ONU denuncia que la persecución política en Nicaragua “no tiene límites”

La Fiscalía, controlada por operadores políticos, ha “violado el debido proceso” e incluso el mismo Código Penal de Nicaragua. Para poder cumplir con las líneas ordenadas por Daniel Ortega y Rosario Murillo

  • 9:07 pm
  • Ene 19, 2023
Madre e hija
República 18

La Oficina del Alto Comisionado de la Organización de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Oacnudh) señaló este miércoles que “la persecución en Nicaragua no tiene límites”.

Las declaraciones se dan luego de los recientes procesos judiciales llevados a cabo por la dictadura de Daniel Ortega en contra de monseñor Rolando Álvarez y tres familiares de un opositor político.

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Madre e hija juzgadas de forma “inconstitucional, injusta e infame”

El pasado 18 de enero se llevó a cabo el juicio en contra de Jeaninne Horvilleur, de 63 años, su hija Ana Carolina Álvarez Horvilleur, y su esposo Félix Roiz. Los tres son familiares del opositor Javier Álvarez Zamora, quien se encuentra en el exilio.

Jeaninne Horvilleur es de nacionalidad francesa y sobreviviente de cáncer de mama. Sin embargo, se desconoce si el Gobierno de Francia ha podido abogar por ella y su hija, que por consanguinidad también sería ciudadana francesa.

Javier Álvarez se encuentra refugiado en Costa Rica y sus familiares fueron detenidos por los agentes policiales cuando fueron a buscarlo a él a su casa y no lo encontraron.

La Fiscalía, controlada por operadores políticos, pidió ocho años de cárcel para madre e hija, por cometer los supuestos delitos de menoscabo a la integridad nacional y propagación de noticias falsas en perjuicio del Estado.

El Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca Más calificó la declaratoria de culpabilidad en contra de Horvilleur y su hija como “inconstitucional, injusta e infame”.

Padre Benavides, otro sacerdote juzgado

Luego de un cuestionado proceso judicial a cargo de la jueza Nancy Aguirre Gudiel, el padre Óscar Danilo Benavides Dávila, de 50 años, fue declarado culpable y sentenciado también a ocho años de cárcel.

El sacerdote fue acusado de cometer los delitos de “conspiración para cometer menoscabo a la integridad nacional y propagación de noticias falsas a través de las tecnologías de la información y la comunicación”.

Benavides es sacerdote de la Parroquia Espíritu Santo, en el municipio de Mulukukú, en el Caribe Norte. Fue capturado el 14 de agosto de 2022, luego trasladado por oficiales sandinistas a la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ), conocido como El Chipote.

La acusación contra el sacerdote fue presentada el 8 de septiembre de 2022. En ese entonces, la Fiscalía llevó a pobladores de Mulukukú como testigos. Aunque uno de ellos ni siquiera conocía al padre Benavides. También testificaron varios policías, informó el medio Mosaico CSI.

Por su parte, la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos refirió que los juicios llevados a cabo en contra de Benavides, Horvilleur, su hija y esposo “violan el debido proceso”.

En Nicaragua, de acuerdo con datos de organizaciones independientes, existen más de 240 personas presas políticas.