Violencia contra mujeres nicaragüenses es “alarmante” y se extiende al exilio

En Nicaragua, la dictadura mantiene los ataques en contra de las mujeres. Tiene secuestradas a 22 presas políticas, cierra organizaciones feministas, expulsa a defensoras de derechos y no hace nada por erradicar la violencia machista

  • 1:36 pm
  • Nov 25, 2022
República 18

En el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, las nicaragüenses exiliadas en Costa Rica denuncian que este 25 de noviembre “no hay nada que celebrar”, por lo contrario, es una fecha para “conmemorar la lucha histórica de las mujeres por sus derechos y se convierte en un espacio para reclamar el retorno de la libertad y la democracia en Nicaragua”.

Las nicaragüenses coinciden en que aún en el exilio siguen sufriendo el abuso de sus derechos. Sin embargo, destacan la importancia de pronunciarse ante las violaciones de derechos humanos que a diario se cometen en Nicaragua, así como fomentar el acuerpamiento e implementar la autosostenibilidad para poder sobrevivir fuera del país.

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Heyling Marenco, activista exiliada en Costa Rica en integrante de la organización feminista “Las Volcánicas”, sostiene que este 25 de noviembre en Nicaragua es un día para reivindicar y seguir luchando por las mujeres, un día para exigir justicia y libertad para las personas presas políticas.

“La situación en Nicaragua es alarmante y preocupante, antes, durante y ahora más, con el cierre de las organizaciones de mujeres feministas”, dice Marenco a República 18.

En lo que va del año, en Nicaragua se han documentado al menos 54 femicidios. Mientras que, desde el año 2018, el régimen de Daniel Ortega ha cerrado unas 200 organizaciones o colectivos feministas y de defensa de los derechos de las mujeres.

Asimismo, en el país existen al menos 22 mujeres presas políticas encarceladas y, según la Iniciativa de Mujeres Defensoras Mesoamericanas, hay 16 defensoras de derechos humanos que fueron expulsadas de Nicaragua.

Ana Quirós durante la marcha del 8 de marzo de 2022 en San José, Costa Rica.

“Hay un ensañamiento con defensoras de derechos humanos”

Para Ana Quirós, feminista y directora de la organización CISAS, las cifras anteriores reflejan un “ensañamiento” con las defensoras de derechos humanos y las organizaciones de mujeres por parte de la dictadura. Lo que deja “en total indefensión y a merced de la violencia institucional a las mujeres nicaragüenses”.

La cancelación de las personerías jurídicas de estas organizaciones de mujeres tendría a su vez, repercusiones principalmente en las zonas rurales, donde hay una alta taza de analfabetismo y predomina una cultura machista, lo que convierte al régimen en el principal responsable de causarles desprotección en estas zonas del país.

A criterio de Marenco, “es preocupante que las organizaciones ya no estén en las comunidades, puesto que el trabajo que ellas hacían era sumamente valioso, para poder acompañar a las mujeres en su proceso de denuncia y sanación cuando son víctimas de todo lo que implica violencia, no solo física, sino la psicológica”.

2 de cada 5 jóvenes están embarazadas en Nicaragua

La preocupación de la activista no es para menos, ya que entre enero y julio de 2022, unas 2,255 menores de 17 años fueron abusadas en Nicaragua, según el recuento del Centro de Información y Servicios de Asesoría en Salud (CISAS).

La organización destaca que cuatro de cada 10 niñas entre los 12 y 18 años en Nicaragua están embarazadas. “Eso significa que muchas de ellas fueron abusadas sexualmente, porque cualquier acto sexual hacia una menor de 14 años debe considerarse como violación”, señala Quirós.

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Quirós refiere que en el país existe impunidad total para quienes fueron responsables de actos de violencia en contra de ellas y se ve reflejado en los 2,450 indultos realizados por la dictadura a lo largo del año. Entre los indultados se registran femicidas, violadores y abusadores de mujeres.

Esto, dice Quirós, es contradictorio con las leyes que señalan que los delitos de violencia no pueden ser sujetos de amnistía ni recorte de pena.

Mujeres Nicaragua
Mujeres nicaragüenses exiliadas en Costa Rica exigen la liberación de las presas políticas de Nicaragua

A pesar de todo este ambiente negativo, de represión y opresión, Quirós hace hincapié en que las mujeres y los grupos de mujeres continúan resistiendo y manifestándose de distintas maneras.

Ya sea demandando el cese de la represión y el hostigamiento hacia las defensoras de derechos humanos y la población. Exigiendo la liberación de las personas presas políticas y pidiéndole a la sociedad que repudie los crímenes de odio y frene la violencia machista.

Resistiendo en resiliencia desde el exilio

Desde hace cuatro años, en Costa Rica decenas de mujeres nicaragüenses que salieron de manera forzada por la persecución política se unen a las manifestaciones del 25 de noviembre en contra de la violencia hacia la mujer en una nación donde pueden ejercer su derecho de protesta sin repercusión alguna.

El respeto de los derechos básicos como el de reunión o de organización en Costa Rica ha permitido que las nicaragüenses creen redes de apoyo que les permita desarrollarse y subsistir.

Para Katherine González Castillo, activista feminista exiliada en Costa Rica, es importante que las mujeres creen un tejido social que les permita tener acuerpamiento, desarrollar resiliencia y trabajar desde diferentes espacios para poder, por ejemplo, impulsar emprendimientos que les permita subsistir y sobrellevar el exilio con su familia.

González forma parte de la Red de Mujeres Pinoleras, un grupo conformado por nicaragüenses exiliadas en Costa Rica, que pretende crear espacios de formación, empoderamiento e integración en sus vidas fuera de Nicaragua.

Mujeres Nicaragua
Las mujeres nicaragüenses exiliadas en Costa Rica han aprovechado cualquier espacio para exigir el respeto de los derechos humanos en Nicaragua

“El punto es que las mujeres logren apropiarse de estos espacios. Se trabaja el empoderamiento de la mujer por medio de talleres de formación, se les brinda el acuerpamiento e impulsa el emprendimiento de cada miembra. El lema de esta red es: ¡resistiendo en resiliencia!”, explica González.

Violencia hacia las mujeres aún fuera de su país

Aunque están fuera de su país, las nicaragüenses aseguran ser víctimas de violencia. En Costa Rica, algunas jóvenes han denunciado malos tratos, xenofobia y todo tipo de abuso, principalmente por parte de sus empleadores o en instituciones del Estado cuando solicitan algún documento.

“A diario se sufre violencia en el exilio”, cuenta González. “Cada mujer desde su espacio experimentan distintos tipos de violencia. Sobre todo la violencia doméstica, violencia de pareja o violencia obstétrica”, dice.

“Como en Nicaragua experimentamos micro violencias todo lo normalizamos. Y minimizamos los actos machistas hacia nuestra persona, por lo tanto en exilio no cambia la cosa”, sostiene.

Mujeres señalan xenofobia en instituciones costarricenses

Mujeres exiliadas en Costa Rica durante marcha del 8 de marzo en 2022.

Aunque existen redes de apoyo y organizaciones que trabajan con mujeres migrantes, las jóvenes señalan que no todas están lo suficientemente empoderadas ni conocen sus derechos, lo que las pone en una mayor situación de vulnerabilidad ante cualquier hecho de violencia.

Recientemente, en Costa Rica se dio a conocer a través de un video en redes sociales la golpiza que empleadores de una tienda de ropa en San José, les dieron a dos trabajadoras de origen nicaragüense, lo que refleja el grado de desprotección de las migrantes y la violencia que viven fuera de su país.

“El problema es ir a la Policía y rogar a Dios que la persona no sea xenófoba, porque lamentablemente dentro de estas instituciones costarricenses hay xenofobia y de igual manera podés sufrir maltrato”, comenta Junieette Alejandra Delagneau, también integrante de la Red de Mujeres Pinoleras.

Esperan pronto alzar la voz en las calles de Nicaragua

Para Delagneau es importante recalcar que este 25 de noviembre no hay una celebración, si no una conmemoración de la lucha por la erradicación de la violencia contra la mujer en todo el mundo. “Es una oportunidad para las exiliadas nicaragüenses de ejercer un derecho que no les es permitido en su propio país”, detalla.

“Espero que pronto podamos alzar la voz y que las mujeres podamos salir a las calles en Nicaragua a ejercer nuestro derecho de protestar sin exponernos a la violencia estatal”, enfatiza.

La última publicación del Centro de Estudios Transdisciplinarios de Centroamérica (Cetcam) revela que el contexto sociopolítico que vive Nicaragua provoca un sentimiento de impotencia entre las mujeres, porque se sienten en la indefensión frente al machismo exacerbado y la falta de espacios donde organizarse.