Ex guerrillero de Masaya: no hubo revolución sino una tragedia histórica

Fernando Brenes quien combatió a la guardia somocista lamenta que la revolución que fue abrazada por miles de jóvenes fuese traicionada. “Los héroes de ayer se convirtieron en los verdugos del pueblo nicaragüense”

  • 9:56 pm
  • Jul 19, 2022
exguerrillero de la revolución sandinista
República 18

El régimen de Nicaragua “celebra” este 19 de julio el 43 aniversario la revolución sandinista que conllevó al derrocamiento de la dictadura de Anastasio Somoza Debayle. Sin embargo, el ex guerrillero Fernando Brenes Sánchez, considera que esta la revolución “fue traicionada”.

Brenes, un exguerrillero que se sumó a la lucha sandinista desde muy joven junto a sus hermanos, recuerda con nostalgia el sentimiento de quienes lucharon por derrocar a la dictadura de Somoza.

“Es un día de nostalgia porque fue una acción que abrazamos con mucha esperanza por el derrocamiento del dictador Anastasio Somoza. Los miles de jóvenes que cayeron en combate tenían, igual que muchos que sobrevivimos, esa utopía de alcanzar una sociedad más justa para el país”, señaló Brenes a República 18.

Por la traición a la lucha de la población para liberase de la dictadura somocista, Brenes considera que “no hubo revolución”.

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“Yo diría que no hubo revolución, porque una revolución lleva una transformación y cambios de bienestar para la población. Fue muy efímero ese cambio, porque hoy cumplimos 43 años de una tragedia histórica”, expresó Brenes quien añadió que “los héroes de ayer se convirtieron en los verdugos del pueblo nicaragüense”.

“Hay que asumirlo con la responsabilidad histórica que eso representó. No hubo una revolución verdadera, hubo una intención de revolución que se prometió y que fue traicionada”

Acto del 19 de julio es una apropiación familiar

El ex guerrillero expone que desde 1990, la pareja presidencial se empezó a apropiar de las estructuras partidarias del Frente Sandinista y que esto ha conllevado a que la organización política pierda paulatinamente su incidencia social.

“Este acto es el resumen de la apropiación de un proyecto dinástico familiar. Sobre esto se erigen figuras dizque revolucionarias que ante todo son anti patrias y que no podemos decir que hoy se puede celebrar. Hoy, Nicaragua está de luto”, afirmó.

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Brenes Sánchez asegura que esta es la dictadura más sangrienta, no solo de Nicaragua, sino que de Latinoamérica.

FSLN estuvo “a punto de perder” frente a la Guardia Nacional

El 17 de julio de 1979, el dictador Anastasio Somoza abandonó Nicaragua, dejando en el cargo al vicepresidente Francisco Urcuyo Maliaños.

Brenes recuerda que en Masaya se recibió el aviso de la toma de la capital y de gran parte del territorio nacional a manos de fuerzas del Frente Sandinista el 19 de julio.

Fernando Brenes (primero de la fila) el 19 de julio de 1979 en Masaya. Foto: Cortesía.

“Ese día, recorrimos las calles cerrando el triunfo. El 20 de julio fue la oficialización en Managua”, recordó.

Sin embargo, considera que la postura de Urcuyo Maliaños de no entregar la silla presidencial hasta 1981, supuso una eventual continuación en la lucha armada.

“Si Urcuyo no se iba, tendríamos una prolongación del conflicto armado y si no se iba del poder, tendríamos que seguir en combate. Si la Guardia hubiera tenido una mayor visión militar, si hubieran resistido un poco más, el giro pudo haber sido diferente”, recordó Brenes.

El exguerrillero además mencionó que si la Guardia Nacional se resistía un poco más, pudo haber minado las conquistas del Frente Sandinista.

“En el caso de Masaya, desde el punto de vista logístico y militar, si estábamos agotados. Creo que el Estado Mayor de la Guardia Nacional, pudieron haber revertido la correlación de fuerzas, pero el pueblo estaba decidido ante el agotamiento moral de la Guardia Nacional”, añadió.

Masaya recibió el aviso de la toma de la Capital el 19 de julio despues de la 1 de la tarde. Foto: Cortesía.

“No hay nada que celebrar”

El régimen nicaraguense conmemora el 43 aniversario de la Revolución Sandinista en un contexto de incremento de la represión y en el marco de un cuarto mandato consecutivo del dictador Daniel Ortega, considerado como ilegítimo ante la Organización de Estados Americanos (OEA)

Las organizaciones de oposición de Nicaragua se sumaron al rechazo de la celebración privada del régimen en el marco del aniversario de la revolución.

“Los Ortega–Murilo se han encargado de desmantelar el sueño al que aspiramos millones de nicaragüenses al derrocar a la dictadura de Anastasio Somoza, ha destruido la institucionalidad democrática que empezaba a construirse y, a partir de 2018 recurrió nuevamente de forma descomunal a la violencia por mantener el control absoluto del país, eliminando los espacios de la sociedad civil organizada, anulando el Estado de Derecho, ensañándose contra los derechos humanos e incrementando así sus crímenes de lesa humanidad”, señalan las organizaciones.

Además, manifestaron que Ortega ha destruido la institucionalidad democrática que empezaba a construirse y afirman que a partir de 2018 recurrió nuevamente de forma descomunal a la violencia por mantener el control absoluto del país, eliminando los espacios de la sociedad civil organizada, anulando el Estado de Derecho, violando los derechos humanos e “incrementando así sus crímenes de lesa humanidad”.