La historia de Britanny Álvarez, una mujer trans en Nicaragua destacada en ventas publicitarias
Tiene 31 años y es abogada y notaria de profesión, sin embargo se ha destacado en empresas de publicidad llegando a ser ejecutiva de ventas publicitarias para espacios dentro de Apple y Google.
De profesión abogada y notaria egresada de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua), Britanny Álvarez, se ha convertido en la primera mujer transgénero en Nicaragua que ha logrado que en su centro de trabajo sea llamada y reconocida con el nombre que se siente identificada y no con el que fue inscrita legalmente. La capitalina tiene 31 años y labora como ejecutiva de ventas publicitarias para espacios dentro de Apple y Google.
En entrevista con República 18, Britanny contó que desde que tiene uso de razón se ha sentido e identificado como una mujer transgénero, a pesar de que reconoce que “ser una mujer trans en Nicaragua es un reto bastante amplio”, debido a que reconoció que “es muy difícil vivir y coexistir con las personas, generalmente la discriminación y la falta de aceptación viene a ponernos en condiciones de vulnerabilidad”. En total tiene tres hermanos.
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Sin embargo destacó que “hoy en día a pesar de todos estos obstáculos sociales, laborales, y de diferentes tipos, el acceso a la educación fue difícil para mí en un tiempo, y ser una mujer trans es virtuoso porque en la transición ves cómo es la vida de un hombre y luego conoces el entorno de una mujer”. Muestra de ello ha sido todo lo que ha logrado en los últimos años, pues se ha logrado posesionar como una profesional en empresas de publicidad.
De abogada a ejecutiva de ventas publicitarias
Álvarez durante sus estudios universitarios como abogada trabajó para el Estado, bajo el sistema de pasantías, en la Corte Suprema de Justicia (CSJ) durante un año, indicó que ahí conoció a muchas personas que le ayudaron a conseguir un trabajo en el que duró un año.
“Desde el tercer año de la carrera yo trabajaba, cuando estaba en el último año de la carrera, empecé con mi tratamiento hormonal y obviamente se hicieron notarios pequeños cambios en mi cuerpo, e hicieron hincapié, diferencia, y la verdad no sufría ningún tipo de discriminación, trabaje en un buffet, pero después tuve ciertos problemas con algunos clientes de los despachos me miraban inferior, al ver que yo estaba cambiando, desde el vestuario, forma de ser, apariencia, entonces decidí retirarme”, recordó.
Dijo que su experiencia en Call Center desde que tenía 17 años la ayudó a destacarse y la llevaron a ser lo que hoy es como ejecutiva de ventas publicitarias.
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“Años después volví a trabajar como mujer trans, me aceptaron sin ningún inconveniente, y uno de los socios del Call Center miró mis habilidades y me llevó a trabajar a una empresa de publicidad local y desde ese momento busqué como desempeñarme de la mejor manera, ahí fui jefa de piso, coordinaba toda la empresa, ahí conocí a otras personas que me llevaron a la empresa donde estoy ahora que es de publicidad con negocios en el extranjero que me facilita tener una mayor estabilidad personal, y laboral y me ha permitido tener un mayor crecimiento para toda mi familia que apoyo siempre”, precisó.

Dice que el que la llamen y reconozca su nombre con el que se identifica ha sido algo que se ganó con el tiempo. Ha trabajado durante ocho años en empresas privadas y afirmó que “desde la primera vez que yo inicie, desde mi entrevista dejé claro que mi nombre legal era uno, pero yo quería ser llamada con mi nombre con el que me identifico, me dijeron que no había ningún tipo de inconveniente, pero que toda mi documentación legal tenía que ir con mi nombre de nacimiento, no le mire ningún pero porque es algo interno en la empresa, pero obviamente con mis superiores, compañeros, siempre me han llamado con mi nombre con el que me identifico”.
Añadió que “ese derecho además que lo exigí, me lo tuve que ganar, además de ser respetuosa, y condescendiente lograrme destacar a nivel profesional, por eso me he enfocado en una de las mejores trabajadoras a tal punto que llegue a ser supervisora y gerente en una empresa”.
“Mi preferencia de género la sé desde siempre”
Álvarez fue reconocida este año en los Royal Queen Awards en Nicaragua, como Transexual del Año. Compartió que su preferencia e identidad de género se lo confesó a su familia desde que tenía 15 años, y aunque su familia en gran parte la aceptó tuvo que guardarlo por un par de años más porque aún su padre no lo asimilaba.
“En mi identidad y preferencia de género lo he sabido desde que tengo memoria, a los 15 años le confesé a mi familia mi preferencia y no tuve problema, pero lo tuve que ocultarlo un tiempo más porque mi papá no lo aceptaba, y al ser el pilar principal de la familia que me sostenía mis estudios tuve que reprimirme, al último año de la carrera, abandone mi hogar, ya mis padres estaban divorciados, estuve viviendo con amistades, después pase a ser independiente, tuve parejas y entable relación. Con mi mamá nunca tuve problemas, siempre me aceptó, me apoyaba, pero a los 25 años ya cuando estaba completamente cambiada con mi transición logré retomar el contacto con mi papá, mi preferencia de género la sé desde siempre, a los 20 años me acepte como mujer trans, en ese tiempo estaba participando en concursos de belleza gay, iba a fiesta vestida de mujer y cuando me vestía de chica me sentía muy empoderada, muy segura, con bastante valor”, indicó.

Asimismo reconoció que durante su proceso de transición tuvo que contar con asistencia de psicólogos para “ayudarme a encontrarme a mí misma, yo pasé un proceso de aceptación y tuve que identificarme a mí misma, que a parte de mi orientación sexual mi identidad de género no coincidía con la de mi cuerpo, ahí tuve que someterme a procesos quirúrgicos, hoy’.
En cuanto a cómo está Nicaragua en materia de derechos de la comunidad diversa, expresó que si bien es cierto se ha avanzado un poco “no estamos en el punto cúspide en el que deberíamos de estar (…) se ha estancado en otros tipos de derechos por el pensamiento machista de los nicaragüenses tanto hombres como mujeres es latente lo que es esa poca aceptación, hay irrespeto. Yo creo que en Nicaragua una ley de identidad de género es urgente porque la tasa de mujeres trans se ha incrementado”.
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A las mujeres transgénero de Nicaragua, Álvarez recomendó que “procurar la preparación académica que aunque es difícil no es imposible, para que se les permitan optar a plazas en el país. Hay que dejarnos de victimizarnos como comunidad diversa y dejar muy en claro que si vamos a exigir algo debemos de tener la condición como persona desde lo académico porque quien quita que pueda alguien llegar a ser magistrado, diputado y ostentar altos cargos”.