UNAMOS respalda reclamo de periodistas nicaragüenses afectados por apatridia de facto

La apatridia de facto implica la incapacidad de ejercer derechos y protecciones propias de un ciudadano sin habérsele revocado formalmente dicho estatus. Al menos 20 periodistas nicaragüenses se encuentran afectados.

  • San José, Costa Rica
  • 2:19 pm
  • Jun 9, 2025

Periodistas acuerpados por el Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca Más denuncian sus situaciones de apatridia de facto al público. 28 de mayo, 2025.

República 18
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La Unidad Democrática Renovadora (UNAMOS, antes Movimiento Renovador Sandinista) expresó “su más enérgico respaldo a la solicitud internacional de protección y ciudadanía” presentada por periodistas nicaragüenses en situación de apatridia de facto, víctimas de represión transnacional del régimen sandinista de Daniel Ortega y Rosario Murillo que rige Nicaragua.

Así lo dejaron manifiesto por medio de un comunicado emitido este lunes, 9 de junio, en el que condenaroncategóricamente la represión de la dictadura, que busca silenciar las voces independientes y castigar a quienes denuncian la verdad“. Los periodistas habían interpuesto su denuncia ante el Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca Más el pasado 28 de mayo.

El régimen sandinista ha aplicado la revocación de nacionalidad a más de 400 opositores desde febrero de 2023, en su mayoría reos políticos desterrados, pero también ha aplicado otras restricciones que constituyen una desnacionalización en todo menos en nombre.

La desnacionalización o apatridia de facto consiste, pues, en la imposibilidad de ejercer los derechos y gozar de las garantías que derivan de una determinada nacionalidad, aún poseyéndola legalmente, por la nula voluntad en este caso del régimen sandinista de Daniel Ortega y Rosario Murillo.

Este estatus irregular ha permitido toda clase de abusos, como “la privación del pasaporte, la cédula de identidad y otros documentos esenciales para la vida civil nos somete a una exclusión social y jurídica extrema, impidiéndonos acceder a servicios de salud, empleo formal y educación“, según explicó entonces el periodista nicaragüense en el exilio, Gerall Chávez.

Un llamado a países democráticos

Asimismo, ha dejado a los afectados en un limbo migratorio difícil de sortear sin el apoyo de la comunidad de países democrático que han expresado su intención de asistir a los nicaragüenses apátridas, algo que los mismos periodistas enfatizaron entonces.

Ahora UNAMOS respalda su llamado de ayuda a los gobiernos de España, Argentina, Chile y México “para que consideren la solicitud de protección y ciudadanía de estos periodistas nicaragüenses“, un “acto de solidaridad humana y un reconocimiento a su invaluable labor periodística“.

También esperan que siente “un precedente vital en la defensa de la libertad de expresión y  los derechos humanos en la región“. “La apatridia de facto es una condena silenciosa, una forma cruel de borrar la existencia de quienes se atreven a disentir“, añade el texto, firmado por el presidente de la organización, Luis Blandón.

El periodista Chávez estimó, al momento de realizar la denuncia, que al menos unos 20 periodistas se encuentran en esta situación. El régimen sandinista se niega a colaborar con la emisión de documentos desde sus consulados y exige el retorno a Nicaragua, donde la represión contra los periodistas es cada vez más severa, la más hostil en toda la región según Reporteros Sin Fronteras.

Tampoco permiten a los familiares realizar estos trámites y, en algunos casos, como el de la periodista López, los parientes son amenazados ante la mera intención de tramitar cualquier documento que sus familiares exiliados puedan requerir.

El Colectivo confirmó las experiencias compartidas por los periodistas. Gonzalo Carrión, uno de 94 exiliados (que no eran presos políticos) desnacionalizados en 2023, fue también víctima de confiscación, pues al revocar su nacionalidad el régimen sandinista también usurpó las propiedades de todos los exiliados y desterrados, al no reconocer su derecho a la propiedad privada.