Nelson Lorío: “quisieron comprarme y cambiar la versión de los hechos”
“Me dijo, dígame entonces lo que quiere y le pedí dos cosas; que nos incluyeran a los padres en las investigaciones que hacen y que dejaran de pasar frente a mi casa porque a mi niña la tienen nerviosa”.
Foto de portada: Confidencial
Nelson Lorío, el padre del bebé asesinado por paramilitares en 2018 se preparaba para conmemorar tres años de lucha cívica y hacer un pequeño homenaje a su hijo junto a otras personas en alguna parte de Managua.
“No logramos el cometido, a eso de las 9 por el sector del (Mercado) Oriental nos interceptaron dos camionetas con personas vestidas de civil”, relata Lorío.
Inmediatamente fueron detenidos por estas personas armadas, vestidas de civil quienes los subieron a una de las camionetas en las que se transportaban.
“Nos asustamos porque creíamos que íbamos a desaparecer. Fuimos trasladados en una camioneta hasta “El (Nuevo) Chipote”, nos pusieron el traje azul. En el transcurso de la noche estos señores nos tomaron fotos a la orilla de la camioneta como si fuéramos delincuentes”.
Acusado de robo de vehículo
Nelson relata que, al estar dentro de la estación policial, fue acusado por los oficiales de haberse robado un automóvil, sin embargo señala que eso no es posible, porque él no sabe manejar ningún tipo de vehículo. “Me acusan de un robo de carro y no sé manejar”.
“Adentro empezó un método de tortura psicológica y hacia todos los muchachos. Preguntaron quién era el padre de uno de los asesinados, inmediatamente le dije que era yo, porque no tengo por qué temer”.
Fue lo que los oficiales preguntaron luego que Lorío fuera llevado al “Nuevo Chipote” junto a los otros manifestantes
Lorío dice que durante su estadía en el “Nuevo Chipote”, los oficiales le hicieron muchas preguntas. “Es algo duro, que obligadamente te hagan recordar algo que ellos mismos hicieron”.
Una de las preguntas que los oficiales repitieron con insistencia a Lorío es que si mantenía la misma versión de los hechos sobre el asesinato de su hijo. “Y esta señora me dice que fueron delincuentes y me enseñaron un video con un audio distorsionado y me siguen mostrando otro tipo de video”, relata.
Intentan cambiar versión de los hechos
Lorío dijo que la oficial que estaba a cargo de su interrogatorio le mostró a un supuesto testigo de lo sucedido, quién afirmaba que su bebé fue asesinado por delincuentes. Versión que Lorío no reconoce, porque asegura que ese día, en la calle solo caminaba él junto a su esposa antes que le dispararan a su bebé.
Los oficiales también le dijeron que la investigación sobre el asesinato de su hijo ya había concluido, a lo que él les preguntó el ¿por qué? y la oficial le dijo que los responsables ya habían sido identificados y estaban en el exilio,.
Seguido, la oficial le mostró las fotografías de jóvenes exiliados que él dijo reconocer de cuando estuvo también exiliado en Costa Rica.
La oficial le dijo que “había sido manipulado” al igual que “la muchacha del (barrio) Carlos Marx” de Managua, quien perdió a sus hijos durante un incendio provocado por fuerzas policiales y paramilitares.
También quisieron comprarlo
La misma oficial que lo interrogaba le aseguró que “tenía conectes con gente importante” y le ofreció lo que “él quisiera” a cambio de que cambiara la versión de los hechos.
“Me dijo, dígame entonces lo que quiere y le pedí dos cosas; que nos incluyeran a nosotros como padres en las investigaciones que hacen y que dejaran de pasar frente a mi casa porque a mi niña la tienen nerviosa”.
Lorío afirma que mientras estuvo encarcelado le mostraron constantemente fotos y videos de su hijo asesinado, lo sacaron de su celda una y otra vez solo para mostrarle esas fotografías.
Otra de las cosas que notó Nelson es que la oficial a cargo se su interrogatorio “nunca” dejó de pronunciar la palabra “guerra” mientras hablaba. “Nunca miré yo una guerra”, afirma, “guerra fue en los 80, el 79, aquí hubieron crímenes colectivos, crímenes de lesa humanidad (…) aquí el cambio viene y nadie lo detiene”.