Levantar veda permitirá saqueo forestal, denuncia ambientalista
“No hay ninguna sorpresa sobre la actuación del régimen, más bien se evidencia que se mantiene el modelo neo-estractivista y que beneficia a los sectores de las mafias madereras que han estado saqueando las zonas centro-norte del país”.
La veda forestal de los árboles de Pino, Pochote y Cedro Real fue suspendida en todo el territorio nacional, según decreto publicado en La Gaceta.
Levantar la veda propiciaría la extracción forestal en la zona norte-centro del país donde se localizan los últimos bosques de coníferas.
Lo alarmante, radica en que la veda fue suspendida por dos años y abarca la explotación de varias especies de madera preciosa, advierte ambientalista.
Destrucción forestal continúa
El anuncio se dio a través de un decreto publicado en el diario oficial, La Gaceta, el pasado 15 de enero del año 2022.
Dicho decreto no se encuentra en la página web del diario oficial La Gaceta, solo fue posible conocerlo a través de su edición impresa.
Este habla, sobre el “aprovechamiento del pino, inclusive en áreas protegidas”, según el director de Fundación del Río, Amaru Ruíz.
Para Ruíz, el impacto que supone la suspensión de la veda forestal, recaerá sobre las últimas áreas protegidas que tiene el país.
Esta medida solo beneficiará a las empresas forestales nacionales, “vinculadas a capitales del régimen”.
Zona forestal saqueada históricamente
Una de las especies que la suspensión de la veda permitirá extraer es el árbol de Pochote, una especie forestal que ha sido saqueada históricamente, al igual que el Cedro Real.
En la actualidad su extracción se da “sobre todo al rededor de áreas protegidas y dentro de ellas”, puesto que en el resto del país “solo quedan algunos reductos”.
“El propósito es el mismo, seguir con el saqueo del recurso forestal del país”, añade Ruíz.
“Yo no espero menos de una dictadura que ha demostrado durante 15 años, que el tema ambiental no es de su interés dentro de las políticas públicas”.
Bosques de región Norte-Centro y Caribe en peligro
El último reducto forestal de pino se encuentra en Nueva Segovia, en la Serranía Dipilto-Jalapa, una zona montañosa donde predomina el bosque de coníferas.
Dichos bosques se han visto afectados durante los últimos 30 años por plagas de gorgojos descortezadores e incendios forestales causados por el hombre.
De igual manera, hay reductos de pino en Estelí y partes de Matagalpa y Jinotega. Pero también en las llanuras de la región Caribe Norte.
Lo que pondría poner en peligro la vida y el territorio de algunos grupos indígenas, “sobre todo en la zona de Waspan y los municipios de la región del Caribe Norte”, agrega Ruíz.
“No hay ninguna sorpresa sobre la actuación del régimen, más bien se evidencia que se mantiene el modelo neo-estractivista y que beneficia a los sectores de las mafias madereras que han estado saqueando las zonas centro-norte del país”.
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