Nicaragüenses se preparan para fin de semana largo por Día de los fieles difuntos
El día de los fieles difuntos se acerca y los nicaragüenses ya están listos para visitar a sus seres queridos fallecidos
Desde hace más de una semana, la Alcaldía sandinista de Managua ha venido preparando los cementerios para la afluencia que recibirán este 2 de noviembre, día de asueto por la festividad de los fieles difuntos, una celebración tradicional católica en la que los nicaragüenses recuerdan a quienes ya no están.
Según las autoridades del régimen, esta fue una campaña a nivel nacional. Las brigadas de limpieza podaron árboles, cortando el césped e hicieron trabajos de bacheo en las calles de los cementerios, así como señalización y pintura para facilitar la entrada de los vehículos.
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Este trabajo público se ha complementado con la reacción del sector privado, sobre todo de comerciantes independientes, floristas y escultores, quienes, apostados cerca de los camposantos, ofrecen sus productos desde hace varios días.
Cruces de cemento, mármol o cuarzo; jarrones; imágenes de Cristo y ángeles. Los arreglos florales más sencillos empiezan desde los 30 córdobas entre los comerciantes de los cementerios, pero en floristerías más establecidas el precio puede alcanzar hasta los 500 córdobas e incluso más, sobre todo en la víspera de la festividad.
Las opciones más costosas parten de los 200 córdobas, y los hay también en el rango de los 700 a 1300 córdobas.
Un apoyo a la economía
El economista costarricense Daniel Suchar explicó a República 18 que los feriados que se convierten en fines de semana largo, como el que se da en esta ocasión, “tienen la función de dinamizar la economía de sectores rurales o vulnerables”.
Eso quiere decir que se dinamizan rubros como el turismo, “las zonas rurales obtienen ganancias y en temas de salud mental libera” a los trabajadores, quienes salen de su rutina y contribuyen a la economía de otras maneras.
“La gente se desestresa un poco, termina en espacios familiares”, como ocurre en esta festividad religiosa. “Sí aporta a la economía, pero en sectores lejanos a los centros más activos”, explica Suchar. En este caso, la festividad de día de difuntos traería consigo un repunte en el comercio de ciertos bienes, como las antes mencionadas flores y esculturas religiosas.
“En casos hipotéticos donde hay algún tipo de gobernanza muy populista, podría ser que tenga una connotación política; esto puede darse de forma correcta o no, pero hay quienes piensan que se utilizan para desviar la atención de algún problema que esté sucediendo“, matizó Suchar.