Organización mexicana pide apoyo para localizar a mujer nicaragüense

Medios nacionales han informado que antes de intentar llegar a Estados Unidos, Lazo había estado en España.

  • 10:05 am
  • Feb 12, 2025

A pesar de que existe información del fallecimiento de Lazo, su familia guarda una pequeña esperanza de encontrarla con vida.

Tomada de la web.
República 18

La Comisión Estatal de Búsqueda de Personas de Chiapas ha emitido una alerta para localizar a Dilian Judith Lazo Rodríguez, una ciudadana nicaragüense de 26 años. Aunque en el afiche se intenta localizar presumiendo que está viva, medios nacionales han reportado que en 2024, su familia fue informada de que ella había fallecido.

Según la información proporcionada por la Comisión, el último contacto que se tuvo con Lazo fue el 24 de marzo del 2024, cuando informó a su familia que se encontraba en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. Desde ese día, no se ha vuelto a saber nada de su paradero.

Lazo, originaria de El Ayote, en la Región Autónoma de la Costa Caribe Sur de Nicaragua, emprendió su viaje con el objetivo de llegar a Estados Unidos.

Las autoridades han descrito sus características físicas: es de tez clara, mide 1.65 metros, pesa aproximadamente 60 kilogramos y tiene un tatuaje en el hombro con el nombre “Judiel”.

Medios oficialistas han señalado que Lazo tiene un hijo menor de edad, quien quedó bajo el cuidado de su abuela paterna.

¿Qué información maneja la familia?

La familia de Lazo solo sabe que ella no pudo continuar su viaje a Estados Unidos y que falleció debido a una hemorragia mientras se ocultaba junto a otros migrantes en una bodega en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.

Les informaron, sin mayores detalles, que su muerte ocurrió el 24 de marzo. Una de las personas que viajaba con ella fue quien avisó a su madre que el cuerpo quedó en la bodega, pero no tenía más información porque el grupo había sido movido.

Juana Rodríguez, madre de Lazo, expresó al medio Despacho 505 que a menudo piensa que la falta de un cuerpo podría ser una señal de esperanza. “Me es inevitable abrazar la idea de que podría estar con vida y que Dios me la traería de regreso a casa”, comentó.