Iglesia Católica: No existen condiciones para unas elecciones democráticas en Nicaragua
La Comisión de Justicia y Paz de la Arquidiócesis de Managua además expresa su dolor por la nueva ola de migración de nicaragüenses
La Comisión de Justicia y Paz de la Arquidiócesis de Managua en su más reciente mensaje señala que no existen condiciones para unas elecciones democráticas en Nicaragua, donde una serie de sucesos políticos orquestados en los últimos meses por el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo “han generado entre la población sentimientos de frustración, impotencia y dolor”.
Daniel Ortega se ha asegurado ser la única opción para mantenerse en el poder; reduciendo a los aspirantes y líderes opositores, a quienes ha recetado cárcel. La más reciente detención es la del exdiplomático Mauricio Díaz.
Desde que arrancó la carrera electoral en Nicaragua, en el mes de mayo, el régimen de Ortega y Murillo ha puesto en prisión y judicializado a al menos 32 líderes y dirigentes opositores, entre ellos siete aspirantes a la presidencia y una candidata a la vicepresidencia formalmente inscrita ante el Consejo Supremo Electoral (CSE).
A esto se suman las amenazas a “nuestra Iglesia Católica, ofensas a sus sacerdotes y obispos, limitaciones a la visa o la residencia de sacerdotes extranjeros, hostigamientos a los feligreses laicos y otras acciones ilegales e intimidantes”, denuncia en su mensaje la Comisión de Justicia y Paz.
Además, la Arquidiócesis de Managua, reclama que, aunque el pueblo nicaragüense, que tiene derecho a optar por diferentes opciones políticas, se encuentra impedido de expresar sus simpatías votando en las elecciones de noviembre para elegir a las máximas autoridades de Nicaragua, porque los candidatos de la oposición han sido forzosamente excluidos de la contienda al privarlos de libertad y quitarles sus derechos ciudadanos.
“El proceso electoral que debería ser una fiesta cívica se vive con temor e incertidumbre porque no existen condiciones para unas elecciones democráticas”.
A su vez, los líderes religiosos en este mensaje pastoral expresan su dolor por la nueva ola de migración de nicaragüenses, en su mayoría jóvenes, que se ven forzados a abandonar su patria por la inseguridad, el desempleo, la incertidumbre sobre el futuro del país, entre otras razones.