Investigación revela red de corrupción de 23 empresas fantasmas en torno a la concesión del Gran Canal Interoceánico en Nicaragua
El entramado de empresas fantasmas, sin ningún respaldo financiero o técnico, fueron constituidas en China, Países Bajos, Islas Caimán y Nicaragua apenas semanas antes de la entrega de la mega concesión en 2013.
La presentación del libro “La Ruta Mafiosa” es una recopilación de los principales hallazgos de una investigación realizada por la organización ambiental Popol Na, sobre la concesión del Gran Canal Interoceánico, una obra anunciada por el régimen de Daniel Ortega en 2013 y que aún no se lleva a cabo.
“La investigación consiste o trata de tirar luz sobre la pregunta de: ¿Quién está detrás de la concesión canalera? ¿Quién es el concesionario realmente?”, dijo a República 18 el investigador nicaragüense, Umanzor López Baltodano.
Investigación descubre 23 empresas fantasmas
El libro es una investigación que inició en el año 2014 y se extendió hasta el 2022. Consiste en la revisión de registros e información bursátil de las bolsas de Hong Kong, Beijing y Shanghái en China, Países Bajos (Europa), Islas Caimán (Caribe) y Nicaragua.
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Los investigadores nicaragüenses descubrieron “una extensa red de 23 empresas fantasmas” registradas en los países antes mencionados, y que están vinculadas al empresario chino, Wang Jing. Se trata de empresas con “reputación muy baja”, empresas recién creadas o con un capital de hasta $1 dólar, mencionó López Baltodano.
Estas empresas, sin ningún respaldo financiero o técnico, fueron constituidas apenas semanas antes de la entrega de la mega concesión. Y el ministro de Hacienda, Ivan Acosta, aparece como director de una de estas empresas en Islas Caimán.
“Realmente lo que está detrás de esto es un gran entramado corrupto, para facilitar la corrupción utilizando la concesión canalera que todavía sigue vigente” en este 2023, expresó el investigador.
Concesión busca destruir derechos fundamentales de las comunidades

En junio de 2013 se publicó la Ley Especial para el Desarrollo de Infraestructura y Transporte Nicaragüense Atingente a el Canal, Zonas Libres, Comercio e Infraestructuras Asociadas (Ley 840), mejor conocida, cómo la Ley del Canal Interoceánico de Nicaragua, que buscaba la construcción de este megaproyecto.
Esa Ley autorizaba la concesión del territorio previsto para construcción del Canal Interoceánico a la empresa constituida en Hong Kong, China, llamada HK Nicaragua Canal Development Investment Co., Limited o HKND, a cargo del empresario, Wang Jing.
Este territorio comprendía la casi totalidad del Lago de Nicaragua o Cocibolca, uno de los mantos de agua dulce más grandes de América Latina y el más grande de Centroamérica con 8,264 kilómetros cuadrados de extensión más de 400 isletas y dos islas principales que forman una reserva natural.
De igual manera, la ruta prevista para la construcción del megaproyecto que nunca se llevó a cabo atravesaría al río Punta Gorda, convirtiendo su caudal en un canal artificial y afectaría a las reservas naturales Indio Maíz y Cerro Silva. También afectando sus poblaciones originarias con la construcción de un lago artificial, así como a poblaciones campesinas del municipio de San Miguelito y Nueva Guinea.
Según la investigación de Popol Na, la concesión bajo la figura de la construcción del megaproyecto del Gran Canal Interoceánico lo que busca es destruir los derechos más elementales de comunidades campesinas, indígenas, afrodescendientes y de toda la ciudadanía nicaragüense al privatizar arbitrariamente bienes comunes claves de la población del Estado de Nicaragua, como es el Gran Lago Cocibolca e invaluables áreas protegidas.
¿Qué significa que el régimen haya otorgado esta concesión a una empresa como HKND?
Para el investigador Umanzor López Baltodano, estas concesiones otorgadas a empresas con baja credibilidad, demuestran que el interés de Ortega desde el inicio de las elaboraciones secretas de la Ley del Gran Canal en 2012, era crear un entramado que pudiera tapar la corrupción de la dictadura a distintos niveles.

“Debemos recordar que la concesión canalera no solo incluye un Canal Interoceánico, que es de lo que se habla normalmente, si no que incluye la capacidad para el concesionario para hacer casi cualquier obra, cualquier empresa, cualquier servicio que pudiera explotar a Nicaragua de diversas formas y lo hace con un esquema que es completamente beneficioso para el concesionario”, agregó López Baltodano.
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El proyecto del Gran Canal Interoceánico comprende también la construcción de otros subproyectos como dos puertos; uno en Brito, departamento de Rivas y el otro en Punta Águila, en la Región Autónoma del Caribe Sur. También la creación de la “zona libre de comercio” que comprende la construcción de una ciudad que albergaría a unas 140,000 personas.
De igual manera, la construcción de un aeropuerto cerca de la ciudad de Rivas y las carreteras y puentes que unirían a Nicaragua con su “región sur” (una vez construido el canal que dividiría al país en dos) y que también unirían los distintos subproyectos del canal.
“El abanico es casi infinito. Y nos recuerda que este concesionario, que se lucra de esta red completamente corrupta, realmente la puede utilizar en casi cualquier campo, que no sea necesariamente la creación de un Canal Interoceánico”, señaló López Baltodano.