¿Continuarán los ex-estudiantes UCA sus estudios en la Casimiro Sotelo? Esto nos dijeron
La mala gestión del centro ha llevado a algunos jóvenes a reconsiderar si continuar estudiando bajo las nuevas autoridades
A dos meses de la confiscación de la Universidad Centroamericana (UCA) y la institución en sus propiedades de la Universidad Nacional Casimiro Sotelo Montenegro, esta no ha iniciado clases. Tras posponer la fecha de inicio en dos ocasiones, el rector impuesto por el régimen sandinista, Alejandro Genet, aclaró hace un mes en una entrevista con medios oficialistas que no hay siquiera una fecha tentativa para iniciar el ciclo académico.
Ante esta situación, algunos ex-estudiantes de la UCA que, en principio, habían considerado continuar sus estudios en la Casimiro Sotelo están reevaluando sus decisiones ante lo que perciben como un “caos administrativo”, en palabras de ‘Guillermo’, pseudónimo de un joven ex-UCA de Masaya que en su momento consideró continuar para no perder sus cuatro años de progreso en la carrera de Comunicación, pero que ahora se plantea incluso “empezar desde cero” en otro centro y hasta en otra carrera.
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“La UCA, cuando todavía existía, era considerada la mejor universidad a nivel nacional y tenía reconocimiento internacional, como mínimo a nivel centroamericano”, dijo a República 18 de primeras el joven. “Para empezar, yo no volvería por un asunto de dignidad“, añadió.
Aunque aseguró que sería difícil para él dejar ir tantos años de trabajo y progreso estudiantil. “Aunque me digan soberbio por no querer dar mi brazo a torcer, no han demostrado que pueden manejar el centro y eso sin contar con que lo van a convertir en un centro de adoctrinamiento político“, justificó.
Los que esperan
Por su parte ‘Alba’, pseudónimo de una joven ex-UCA que estudiaba de Derecho, comentó a República 18 que “esperará” a que las autoridades de la Casimiro Sotelo “se ordenen”, pero solamente para retirar sus calificaciones y buscar otra oportunidad, preferiblemente en el extranjero.
El rector Genet dijo en la entrevista antes mencionada que los estudiantes tendrán la libertad de retirar sus matrículas y registros de calificaciones si así lo desean para estudiar en otros centros. Sin embargo, mientras el tiempo corre en las convocatorias de otras universidades que requieren esos documentos, la Casimiro Sotelo sigue sin abrir operaciones.
Alba estuvo en el grupo de 600 estudiantes que trató de ingresar a la Universidad Americana (UAM) poco después de que la UCA fuese fulminada bajo acusaciones de “terrorismo”. Entonces la universidad, con lazos al Ejército de Nicaragua y por ende al régimen sandinista, expulsó a los estudiantes, en algunos casos sacando de sus aulas a algunos que ya se estaban integrando.
Alba planea aprovechar el tiempo mientras espera que la universidad que ordene para aprender inglés. “Definitivamente, no volvería (a la Casimiro Sotelo)”, confesó, argumentando que el centro “no parece que lo vayan a manejar como antes, no me genera confianza lo mal que han llevado este poco tiempo, lo mal que se han comunicado con los estudiantes también”.
Las universidades jesuitas de Centroamérica habían prometido ayudar a los ex-estudiantes nicaragüenses poco después de que el régimen acabase con la UCA. Las universidades Rafael Landívar (Guatemala) y Simeón Cañas (El Salvador) anunciaron que a finales de este mes darán respuesta a los estudiantes que se comunicaron con ellos en el periodo y por medio de los canales establecidos, todo mientras hacen lo posible para reunir un fondo de becas para estos estudiantes nicaragüenses en necesidad.