¿Qué hay detrás del “libre visado” a cubanos?
El gobierno de Nicaragua anunció el libre visado a cubanos, lo que a criterio de analistas, busca crear una crisis migratoria.
El gobierno de Daniel Ortega, a través del Ministerio de Gobernación, eliminó la visa como requisito para los migrantes cubanos, lo que ha generado críticas por ser considerado como una presión del mandatario nicaragüense a Estados Unidos, país que recientemente aplicó sanciones a varios funcionarios.
Luego del anuncio de esta medida, algunos medios de comunicación reportaron que los vuelos desde La Habana hacia Managua están agotados por todo el mes de diciembre lo que puede suponer un posible caos de migración en Nicaragua.
Al respecto, un vocero del Departamento de Estado consultado por Radio y Televisión Martí, aseguró que “respetan” la decisión del régimen nicaragüense, pero que las razones brindadas son inconsistentes.
“Todo país tiene derecho a determinar los requisitos para que los viajeros internacionales ingresen a su territorio. Diferimos del gobierno de Nicaragua en cuanto a las razones por las que tomó la decisión de eliminar el requisito de visa para los ciudadanos cubanos”, declaró un vocero del Departamento de Estado en un correo electrónico enviado a Radio Televisión Martí.
A través de un escueto comunicado, el régimen nicaragüense afirmó que la decisión se debe a la “alta demanda” de ciudadanos cubanos por viajar a Nicaragua.
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“El Ministerio de Gobernación del Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional de la República de Nicaragua, a través de la Dirección General de Migración y Extranjería; informa que ante la cantidad de solicitudes de hermanos ciudadanos cubanos con familiares en Nicaragua y con el fin de promover el intercambio comercial, el turismo y la relación familiar humanitaria, a partir del lunes 22 de noviembre del año 2021, se establece el libre visado para todos los ciudadanos cubanos que deseen ingresar a Nicaragua”, dice parte del comunicado de Gobernación.
El vocero del Departamento de Estado de Estados Unidos también dejó entrever que esta medida es un reflejo de la incapacidad del régimen cubano de crear mejores condiciones de vida para sus ciudadanos.
“Sabemos que frenar la migración requiere generar oportunidades económicas y mejorar la seguridad ciudadana, y estas mejoras requieren gobiernos democráticos que defiendan el estado de derecho y combatan la corrupción”, agregó el vocero del Departamento de Estado.
Por otro lado, el senador de origen cubano, Marco Rubio, ya había advertido en semanas recientes que el régimen cubano utilizaría la emigración masiva como arma tras las protestas del 11 de julio y calificó el acto de hostil.
“El régimen de Ortega-Murillo está ayudando a la dictadura cubana al eliminar los requisitos de visa para instigar la migración masiva hacia nuestra frontera sur. La administración Biden debe responder rápidamente y tomar esto por lo que es: un acto hostil”,dijo Rubio a Radio Televisión Martí.
Nicaragua cambia su postura “de la noche a la mañana”
El régimen de Daniel Ortega mantenía una política opuesta a los ciudadanos cubanos que decidían abandonar la isla.
“No podemos olvidar que Nicaragua ha servido como un muro de contención a la migración hasta hace poco. Todos tenemos en la memoria cuando el régimen quiso contener aquella cantidad de cubanos que procedían de Costa Rica para seguir a Estados Unidos”, explicó a REPÚBLICA 18, la defensora de Derechos Humanos en el exilio, Haydeé Castillo.
El gobierno de Nicaragua reiteró su oposición a la creación del “corredor humanitario” que proponía Costa Rica y “exigió” a ese país retirar a los migrantes de la frontera.
El 25 de noviembre de 2015, más de 3,000 cubanos que buscan atravesar Nicaragua camino hacia Estados Unidos permanecieron varados de forma indefinida en la frontera de Costa Rica al fracasar una reunión que buscaba solucionar el impase.
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En esa ocasión, el régimen sandinista negó la propuesta de Costa Rica de crear un corredor humanitario y más bien exigió al vecino país del sur retirar a los migrantes de la frontera.
En esa ocasión, el Gobierno de Daniel Ortega responsabilizó a Costa Rica y a Estados Unidos por el problema migratorio y manifestó que las fronteras continuarían cerradas, como sucedió diez días antes, cuando el Ejército utilizó bombas lacrimógenas para reprimir a los migrantes.
Crisis migratoria de cubanos como arma política
Castillo coincide con los análisis de disidentes y funcionarios estadounidenses que señalan al régimen de Daniel Ortega de querer crear una crisis migratoria para presionar a Estados Unidos, a raíz de la reciente aplicación de sanciones.
“Es condenable que cualquier régimen use las necesidades de los pueblos que desean migrar por razones de seguridad o necesidad económica. Ningún derecho o necesidad debe ser usada para ejercer presiones a ningún país.No se debe usar la crisis migratoria para presionar a Estados Unidos a que retire las medidas que el mismo régimen ha buscado”, afirmó Castillo.
En ese sentido, señaló que esta medida debe ser considerada por los países de la región ya que supone que acentuará los conflictos migratorios.
“Nicaragua está en una crisis política, de derechos humanos, que ha derivado en una crisis sociopolítica y económica que requiere de la atención de los organismos internacionales porque Nicaragua está en el centro de América y cualquier acción de Nicaragua repercute en otros países”, expuso.
Castillo finalmente señaló que estas disposiciones ponen en evidencia la incapacidad del régimen de Daniel Ortega de maniobrar luego que sus votaciones fueron declaradas ilegítimas.
“Esto obedece a que claramente cada día el régimen sabe que su modelo caducó, porque el pueblo lo declaró ilegítimo y porque la comunidad internacional no reconoce la farsa electoral”, expuso.