Desapariciones forzadas nueva estrategia de represión en Nicaragua

Amnistía Internacional a través de 10 casos documentó un nuevo patrón de detenciones que van seguidas de desapariciones forzadas a opositores, activistas y periodistas

  • 4:23 pm
  • Ago 25, 2021
desapariciones forzadas

En un nuevo informe publicado este miércoles 25 de agosto, Amnistía Internacional documentó las desapariciones forzadas como estrategia de represión en Nicaragua para intentar acallar a quienes alzan la voz.

“Al desaparecer a opositores, activistas y periodistas, Ortega muestra el temor que le tiene a la crítica y a la denuncia”, dijo Erika Guevara Rosas, directora para las Américas de Amnistía Internacional.

Luego de analizar los casos de 10 personas, Amnistía Internacional concluyó que sus detenciones, seguidas de la ocultación de su paradero, constituye el crimen de desaparición forzada, a la luz de obligaciones internacionales que tiene el Estado nicaragüense en materia de derechos humanos. Los casos documentados fueron los de Daysi Tamara Dávila, Miguel Mendoza, José Pallais, Suyen Barahona, Víctor Hugo Tinoco, Félix Maradiaga, Ana Margarita Vijil, Violeta Granera, Jorge Hugo Torres y Dora María Téllez.

“Los 10 casos que hemos documentado son una muestra de un nuevo patrón de detenciones que van seguidas de desapariciones forzadas, y guardan enormes similitudes con los casos de otras decenas de personas que podrían estar en la misma situación. Exigimos al gobierno de Daniel Ortega que libere inmediatamente a todas las personas detenidas solo por ejercer sus derechos”.

De acuerdo a Amnistía Internacional la desaparición forzada es un crimen de derecho internacional y una de las más graves violaciones a los derechos humanos debido a que implica la violación de un conjunto de derechos humanos. 

“Esta semana se cumplen 90 días desde que iniciaron las detenciones más recientes. Sin embargo, las autoridades se siguen negando a entregar información oficial sobre el paradero y las condiciones de detención”, dijo Erika Guevara Rosas. “Las familias merecen tener la certeza de si sus seres queridos se encuentran con vida y el lugar en el que están recluidos. La angustia que viven es un castigo más de la política de represión del gobierno de Daniel Ortega”.