Diócesis de Danlí, en Honduras, en jornada de oración por monseñor Rolando Álvarez y presos políticos de Nicaragua
El obispo de la Diócesis de Matagalpa este 27 de noviembre cumplió años y suma más de cien días en “arresto domiciliar”, sin que el régimen inicie un nproceso en su contra.
Monseñor José Antonio Canales, obispo de la Diócesis de Danlí, en Honduras, realizó una misa y vigilia en muestra de solidaridad y cercacnía con monseñor Rolando Álvarez y demás presos políticos de Nicaragua.
“Ni la lluvia detuvo a los danlidenses para mostrar su cercanía fraterna con monseñor Rolando Álvarez y todos los presos de conciencia en Nicaragua”, publicó el obispo en su cuenta de Facebook.
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Condena internacional por cautiverio de monseñor Rolando Álvarez
Álvarez es el obispo de la Diócesis de Matagalpa y uno de los más de 220 presos políticos que el régimen de Daniel Ortega mantiene en Nicaragua. Este 27 de noviembre cumplió 56 años y suma más de cien días en “arresto domiciliar”.
El también Administrador Apostólico de la Diócesis de Estelí, fue sustraído la madrugada del viernes 19 de agosto por agentes policiales de la Residencia Episcopal de Matagalpa, donde estuvo 15 días en un encierro forzado.
El arresto de Álvarez ha sido criticado a nivel internacional por diferentes organizaciones y personalidades como el presidente chileno, Gabriel Boric, quien pidió la liberación del sacerdote durante su comparecencia en la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas.
De igual manera, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ha solicitado al Estado nicaragüense el cese de la “escalada represiva contra integrantes de la Iglesia Católica” de Nicaragua y pidió la “liberación inmediata” del obispo.
Régimen en cacería de sacerdotes católicos
Anteriormente, el obispo de la diócesis de Danlí, había expresado a medios de comunicación hondureños que al menos 50 sacerdotes nicaragüenses estarían contemplando el exilio.
De igual manera, un estudio independiente realizado por la abogada, Martha Patricia Molina confirmó que al menos 11 sacerdotes católicos habrían salido del país de manera forzada y otros 13 han sido amenazados de muerte por el régimen.
El estudio; “Nicaragua, ¿Una Iglesia perseguida?”, destaca que entre abril de 2018 y octubre de 2022, se habrían registrado en Nicaragua unas 396 hostilidades cometidas contra la Iglesia Católica, sus representantes y laicos. Solo en 2022, ocurrieron 127.
“La creciente represión de la libertad religiosa por parte del presidente Daniel Ortega comenzó cuando arremetió contra la Iglesia Católica, después que ayudó a los manifestantes y al clero católico individual a expresar su oposición al gobierno durante las protestas pacíficas en abril de 2018”, destacó por su parte la Comisión de Estados Unidos para la Libertad Religiosa Internacional.