Agresiones, crímenes de odio, asesinato y suicidio: continúa discriminación a comunidad LGTBIQ+ en Nicaragua
“Para nosotras esto refleja una alerta para la comunidad LGTBI porque no estamos exentas, estamos viviendo una ola de violencia silenciosa”, dijo a República 18, la presidenta de ANIT, Ludwika Vega
En el primer semestre del 2023, en Nicaragua se registraron 16 agresiones, dos crímenes de odio, un asesinato y un suicidio en la comunidad lesbiana, gay, bisexual y transgénero, según documentó el Observatorio de Violaciones a Derechos Humanos de las Personas LGBTIQ+ en Nicaragua.
El Observatorio a través de su informe semestral indicó que en estos 20 casos identificaron 11 tipos de violencias, entre las cuáles están violencia física, sexual, digital, institucional, política, psicológica, agresiones, discursos de odio, crímenes de odio, suicidio y robo con violencia.
Ludwika Vega, presidenta de la Asociación Nicaragüense de Transgénero (ANIT), dijo a República 18 que las agresiones evidencian la vulnerabilidad que tiene la comunidad LGTBIQ+ en el país como consecuencia de la violencia machista y la impunidad.
“Para nosotras esto refleja una alerta para la comunidad LGTBIQ+ porque no estamos exentas, estamos viviendo una ola de violencia silenciosa, la comunidad refleja que anda en alegría pero en el fondo las personas estamos recibiendo violencia, discriminación y lo que hacemos es callar por el mismo temor a recibir violencia verbal y psicológica sino física hasta encontrar la muerte”, indicó Vega.
A lectura de Vega los casos de agresiones son mayores a las documentadas por el Observatorio y esto obedece a que no todas las víctimas están dispuestas a denunciar lo que viven por miedo. “En el Observatorio yo veo la cantidad de casos muy bajos, porque hay más casos que no se reflejan por no perder sus puestos laborales, pareja o la supuesta familia que tienen para no quedar solas, y entonces callan y siguen en la violencia silenciosa”, apuntó.
Vega desde ANIT exhortó a la comunidad nicaragüense a “respetar a la población LGTBIQ+ y no dejarnos guiar de discursos de odio, también es importante hacer llamado a las instituciones a la Procuraduría para que nos brinden ese acompañamiento”.
13 mujeres trans y siete homosexuales
Un total de 13 de las víctimas, detalló el Observatorio se identificaban como mujeres trans y siete como homosexuales.
Ocho de las víctimas eran son de Managua, tres de Chinandega, dos de Masaya, dos de Nagarote, dos de Bluefields, y una de Carazo, Peñas Blancas y Puerto Cabezas.
Las personas desconocidas fueron identificados como los principales agresores y los otros son parejas, militar, usuario en redes sociales, responsable de restaurante, vecino, padre, profesora, sacerdote, hermano, policía, familiar, enfermero y mamá.
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Entre los crímenes de odio, el Observatorio mencionó el caso de Juana Mena Hernández, una mujer transgénero que falleció el 7 de marzo de este año, de un trauma craneoencefálico severo, después de ser “golpeada brutalmente” por su pareja Sidar Murillo, de 34 años, capturado por la Policía en Masaya. Juana falleció en el hospital Humberto Alvarado de esa ciudad.
Asimismo, expusieron el caso de la mujer trans Ariel José Mendoza Espinoza, conocida como “La Mendoza”, asesinada el 7 de abril pasado. La Mendoza permaneció desaparecida durante ocho días, hasta que su cuerpo fue encontrado en un predio baldío, con signos de violencia, posible estrangulamiento y semiquemado.
La Mendoza era habitante del barrio Villa Canadá, en el Distrito VII y se ganaba la vida vendiendo dulces en el mercado Mayoreo, en Managua.
El Observatorio en su informe sostiene que las agresiones en contra de lesbianas, homosexuales, bisexuales, personas trans y no binarias que han documentado durante el primer semestre del año “evidencian la relación directa entre el incremento de los discursos de odio, la impunidad y la comisión de actos de violencia, que cada vez presentan mayor saña, llegando hasta el transfemicidio”.
Violencia física e institucional
Entre los casos de violencia institucional, el informe indicó, que estuvieron vinculados a agresiones verbales, ejecutadas por funcionarias del Ministerio de la Familia (MiFamilia), Ministerio de Educación (Mined), Ministerio de Salud (Minsa) y del Instituto Nacional Tecnológico (Inatec).
Dichas entidades no respetaron la identidad de género de pacientes y los obligaron a usar sus nombres legales: “El licenciado Moisés Rayos, tres veces me llamó por mi, nombre legaI y yo molesta no respondía, hasta que otra enfermera que me conoce se acercó y me pidió que pasará yo me levante a pesarme y que me tomaran la presión, pero el enfermero cada vez que se refería mí me decía caballero, hasta que me cansé y le dije que mi nombre era…”, documentó el Observatorio el caso de una mujer trans en Masaya.
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Asimismo, denunciaron que documentaron el cuestionaron a estudiantes que se presentaron a recibir sus diplomas con vestimenta ‘femenina’, y en otro de los casos, obligaron a mujeres trans a usar los baños de hombres, donde no tenían ninguna intimidad, aduciendo que “si usaban el de mujeres podrían ‘morbosear’ a las otras ciudadanas que utilizan dichos sanitarios”.
En cuanto a los casos de violencia física, exponen el caso de una mujer trans en la ciudad de Bluefields perteneciente a la etnia creole que fue víctima de una brutal golpiza por parte de un vecino en el barrio Punta Fría. El agresor fue identificado como Samuel Bennet.
La joven trans se movilizó a interponer la denuncia a la Policía sin embargo, recalcó el Observatorio en su informe que “el rol de la Policía ha sido de una clara revictimización” debido a que la policía le dijo a la mujer trans que “vos te buscás todas esas situaciones por tu apariencia”.