Periodistas de todo el mundo denuncian deterioro de la libertad de prensa en El Salvador
Entre denuncias de acoso y amenazas de detención, El Salvador bajo Nayib Bukele atraviesa “uno de los momentos más oscuros para la libertad de prensa”, denunciaron varios colectivos periodísticos.
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, asiste a la graduación de nuevos militares, en la Escuela Militar Capitán General Gerardo Barrios, en Antiguo Cuscatlán, El Salvador, el 4 de abril de 2022.
Diecisiete organizaciones dedicadas a la defensa de periodistas y la libertad de prensa a nivel local, regional y mundial se unieron para expresar la “grave preocupación internacional por el creciente deterioro de la libertad de prensa en El Salvador” por las acciones del gobierno de Nayib Bukele.
“Las organizaciones firmantes expresamos nuestra profunda alarma ante el acelerado deterioro de la libertad de prensa en El Salvador, que se ha intensificado gravemente en las últimas semanas“, abre el comunicado conjunto con fecha de este miércoles, 18 de junio.
El comunicado se refiere a los 40 casos de periodistas salvadoreños que se han auto-exiliado por temor a represalias de parte del gobierno documentados por la Asociación de Periodistas de El Salvador (APES).
“Estos casos no incluyen a otras voces críticas o defensoras de derechos humanos que también han abandonado el país ante el clima de persecución. Los periodistas forzados a huir provienen de diversos medios y han realizado investigaciones clave sobre abusos de derechos humanos, corrupción y falta de transparencia“, alegó el documento.
La APES asimismo ha alertado sobre listas de vigilancia y amenazas de captura dirigidas contra periodistas y defensores de derechos humanos, algo que el gobierno salvadoreño no ha mencionado o negado. Periodistas del medio digital El Faro denunciaron el 10 de junio un presunto operativo destinado a apresarlos si ingresaban al país.
También deploraron la aprobación de la Ley de Agentes Extranjeros, una iniciativa del partido oficialista Nuevas Ideas destinada a aumentar los impuestos de instituciones no gubernamentales, a la que cataloga como agentes externos. Dicha ley ha sido comparada con otra del mismo nombre y con disposiciones similares impulsada por la dictadura en Nicaragua.
“Representa una amenaza directa a la libertad de prensa y al trabajo de organizaciones independientes… impone restricciones severas y puede ser utilizada como herramienta de persecución contra quienes ejercen el periodismo o defienden derechos fundamentales”, insisten las organizaciones.
Periodistas exigen respeto
En base a misiones recientes de organismos de derechos humanos, las organizaciones firmantes lamentan que “El Salvador atraviesa uno de los momentos más oscuros para la libertad de prensa desde el fin del conflicto armado, con altos niveles de autocensura y exilio forzado“.
Por ello exigen a las autoridades “garantizar la integridad física y la libertad de todos los periodistas, y cesar inmediatamente cualquier forma de persecución, vigilancia o intimidación”, recordando que “el Estado salvadoreño tiene la responsabilidad de aclarar públicamente las denuncias sobre listas de vigilancia y amenazas de captura, y garantizar que no se están criminalizando voces críticas”.
Las organizaciones firmantes incluyen a Reporteros Sin Fronteras (RSF), la nicaragüense Fundación por la Libertad de Expresión y Democracia (FLED), Free Press Unlimited (FPU), PEN International, Fundamedios y la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), entre otras.