La diferencia entre los proyectos de vivienda social de China y Taiwán
Hasta 10 veces más caras pueden llegar a ser las viviendas solidarias facilitadas por la cooperación china
El Programa Nacional de Viviendas Nuevas Victorias auspiciado por la República Popular China en Nicaragua se plantea construir “12 mil casas en 84 municipios del país”, según la propaganda oficialista.
Hasta que el régimen sandinista rompió relaciones con el gobierno de la República de China en Taiwán en diciembre de 2021, era ese país el que durante décadas aportó los fondos necesarios para muchos programas de cooperación que incluyeron los programas de “vivienda solidaria”, puestos en marcha a partir de 2014 con una donación taiwanesa de 30 millones de dólares.
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La construcción de estas viviendas sociales se había convertido en un rasgo característico de la cooperación taiwanesa en Nicaragua. Ciudad Belén, un barrio a las afueras de Managua con más de mil de estas viviendas, es uno de los mayores proyectos que la cooperación de ese país dejó en Nicaragua, pero también otro centenar de estas construcciones permanecen alrededor de Nicaragua.
Ahora China continental ha asumido esa tarea, pero con un modus operandi más nebuloso y claros fines de lucro.
El Programa de “Nuevas Victorias” inició en abril con la construcción de 920 viviendas en Managua. Las finanzas del proyecto, más allá de que China “asume los costos”, no son de conocimiento público.

Nuevas Victorias se une a los otros tres proyectos de viviendas de interés social que ya operaban: Monte Nebo, Vistas del Momotombo y el Proyecto de Vivienda Bismarck Martínez, este último construido sobre propiedad confiscada a la Exposición Pecuaria del Istmo Centroamericano en 2022.
Terrenos confiscados, altas rentas
Nuevas Victorias también vendría a ocupar terrenos confiscados en Sabana Grande, pero tiene una particularidad que lo distingue de los demás proyectos establecidos: sus altas rentas. Una vivienda en Nuevas Victorias vendría rondando entre 30 y 110 mil dólares pagos en mensualidades de 300 dólares con otros 65 dólares dedicados gastos adicionales, como el seguro de vida y de propiedad.
En contraste, las viviendas en Monte Nebo, residencial ubicado en el costado sur del Aeropuerto Nacional Augusto C. Sandino, abrieron con “un costo de 10 mil 500 dólares con cuota mensual de 60 dólares”, según fuentes oficiales. En el caso de Vistas del Momotombo, el costo asciende a 15 mil 500 dólares con mensualidades de hasta 108 dólares que incluyen seguro.
Las cuotas en el Bismarck Martínez son las más bajas, un total de 9 mil 500 dólares en cuotas de 40 dólares al mes. En todos los proyectos se plantean plazos de entre 10 y 25 años para que la propiedad esté completamente pagada por el ocupante.

Según una investigación del diario La Prensa, para ser considerado en Nuevas Victorias, los solicitantes “deben tener al menos 13,000 córdobas completamente libres de sus respectivos salarios, aparte de cualquier otra deuda que tengan“. De igual forma, se requiere una prima de 500 dólares que también es requisito en Monte Nebo y Vistas del Momotombo.
Más allá del requerimiento económico y de “una carta dirigida al comandante Daniel Ortega”, presuntamente solicitando el beneficio de manera deferente, los requisitos son relativamente relajados.
Militantes sandinistas han llegado a expresar su insatisfacción con el alto coste del proyecto Nuevas Victorias, calificándolo de “burgués”, irónicamente tratándose de una faceta de la cooperación del Partido Comunista Chino que gobierna la República Popular China desde 1949 y contiende con la República de China en la isla de Taiwán el reconocimiento internacional como representante de la nación china ante el mundo.
Mientras que el gobierno de Taiwán dejó huellas en forma de casas maternas, estadios y proyectos de vivienda relativamente asequibles, Nuevas Victorias parece indicar la implementación de un nuevo paradigma de cooperación centrado en el negocio y el lucro con el cual el régimen sandinista coopera desde que extendió el reconocimiento a la China comunista.