Desde médicos hasta activistas. Dictadura detuvo a 18 personas el fin de semana
El abogado defensor, Gonzalo Carrión precisa que incluso las víctimas de las redadas ahora optan por interponer las denuncias bajo anonimato
Las cacerías nocturnas contra opositores en Nicaragua no cesan. El fin de semana, oficiales al servicio del régimen ejecutaron una nueva redada capturando a 18 nicaragüenses en diferentes departamentos como Managua, Masaya, Rivas, Granada, Chinandega, Chontales, Madriz, Boaco, y Regiones Autónomas del Caribe Norte y Sur. Algunos de los detenidos fueron puestos en libertad bajo la medida cautelar de presentación periódica. Un nuevo método represivo que busca seguir imponiendo el “Estado de terror”, opinan defensores de derechos humanos.
El Monitoreo Azul y Blanco reporta que del total de detenidos 4 son mujeres, 1 mujer trans, y 13 varones.
“Las personas injustamente detenidas fueron liberadas horas después, luego del proceso de acusación, amenazas, y con la medida de presentarse diariamente a firmar a la delegación policial más cercana”, indica.
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Entre los detenidos figuran médicos, jóvenes activistas, y opositores.
Estado de terror
Gonzalo Carrión, del Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca Más, insiste en que “se mantiene la sistemática persecución que se transforma en un verdadero Estado de terror que atemorice a la población para desarticular cualquier expresión de organización y de movilización, sobre todo de protesta, de reclamo de derecho. En el país se viven niveles de intensidad”.
Carrión refiere que como consecuencia del Estado de terror ahora las personas presentan las denuncias bajo la condición de anonimato y otras simplemente no denuncian lo vivido.

“La represión está sostenida con una maquinaria para detención, invento de acusaciones y hasta la sentencias de ese infame Poder Judicial que persigue y hasta condena sin juicio (…) todo eso provoca que la gente salga del país, las mismas personas que son acusadas en la oscuridad de la madrugada, provoca que la gente esté en silencio”, apunta Carrión.
Enseguida señala que “ni se sabe cuántas personas exactamente han sido detenidas, pero nosotros si sabemos que la gente esta saliendo del país”.
Considera que el método represivo que ahora no incluye el destierro, es porque “se les revirtió, desterrando y despojando de la nacionalidad se dio cuenta que no hace nada porque nace gestos solidarios de otros países que tal vez Ortega consideró aliados”.

Con lo anterior coincide, Yonarqui Martínez, abogada y defensora, quien menciona que ante las detenciones masivas vividas en lo que va de mayo “este patrón está alarmando, creando histeria, y preocupaciones. Todo opositor no está excepto de ser detenido, sin embargo, los que están siendo detenidos tenían tiempo de que no opinaban. Asumo de que hay una necesidad y obsesión de acabar con toda persona que puede levantar su voz”.
Martínez explica que la medida de presentación periódica que es alterna a la prisión preventiva. Una medida que a su lectura afecta al propio ciudadano y a su familia en todos los ámbitos, desde el laboral, estudiantil y económico. “¿Qué jefe te va a dar permiso para ir a firmar diario?, ¿Quién te va a contratar si te tienen vigilado?, eso es una realidad que está pasando”, dice la defensora.
Otro defensor, bajo la condición de anonimato, revela que tras las detenciones y puestas en libertad una persona incluso fue chantajeada, “sé que una de las personas detenidas le dijeron que lo iban a proteger si le pasaban información (de la oposición)”.
En esa misma línea, Pablo Cuevas, director de Defensoría Nicaragüense de Derechos Humanos USA, refiere en el país predomina un “Estado totalitario, sabemos también que ejerce un control total en la sociedad, ese existe un poder autoritario, donde no hay libertades”.
En ese sentido, el régimen “sigue implementado medidas de represión total”.
Detenciones y liberaciones
La Unidad Gremial Nicaragüense reportó la detención del doctor José Luis Borgen, en Managua, quien fue detenido el sábado 13 de mayo.
“La comunidad médica y trabajadores de salud nicaragüense nacional e internacional denunciamos la detención arbitraria e ilegal del doctor Borgen (…) exigimos su inmediata liberación y respeto a la integridad física y psicológica”, dice el comunicado emitido el 14 de mayo.
El doctor, desde el estallido social en abril 2018, ha sido víctima de hostigamiento y persecución por parte del régimen orteguista. Fue despedido del hospital público en el que laboraba. En julio de 2021, Borgen fue citado por el Ministerio de Salud (Minsa) donde fue fuertemente cuestionado por las valoraciones técnicas que brindan sobre la pandemia del Covid-19 a los medios de comunicación y les “recordaron” la existencia de la Ley de Ciberdelitos.
Posterior, en septiembre de ese año la Fiscalía lo citó por brindar atención médica a la entonces precandidata presidencial María Asunción Moreno.
Martínez reportó el fin de semana al menos los casos de dos ciudadanos que fueron detenidos llevados a los Juzgados de Managua donde se les realizó audiencias express donde los acusaron y posterior fueron liberados. Entre ellos está: Yolanda Gonzáles Escobar, originaria de Masaya, y Alejandro Velez Brenes, abogado y notario público, originario de Managua.
Martínez dijo que fue un “sábado de oscuridad en casas de ciudadanos señalados de fomentar odio y conspirar. Es preocupante que estén allanando ocupen bienes y acusen a inocentes. Ciudadanos de Managua, granada, Chinandega, Jinotega, Masaya. Estudiantes, campesinos, abogados, ama de casa víctimas”.
Por su parte, la Alianza Universitaria Nicaragüense (AUN) reportó la detención de su integrante Juan Carlos Márquez, quien fue secuestrado en su casa en Nandaime cuando regresaba de misa. Al igual que los otros, él fue liberado, confirmó AUN. Márquez se graduó en la UCA como Comunicador Social.