Régimen aborda salud mental con propaganda, denuncia experto
En un país asolado por la pobreza y sometido a un régimen represivo, el gobierno sandinista busca promover “la alegría”.
Migración masiva, reportes de inseguridad y la represión denunciada por organizaciones internacionales contradicen la narrativa del régimen sandinista.
El régimen sandinista de Daniel Ortega y Rosario Murillo publicó este miércoles la cartilla número 33 titulada “La Alegría”, elaborada por una “Comisión nacional para la vida armoniosa”. El documento de 21 páginas ofrece una serie de consejos de salud mental para vivir una vida “alegre”, pero hace propaganda a destaca proyectos e iniciativas sandinistas.
El documento tiene la intención de promover una perspectiva positiva de la situación del país de parte del oficialismo. Cita una larga serie de imprecisiones sobre la situación de Nicaragua, asegurando que el país es más seguro de lo que han reportado sus propios ciudadanos e incluso llama “perdón” y a dejar el rencor.
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Un profesional en temas de salud mental que optó por el anonimato por razones de seguridad analizó la cartilla y comentó a República 18 que. en temas psicológicos, “es muy general. No aborda la parte biológica de la felicidad, es decir, el papel de hormonas como la serotonina y la dopamina en los estados de alegría”.
No se explica tampoco “que la alegría es altamente subjetiva. Las mismas causas no hacen felices a todas las personas de la misma manera” y señaló que, teniendo en cuenta la pirámide de Maslow, un modelo en el que las necesidades básicas son un requisito para la autorrealización en otras áreas.
La pirámide de Maslow ilustrada. Foto: J. (((Finkelstein))), Wikimedia Commons
Aunque el régimen asegura que es el caso, el profesional señaló a este medio que en el país cubrir las necesidades más básica es un reto para amplios sectores de la sociedad nicaragüense.
“El servicio de salud es deplorable, te niegan el derecho a la salud si no simpatizás con ellos. No hay empleo, la mayoría de nicaragüenses no tiene un trabajo formal, gana muy poco y apenas puede cubrir la alimentación (el alto costo de la canasta básica no es un secreto), y eso supone una fuente de estrés muy grande”, señaló.
Asimismo, al prohibir tradiciones como las celebraciones religiosas que por generaciones “han unificado y promovido la socialización, así como la felicidad y alegría” de comunidades enteras, el régimen cierra espacios necesarios para la expresión de la identidad de millones de nicaragüenses, frustrándolos.
Al contrario de lo que declaran, el profesional considera que la zozobra en el país proviene del régimen sandinista y sus acciones arbitrarias. “Promueven la censura, el revanchismo, el odio, la falta de justicia, la inseguridad; en fin, todo lo que está mal en la sociedad, todo lo que causa estrés en este país, lo podemos trazar hasta ellos”, declaró.
“Propaganda barata”
Diana Carballo, joven activista pro derechos humanos integrada en la Articulación de Movimientos Sociales (AMS), dijo a República 18 que intentar encontrarle una utilidad a esta cartilla “es una pérdida de tiempo” y la calificó de “propaganda barata“.
“Yo realmente desconocía que existía esta comisión. No sé cuáles serán sus objetivos, pero viniendo de Ortega y Murillo me parece falaz. Quienes se han encargado de que la ciudadanía nicaragüense no viva en armonía, han sido ellos desde 2018 e incluso antes“, acusó la joven.
Para Carballo, la cartilla no es un esfuerzo serio para mejorar la salud mental y no tendrá ningún efecto positivo ni en la juventud ni en ningún otro grupo poblacional dentro de la sociedad nicaragüense, “primero porque no es cierto que Nicaragua es un país donde se respira paz“.
“Ellos dicen que la principal motivación para sentir alegría es estar en paz y estar seguros. Comenzando por ahí: en Nicaragua no se puede vivir en paz ni se puede vivir seguro porque la gente, lamentablemente, le teme a los órganos que le deberían dar seguridad; la Policía no da seguridad a la ciudadanía, más bien persigue”, expuso.
“Más bien se contradicen sus acciones con lo que escriben. Hacen un llamado a compartir, a rodearse de personas optimistas, recomiendan ser activos y dedicar tiempo a lo que gusta, pero realmente en Nicaragua eso no se puede hacer. La gente ha tenido que migrar, las juventudes siguen saliendo del país impulsados por el miedo y la inseguridad“
En los últimos seis años, alrededor de 861 mil nicaragüenses han dejado el país, en su mayoría jóvenes en busca de mejores oportunidades en países como Estados Unidos, Costa Rica y España, pero también los hay quienes buscan protección de la represión del régimen sandinista, incluyendo a más de 100 mil solicitantes de refugio nicaragüenses tan sólo en Costa Rica.
“En Nicaragua no se puede ser optimista cuando un sistema deficiente en todos sus ámbitos ni siquiera te permite desarrollarte en el país. Prefieren no quedarse en Nicaragua porque no saben qué será de ellos en el futuro. Ejecutan sus persecuciones sin sentido; tratar de encontrarle a esta cartilla un uso lógico para la población es una pérdida de tiempo”, agregó Carballo.
La joven describe al régimen sandinista como “una dictadura en la que nadie tiene derecho a nada a menos que ellos se lo permitan; en Nicaragua podés robar y hacer cosas terribles si tenés la autorización de ellos, y sólo podés crecer si ellos lo permiten. Quieren intentar vender que en Nicaragua hay un paraíso de felicidad, pero sabemos que cada día se acumula más la tristeza en la ciudadanía”.
“No se puede ser feliz en un país que reclama justicia todos los días, donde todos los días llegan a alguna casa y desaparece algún ciudadano“, concluyó.