El periodismo: la profesión más perseguida por la dictadura en Nicaragua

Tras cinco años de una crisis sostenida en Nicaragua, el periodismo independiente sigue siendo uno de los principales focos de ataque del régimen de Daniel Ortega.

  • 1:16 pm
  • Mar 1, 2023
República 18

El periodista Jimmy Guevara hizo una pequeña pausa en su sesión de clases para detenerse a leer una noticia de último momento el pasado 15 de febrero. Uno de sus compañeros académicos rompió el silencio del salón y le pidió al profesor que diera un pequeño receso para leer una noticia: la dictadura nicaragüense había despojado de la nacionalidad a 94 personas. Entre ellos Guevara.

“Cuando entré a las redes para ver la información, me encontré una lista y de repente miré mi nombre. Eso es como  que te peguen una cachetada, porque ves lo que le pasa a los demás y caes en que también sos parte de eso”, contó Guevara, director de la plataforma Criterios.

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“Me molestó leerme en esa lista”, aseguró en entrevista con República 18. El despejó de las nacionalidades a este caso centenar de nicaragüenses ocurrió, precisamente, seis días después que la dictadura aprobó de forma exprés en la Asamblea Nacional una reforma constitucional a la ley que regula la pérdida de la nacionalidad.

Estrategia dictatorial

El despojo de la nacionalidad es una de las nuevas estrategias del régimen de Daniel Ortega para reprimir al periodismo independiente y a la disidencia política. Entre los periodistas nicaragüenses a los que la dictadura arrebató su nacionalidad están: Luis Manuel Chavarría Galeano, Jennyfer Ortiz Castillo, Lucía Pineda Ubau y Patricia Orozco Andrade.

También Wilfredo Miranda Aburto, Álvaro Valentín Navarro, David Quintana García, Aníbal Toruño Jirón, Santiago Aburto Ovando, Carlos Fernando Chamorro, Silvia Nadine Gutiérrez Pinto, Camilo de Castro Belli, Manuel Díaz Morales y Jimmy Guevara Hernández.

“Estaba de cumpleaños ese día”

La periodista Jennifer Ortiz, directora de la plataforma Nicaragua Investiga, estaba de cumpleaños cuando recibió la noticia del despojo de su nacionalidad. Ortiz expresó que al inicio le causó mucha indignación el conocer la medida de la dictadura.

“Al principio me causó mucha indignación, porque sabemos quiénes son las personas que han cometido delitos por muchos años. Pero luego, conversando con otros colegas, podría interpretarse como una medalla en el pecho, porque algo estamos haciendo bien”, señaló.

Jimmy Guevara “no podía creer” que salía en una lista de despatriados de la dictadura. Foto: Tomada de redes.

De igual forma, la directora de la plataforma Agenda Propia, Patricia Orozco, señaló que “la tomó por sorpresa” la decisión represiva de la dictadura.

“Es un poco sorprendente lo que la dictadura ha comenzado a hacer en Nicaragua. Algunos creen que era de esperarse, porque el régimen ha tenido una estrategia definida de represión, amenaza y asesinatos contra el periodismo independiente del país.  El arrebato de la nacionalidad a colegas periodistas es parte de esa estrategia”, dijo Orozco, quien se encuentra en el exilio desde el 2021.

Orozco, también feminista, confesó que en 2021 la dictadura ya le había confiscado su vivienda en el barrio El Carmen, donde también reside el dictador Daniel Ortega. Previo a la confiscación, la citaron ante la Intendencia de la Propiedad y al no presentarse porque ya estaba en el exilio, decidieron confirscar la vivienda.

“Llegaron varios policías y se fueron hasta que mi hija logró sacar lo más que pudo. Dejé mi mayor tesoro, que eran mis libros. Lamentablemente ayer me dijeron que ya no existe ni rastros de lo que era mi casa. Están haciendo un parque y unos juegos de niños”, señaló Orozco.

No pueden despojar nacionalidades

Patricia Orozco dice con aplomo, al igual que las demás personas desterradas, que su nacionalidad no puede ser arrebatada por la dictadura.

“La nacionalidad se pega desde que uno nace, como en cualquier país. No hay imposición del dictador sobre nosotros. Nadie te la puede quitar. Somos nicaragüenses, aunque no le guste al señor Ortega, porque somos nicaragüenses, y no por gracia de Ortega”, puntualizó.

Patricia Orozco, periodista y directora de Agenda Propia

La abogada defensora de presos políticos, Yonarqui Martínez, consideró en entrevista con República 18 que la medida de la dictadura viola los procedimientos constitucionales y el derecho internacional.

“Si un Estado declara la pérdida de la nacionalidad, según la ley internacional la persona comienza a ser apátrida. Lo que la dictadura acaba de hacer queda a discrecionalidad de cualquier Estado. Hasta el momento, la mayor parte de Estados ha desconocido esta disposición” del régimen, detalló.

La especialista agregó que “el Estado no te da la nacionalidad. El despojo arbitrario es violatorio de normas internacionales y de derechos humanos. Todo depende de cada Estado si lo reconoce o no”.

En 2023 se implementó un nuevo patrón represivo

La periodista Jennifer Ortiz comentó que la dictadura busca “darle de comer” a sus bases sandinistas al despojar de la nacionalidad a las personas disidentes, luego de haberse visto forzados a liberar y desterrar a 222 personas presas políticas.

“Él está buscando cómo silenciar a la prensa independiente que sabe que está trabajando desde el territorio y busca infundir miedo para que desistan. Ellos están creando una olla de presión para que todo dictador se vaya. Toda dictadura ha terminado solo por la presión que ella misma genera”, afirmó.

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Ante esto, Jimmy Guevara, director de la plataforma Criterios, consideró que el periodismo debe comprometerse aun más a informar a la población nicaragüense.

“Este es el momento en que tenemos que investigar más y generar más contenidos. Ahora la labor puede ser, incluso, más sabrosa. Hay diversidad de medios y lo bueno es que sigamos así para que la población pueda sacar sus propias conclusiones, que los lleve a pensar”, recomendó.

Cinco años de exilio para periodistas

En 2022 el exilio siguió marcando el periodismo nicaragüense.

“Hay muchas personas que no necesariamente trabajaban como reporteros de medios de comunicación, sino que también se han exiliado relacionistas públicos o comunicadores que trabajaban en proyectos en las miles de organizaciones que han cancelado. Esas personas que trabajaban en el área de comunicación también se han visto obligadas al exilio”, expresó José Ulloa, de la organización Voces del Sur.

Durante el año 2022, Voces del Sur contabilizó un total de 93 periodistas exiliados solo en ese año y un acumulado de 178 desde el inicio de la crisis sociopolítica en 2018.

En el último año, destacó el caso del diario La Prensa, medio que la totalidad de su redacción se vio obligada a salir del país de forma clandestina, ante la persecución llevada en su contra por la dictadura.

Además, Voces del Sur recogió que a cuatro periodistas nicaragüenses se les impidió retornar a su país por órdenes de Daniel Ortega, dos de los casos no fueron dados a conocer de manera pública.

Agresiones a la libertad de prensa en 2022. Fuente: Voces del sur

El periodismo “en peligro de extinción”

“Eugenia Martínez”, una egresada de la carrera de periodismo y quien está ejerciendo desde Nicaragua, contó que vive su día a día en la clandestinidad. De hecho, para esta entrevista se decidió no exponer su nombre real por su seguridad.

Ella colabora con al menos dos medios de comunicación nicaragüenses, pero cuyos directores están en el exilio.

“Esto es vivir bajo un temor constante de no saber cuándo te toca a vos, si ya te tienen mapeada, si estás en alguna lista, si te conocen. Es una constante duda si seguir trabajando en eso o trabajar en otra cosa. Es complicado”, señaló Martínez, para posteriormente decir que vive en completa incertidumbre.

“No es sostenible a como estoy”, confesó.

La UCA es una de las universidades que más ha visto reducción en la matrícula de estudiantes de comunicación. Foto: República 18.

Jennifer Ortiz coincide en que los periodistas independientes “están en riesgo de extinción”, debido a que los desafíos han incrementado.

“Me parece que el periodista va a ser un profesional en peligro de extinción. Ahora es muy difícil encontrar personal por el tema de seguridad. Hay mucho temor y en eso Ortega ha hecho un buen trabajo. Eso hace que sea muy difícil encontrar periodistas que estén dispuestos a trabajar sabiendo los riesgos que esto conlleva”, indicó Ortiz.

Para el especialista de Voces del Sur, José Ulloa, el “ejercer la profesión es cada vez más riesgoso, no solo para el periodista, sino también para toda la familia. Este acoso ha estado presente en los últimos años”.

Estudiantes de comunicación con bajas herramientas académicas

A las problemáticas del periodismo independiente, se suma la disminución de personal docente capacitado en las universidades para la carrera. Además, muchos estudiantes optan por abandonarla o no inscribirse, para evitar riesgos.

Según Ulloa, en los últimos tres años la carrera de Comunicación o Periodismo ha tenido carencias en diferentes universidades.

“Con esta crisis, en una universidad no se abrió la carrera. Cada día hay menos estudiantes queriendo estudiar comunicación, a solicitud de sus padres o por el temor propio, porque ejercer la profesión es de alto riesgo”, refirió.

Ulloa, quien antes de exiliarse también desempeñó como docente universitario en Nicaragua, ve con preocupación el destino de la carrera en el país centroamericano.

“Vamos a tener en los próximos cinco años escasez de talentos periodísticos, porque hay menos estudiantes queriendo matricularse. Con esta crisis de falta de ingresos en la carrera de Comunicación o Periodismo, que comenzó en 2020, en el 2025 no vas a tener nuevos talentos. Perdiendo alrededor de 300 o 500 periodistas que puedan ejercer”, expuso.

Ante esto, Ortiz considera que los medios de comunicación independientes serán los responsables de formar a los futuros periodistas críticos, debido a que la línea académica fue rota por la dictadura.

“Hay una crisis de calidad por el deterioro de las universidades. Esto ha empeorado a raíz de la crisis de 2018 y las facultades de periodismo no quieren enseñar periodismo real. Me preocupa, pero nos obliga a nosotros a seguir informando y formar nuevos periodistas. Tenemos que ver el potencial en personas que son apasionadas en la comunicación o en estudiantes que no terminaron de formarse”, señaló Ortiz.

La periodista Jennifer Ortiz, directora de Nicaragua Investiga, estaba de cumpleaños cuando fue despojada de su nacionalidad.

Agresiones, censura y autocensura

De acuerdo con el informe anual de Voces del Sur, en 2022 se documentaron un total de 703 casos de violaciones a la Libertad de Prensa, una cifra ligeramente mayor a la del informe de 2021.

En 2022, el uso abusivo del poder estatal, las agresiones y ataques junto al discurso estigmatizante figuran como las principales agresiones en contra de la libertad de prensa en Nicaragua.

Víctimas de agresiones según género. Fuente: Voces del Sur.

Asimismo, algunos medios y periodistas han elegido plegarse a la política comunicacional oficialista y obviar las denuncias ciudadanas para evitar represalias.

Los programas y noticieros críticos han tenido un alto como medida para continuar trabajando.

En cambio, otros medios de comunicación o periodistas que tenían programas de opinión independientes se han visto obligados a cerrar dichos espacios, aduciendo problemas económicos, aunque la verdadera realidad sea el temor a represalias políticas.

A criterio de José Ulloa, los medios en Nicaragua han tenido que mutar para sobrevivir, transformándose a las nuevas realidades.

“Muchos medios han mutado para poder sobrevivir. Es cierto que se han cerrado aproximadamente 54 medios desde 2012, pero se han abierto 26 nuevas plataformas comunicacionales. Eso nos dice que hay compromiso y deseo de seguir informando”, señaló.

“Ha crecido el periodismo ciudadano y el periodismo colaborativo. Los ciudadanos comparten notas, fotografías con sus periodistas locales. De esta forma, nos seguimos informando de todo lo que sucede en Nicaragua, porque hay una ciudadanía que confía en esos medios de comunicación”, añadió.

Periodismo ciudadano y de catacumbas

A criterio de Ulloa, la represión gubernamental ha propiciado el incremento de la participación ciudadana en la divulgación de información.

“Ha crecido el periodismo ciudadano y el periodismo colaborativo. Los ciudadanos comparten notas, fotografías con sus periodistas locales. De esta forma, nos seguimos informando de todo lo que sucede en Nicaragua, porque hay una ciudadanía que confía en esos medios de comunicación”, comentó.

Sin embargo, aun existen dificultades para acceder a la información.