Ortega aplica destierro impidiendo a nicaragüenses el ingreso al país
Aún pasando por encima de un derecho constitucional, el régimen muestra un afán por desterrar a nicaragüenses críticos y religiosos.
Sacerdotes, periodistas, feministas y académicos han sido parte de los nicaraguenses a los que le ha aplicado el destierro, al ser impedidos de ingresar a su propio país por las autoridades migratorias. Sin ninguna otra justificación que “tener prohibida la entrada a Nicaragua”.
Esta medida, aplicada de forma arbitraria, pasa incluso por encima de la Constitución Política de Nicaragua, señaló el abogado y especialista en derecho internacional David Gonzaga, del bufete jurídico Gonzaga y Asociados.
El caso más reciente ocurrió este martes 27 de septiembre, cuando le negaron ingresar a Nicaragua al párroco Guillermo Blandón, de la iglesia Santa Lucía, en Boaco perteneciente a la Diócesis de Granada. “Venía de Israel y en el aeropuerto de Miami le comunicaron que no podía viajar”, denunció en sus redes sociales monseñor Silvio Báez, quien se encuentra en el exilio.
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El modo de operar del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo es por medio de las empresas aéreas, quienes se encargan de informar vía correo electrónico que “las autoridades migratorias nicaragüenses no autorizan o prohíben el ingreso”. Esto causa, además, que las personas pierdan el dinero por el boleto aéreo comprado.

La socióloga María Teresa Blandón, presidenta de la organización feminista La Corriente, clausurada por Daniel Ortega, también se suma a la lista de quienes no han podido ingresar a Nicaragua tras asistir a una reunión fuera del país.
Blandón salió de Nicaragua el 24 de junio, siete días después pretendía regresar, pero fue notificada por la aerolínea Avianca que las autoridades le impidieron su entrada a territorio nicaragüense.
Al sacerdote Juan de Dios García, vicario de la parroquia Santo Cristo de Las Colinas, en Managua, también le bloquearon su ingreso el pasado 13 de septiembre, tras haber estado fuera del país por motivos de vacaciones.
A criterio del especialista Gonzaga, “la Constitución Política de Nicaragua es clara en cuanto a la circulación de su ciudadanía. Pero Daniel Ortega, como es de costumbre, pasa por encima de las leyes. Con tal de verse como el hombre fuerte de su nación”.
El artículo 31 de la Constitución Política señala que “los nicaragüenses tienen derecho a circular y fijar su residencia en cualquier parte del territorio nacional. A entrar y salir libremente del país”.
A su vez, la Declaración Universal de Derechos Humanos, en su artículo 13, indica que “toda persona tiene derecho a salir de cualquier país, incluso el propio, y a regresar a su país”.
Ni teniendo todos los requisitos
La periodista nicaragüense de la cadena Univisión, Tifani Roberts, quien pretendía visitar a su familia en Granada el pasado 11 de junio de este año, denunció en Twitter que pese a cumplir con todos los requisitos solicitados por las autoridades, estas le negaron la entrada al país.

La misma negativa de ingreso tuvo en julio de 2021 el ciudadano nicaragüense Lesther Javier Alemán, padre del joven preso político Lesther Alemán. En el caso de Lesther Javier, fue retenido por varias horas en el aeropuerto Augusto C. Sandino en Managua y, luego, deportado a El Salvador.
Mientras que al padre José Alberto Idiáquez Guevara, exrector de la Universidad Centroamericana (UCA), las autoridades no le renovaron su pasaporte en el extranjero, de modo que no ha podido retornar a Nicaragua.
“Esto que le sucedió a este sacerdote es otra forma de aplicar el destierro, porque las autoridades, desde las embajadas o consulados en cada país, deben y pueden emitir documentos de viajes para quienes presenten estos casos”, explicó el abogado Gonzaga.
Para la activista feminista María Teresa Blandón “el Estado en clara violación a los derechos civiles elementales se arroga el derecho de quién puede vivir o no en el país, quién puede o no entrar”.
“Se creen dueños del territorio nacional. Esto solo destruye las nociones básicas de lo que es ser ciudadano”, se lamentó Blandón en una entrevista a un medio en España.