A un año del primer caso de Covid-19 en Nicaragua persiste mal manejo de la pandemia

El gobierno de Ortega no sólo desatendió las recomendaciones, que conllevaron graves consecuencias para la salud de la población; sino que promovió aglomeraciones y actividades masivas que persisten hasta el día de hoy

  • 10:21 pm
  • Mar 18, 2021
mal manejo de la pandemia en Nicaragua
República 18

Hace un año, el 18 de marzo de 2020, el gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo dio a conocer el primer caso de coronavirus en el país.  La confirmación fue hecha por Rosario Murillo, a los medios oficialistas. De manera escueta reveló se trataba de un nicaragüense de 40 años de edad que regresó al país proveniente de Panamá.

Tras decretar la pandemia, la Organización Mundial de la Salud (OMS) emitió recomendaciones a los países para la gestión de la emergencia. El gobierno de Ortega no sólo desatendió las recomendaciones, que conllevaron graves consecuencias para la salud de la población; sino que promovió aglomeraciones, actividades masivas, prohibió en un primer momento a los trabajadores de la salud usar equipos de protección y llovieron los despidos en contra de quienes se atrevieron a cuestionar y denunciar la falta de respuesta gubernamental.

Esta deficiencia de la respuesta nacional ante la pandemia se expresa en decenas de miles de casos evidenciados por los reportes comunitarios del Observatorio Ciudadano, miles de muertos por covid-19 (evidenciados por los estudios sobre el exceso de mortalidad), señala la Unidad Médica Nicaragüense (UMN) a través de un comunicado.

De acuerdo a la UMN en el caso del personal de salud, la negligencia estatal de proveer equipos de protección personal y organizar los servicios para la prevención, se ha reflejado en 884 casos, 116 defunciones en personal de salud y despidos de personal al demandar sus derechos.

Al día de hoy la población no tiene acceso a información veraz acerca de la pandemia; no puede realizarse libremente las pruebas de laboratorio para covid, ni las pruebas de anticuerpo; no existen normas terapéuticas acordes con los avances de la literatura médica; no se diagnostican, ni registran adecuadamente las atenciones ambulatorias, los egresos hospitalarios, ni las defunciones. El gobierno sigue promoviendo eventos masivos e ignorando las medidas preventivas básicas como el uso generalizado de mascarillas y el distanciamiento social, denuncia la UMN.

Patrón de negligencia con vacunación

A inicios de marzo el gobierno de Ortega anunció la “vacunación voluntaria” de la Sputnik V, la primera vacuna en llegar al país y que fue orientada para inmunizar a afectados por enfermedades crónicas como el cáncer, padecimientos renales y cardiópatas.

Este martes 16 de marzo, Nicaragua recibió e135,000 de dosis de vacunas COVID-19 a través de COVAX, el mecanismo de acceso a vacunas de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

vacunas covax

Sin embargo, para la UMN los lotes o dosis de la SputnikV, la vacuna de la India y la AstraZeneca ya disponibles en Nicaragua, “se estrellan con la lentitud de la respuesta gubernamental y la falta de un plan transparente de vacunación”.

El presidente de la UMN, el doctor José Antonio Vásquez, lamentó que el gobierno esté haciendo proselitismo con las vacunas.

” El personal médico y paramédico desconoce cuándo y en que momento y donde asistir para aplicarse la vacuna, todas estas medidas son negativas para la población nicaragüense, son negativas para los médicos tanto privados como públicos que atienden y están de cara y han ofrendado sus vidas para la población en este desastre que ha hecho el Covid-19”.

Sumando todas las vacunas, las de la iniciativa COVAX, las donadas por los gobiernos de Rusia e India apenas se logra cubrir al 21.5% de la población nicaragüense que asciende 6.7 millones de habitantes, lo que resulta un porcentaje demasiado pequeño para controlar la pandemia en el país.

La Unidad Médica plantea al gobierno de Nicaragua comprar o gestionar donaciones de vacunas que permitan desarrollar un plan de vacunación universal y agresivo para cubrir a toda la población nicaragüense mayor de 16 años, que es cerca del 70%.

“Para que las vacunas sean herramientas efectivas para el control de la pandemia, deben ser aplicadas de forma oportuna. Las nuevas variantes pueden ser más transmisible y hacer las vacunas menos eficaces. Aún se desconoce el porcentaje de vacunados para alcanzar la inmunidad colectiva, por lo tanto, se debe aspirar a vacunar de forma universal, ya que mientras existan personas susceptibles de ser infectadas, el virus continuará reproduciéndose y creando nuevas variantes”, se lee en el comunicado de la UMN.

A la vez la UMN exige al Gobierno de Ortega y Murillo acelere la vacunación, priorizando en el tiempo a los grupos más vulnerables, vacune inmediatamente a todos los trabajadores del sector, sean del sector público, privado o de sociedad civil, comunique a la población general los procedimientos para acceder a las vacunas de forma ordenada y segura.

 

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