Ortega apoya en su discurso a Palestina, pero mantiene relaciones con Israel. ¿Qué hay tras esta dualidad?
Ortega mantiene relaciones cordiales con Israel mientras se pronuncia a favor de Palestina
Luego de la ofensiva a gran escala y con un altísimo costo humano perpetrada por Hamas, la organización terrorista alineada con la causa de una Palestina libre de control israelí, los liderazgos del régimen sandinista de Daniel Ortega se pronunciaron “siempre solidarios con la causa palestina” e incluso recibieron una delegación palestina este lunes, respondiendo a lazos históricos entre su partido y las diferentes organizaciones que luchan contra el Estado de Israel.
Pero la relación entre Nicaragua, Palestina e Israel es más compleja de lo que aparenta.
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En 2017, Nicaragua e Israel reestablecieron relaciones diplomáticas. “Ambos gobiernos consideran muy favorable el restablecimiento de lazos con el objetivo de avanzar en la cooperación conjunta para el progreso de ambas naciones y contribuir a la lucha por la paz mundial”, dijeron las representaciones de ambos países en una declaración conjunta emitida en Jerusalén y Managua el 29 de marzo de ese año.
Ortega, Israel y Palestina
Tuvieron que pasar 7 años para que el gobierno sandinista de Daniel Ortega se retractase de su decisión de repudiar a Israel, siguiendo una política de apoyo a aliados regionales alineados a una ideología “anti-imperialista”, como Irán, y otros más cercanos, como la Venezuela de Hugo Chávez, el mismo mandatario que maldijo “desde el fondo de sus entrañas y de sus vísceras” al Estado de Israel.
No contento con el restablecimiento, el régimen sandinista puso su embajada en Jerusalén, una declaración controvertida en el mundo de las relaciones internacionales pues reconoce el reclamo israelí a la ciudad disputada por la nación palestina. Es más controvertida teniendo en cuenta la cercanía que existió entre la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) y el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) durante décadas.
En 1969, el FSLN hizo contacto con la OLP a través del guerrillero José Benito Escobar. El acuerdo supuso intercambio de experiencia, entrenamiento y armamento que se extendió las décadas posteriores a 1979, cuando las autoridades revolucionarios reconocieron a Palestina. Algunos guerrilleros entrenaron en el propio territorio disputado entre Israel y Palestina, otros de origen palestino se sumaron al Frente Sandinista.
Israel y Somoza
De manera inversa, el régimen dictatorial de la familia Somoza recibía apoyo de Israel. La Guardia Nacional que una y otra vez aplastaba las células guerrilleras sandinistas lo hacía con armamento estadounidense en un principio, pero luego cada vez más dependían de fusiles israelíes portando cascos y uniformes de fabricación israelí.

En sus memorias, Nicaragua Traicionada, Anastasio Somoza Debayle recuerda que Israel fue de los últimos países dispuestos a asistir al régimen somocista. En 1979, “mientras nos enfrascábamos en estos feroces combates (contra la guerrilla), esperábamos un barco cargado con armas y municiones provenientes de Israel… cuando la nave llegó cerca de la costa atlántica de Nicaragua, nos notificaron que no habría desembarco…”
Somoza cuenta que la nave no desembarcó en Nicaragua por temor, por lo cual decidió enviarla hacia Guatemala para recibir el cargamento por tierra. Pero en Guatemala la nave se había dado la vuelta para regresar a Israel. “Sospechamos que la razón para tan repentino cambio de planes, y fueron sospechas que luego verificamos, era que la inteligencia estadounidense sabía del destino de la nave y de su cargamento”, y la había desviado, alega Somoza.
¿Un cambio?
Con el restablecimiento de las relaciones en 2017, entre Israel y Nicaragua ha ido surgiendo una relación al margen de los comentarios a favor de la causa palestina pronunciados por el liderazgo sandinista. En 2020, Amir Ofek, entonces embajador de Israel concurrente con Costa Rica, recibió una condecoración de parte del régimen sandinista “para reconocer el aporte del diplomático en el fortalecimiento de los lazos de amistad y cooperación entre ambas naciones”.

“Con un plan que estamos trabajando se puede hacer mucho en temas de recursos hídricos, temas agrícolas y por supuesto de la innovación. Los empresarios israelíes tienen interés en invertir en energía solar, recursos hídricos, agricultura y equipamiento médico”, explicó el canciller sandinista, Denis Moncada, poco después de restablecidas las relaciones con la nación judía.
Se trata de una relación de relativo bajo perfil pero constante en los últimos 7 años, trazable en los reportes oficialistas de intercambios diplomáticos, como cuando en agosto de 2022 el embajador israelí, Oren Bar El, visitó León y congenió con las autoridades locales. Queda por verse cómo evolucionará conforme evoluciona el actual conflicto iniciado el pasado domingo, 9 de octubre.