Renuncias de funcionarios revelan debilidad del régimen
El Centro de Estudios Transdisciplinario de Centroamérica considera que el malestar en el Estado de Nicaragua se extenderá a medida que se profundice la paranoia persecutoria del régimen
Las renuncias de funcionarios de Nicaragua revelan la debilidad del régimen de Daniel Ortega pese a la instauración de un Estado Policial, señala el Boletín 161 del Centro de Estudios Transdisciplinario de Centroamérica (CETCAM).
La publicación señala que la renuncia del exembajador de Nicaragua ante la OEA, Arturo McFields, en solidaridad con los presos políticos, ponen en evidencia que tras la “fachada” de normalidad del régimen, no existe cohesión entre los trabajadores del Estado y sus propias bases.
“Muestran que más allá de un pequeño núcleo fanático, beneficiario de prebendas y corrupción, y otros que por intereses mezquinos ataron su carro al del régimen, el resto de su organización y del funcionariado también sufren la represión y temen a sus agresiones”, señala la publicación.
El suplemento de análisis político detalla que el malestar en el Estado se extenderá a medida que se profundice la paranoia persecutoria del régimen, como ocurre a raíz de la defección de MacFields y más personas del Frente Sandinista sean afectadas por violaciones a sus derechos humanos.
También señala que los miembros del FSLN ya se dieron cuenta que son prisioneros en el país, igual que muchos otros ciudadanos a los que se les ha retirado el pasaporte y se les prohíbe viajar sin ninguna justificación ni orden legal, expuestos a las campañas de estigmatización y desprestigio, el acoso de la policía y eventualmente, la cárcel.
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Comunidad Internacional mantiene atención sobre Nicaragua
La publicación detalla que pese al tiempo transcurrido y de otras crisis humanitarias como la causada por la guerra de Ucrania, la comunidad internacional mantiene su atención sobre la tragedia nicaragüense.
Como prueba, señala que el 31 de marzo de 2022, el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas (ONU), adoptó una resolución para establecer un Grupo de Expertos que deberá “realizar investigaciones exhaustivas e independientes sobre todas las presuntas violaciones de derechos humanos” cometidas desde abril de 2018, incluyendo sus causas estructurales.
“Por sí mismas, estas iniciativas no lograrán el cese de las violaciones de derechos humanos, pero sientan las bases para el día que los responsables sean juzgados y reciban las penas que les corresponden”, señala la publicación.
Presos políticos del régimen son una “herida sangrante”
El Centro de pensamiento expresa que los más de 171 presos políticos son una “herida sangrante” debido a los malos tratos a los que se enfrentan a manos del régimen.
“La libertad de todas estas personas junto al restablecimiento de los derechos ciudadanos, incluyendo el derecho a la libertad de expresión y de movilización, así como el retorno de los exiliados son condiciones indispensables para que Nicaragua comience a sanar”, señala.
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No obstante, el centro de pensamiento pronostica un deterioramiento de la dictadura nicaragüense debido al montaje de un estado policial y de espionaje.
Señala que mientras avanza la liquidación de las organizaciones de la sociedad civil y el gobierno toma el control de universidades privadas, los grupos de la oposición democrática tienen el desafío de construir una alternativa creíble que inspire y movilice a la gente hacia la resistencia.