SIP señala al régimen orteguista de intensificar sus ataques a la prensa independiente en Nicaragua
La Sociedad Interamericana de Prensa ubica a Nicaragua, Cuba y Venezuela como los puntos más críticos en la región en materia de libertad para informar. Cuatro expresos y desterrados políticos valoraron la resistencia del periodismo nicaragüense, aún en el exilio.
La Reunión de Medio Año de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) que empezó este martes, alojó la participación de cuatro expresos y desterrados políticos, en el foro titulado “Nicaragua despojada: un país sin legitimidad ni justicia”, moderado por Carlos Jornet, presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP, quien señaló que tanto Nicaragua, Cuba y Venezuela “siguen siendo los puntos más críticos en la región en materia de libertad para informar”.
Las declaraciones de Jornet fueron brindadas previo al panel, en la presentación de un balance de la compleja situación de la libertad de prensa en las Américas.
Sobre Nicaragua, el presidente de la SIP reprochó que el régimen encabezado por Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo “intensificó sus ataques contra toda disidencia”, para ello, dijo incrementó la cantidad de presos políticos, la cancelación de organizaciones no gubernamentales, el robo de propiedades, la censura, al igual que a otras 94 personas, entre ellos 10 de periodistas.
“Fue una suerte de ‘muerte civil’, figura que se remonta a la antigua Grecia y que fue aplicada por el nazismo luego de que fuera abolida por la mayoría de los países en el siglo 19 o comienzos del 20”, dijo Jornet.
El periodismo sigue resistiendo en Nicaragua
En el panel moderado por Jornet participaron el gerente general de La Prensa, Juan Lorenzo Holmann; el cronista deportivo Miguel Mendoza; la activista y feminista Tamara Dávila; y el líder estudiantil, Lesther Alemán.
El directivo del Diario La Prensa expuso durante su intervención que actualmente hacer periodismo en Nicaragua es muy difícil, y muestra de ello es que la redacción de La Prensa está en el exilio, por ello indicó que considera “Nicaragua es el país que tiene más periodistas en el exilio en Latinoamérica, prácticamente todos los periodistas independientes están en Nicaragua”.
Mencionó que a pesar de que el periodismo nicaragüense está resistiendo desde los diferentes medios de comunicación digital, se enfrentan varios desafíos entre ellos económicos. “Vamos haciendo el esfuerzo, porque hemos visto el apoyo de nuestros lectores que no nos han abandonado suscribiéndose, y leyendo las noticias, y nosotros nos debemos a ellos, nuestro trabajo es para ellos, ha sido un transito difícil pero no imposible, y creemos que vamos a lograr seguir adelante, no nos han podido poner de rodillas y no lo van hacer, seguimos haciendo nuestro trabajo, informando”, dijo Holmann.
También resaltó que “se robaron nuestra libertad, pero nunca se robaron nuestra dignidad y salís de ahí con la frente en alto y salimos de ahí habiéndolos derrotado porque nunca, a ninguno estoy seguro, pudieron poner de rodilla”.
Por su parte, el cronista deportivo Mendoza mencionó que a pesar de que casi 200 periodistas están en el exilio y los desafíos que enfrentan dijo lo que anima a seguir informando “es cuando uno ve salir al dictador, que lo hace muy pocas veces y uno se da cuenta como le estorba, le carcome que la libertad de expresión siga trabajando para llevar a los ciudadanos la información”.
Mendoza, reconoció que “aunque es difícil hacer videos en Nicaragua para documentar, la gente siempre está dispuesta. Nosotros estábamos en prisión cuando se dio la famosa reunión de Ortega y su hermano (Humberto) y fue la gente en la calle la que hizo la filmación, o sea, la gente sigue suministrado información, de alguna manera la censura sigue siendo derrotada”.
“Vivir dentro de Nicaragua es un acto de resistencia cotidiana”
La activista política, Dávila enfatizó en la lucha cívica de los nicaragüenses que este año conmemora su quinto aniversario.
Insistió en que “la salida debe ser cívica y en unidad, eso da esperanza (…) es un enorme reto luchar contra la cultura dictatorial y autoritaria. Es un reto individual, colectivo y esperanzador, de que la salida debe ser cívica, la convicción de que nos necesitamos todo. Yo si creo, hay esperanza, sin embargo está siendo muy difícil, vivir dentro de Nicaragua es un acto de resistencia cotidiana, quienes están dentro del país no la están pasando bien”.
En esa misma línea, Alemán, licenciado en Comunicación, sostuvo que “como jóvenes mantenemos una esperanza viva por la necesidad que hay de crear en Nicaragua las condiciones necesarias para que tengas oportunidades en lo social, político, económico, para tener oportunidad de vida y superar la maldita comedia que nos ha tocado vivir en los últimos años (…) existe una convicción que sostiene esa esperanza”.