Maryórit Guevara, la pionera del periodismo con perspectiva de género

La fundadora del medio feminista La Lupa nos habla de su trayectoria y de los retos que ahora enfrenta

  • 2:23 pm
  • Jul 26, 2023
República 18

Maryórit Guevara entró a la carrera de comunicación social en 1997, en tiempos de la corrupta administración del expresidente Arnoldo Alemán, convencida de que el periodismo era una manera de denunciar la corrupción, de fiscalizar al poder. Todavía mantiene esa convicción.

“Yo vengo de una familia de escasos recursos en Managua” dijo Guevara a República 18, lo que fue una motivación para ir detrás de la corrupción que contribuye a la precariedad en Nicaragua.

Guevara trabajó diez años para el diario La Prensa y también escribió para El Nuevo Diario, el periódico Hoy y en organizaciones de la sociedad civil y de cooperación a nivel internacional.

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Pero un eje ahora central a su trabajo no llegó sino hasta más tarde, cuando a sus treinta años se sumergió en el pensamiento feminista, algo para lo que, descubrió, siempre tuvo afinidad. “Yo siempre dije que desde joven venía ‘fallada’. Era inquieta, irreverente y había cosas pre-establecidas socialmente que obviamente no eran de mi agrado en mi desarrollo como mujer” relató Guevara.

Maryórit Guevara: periodista, activista, feminista.

Fue a través de unos talleres de formación con la organización La Corriente que dio el paso para definirse a sí misma como una mujer feminista. De ahí su activismo arreció ante “situaciones personales de violencia. Tanto mi hijo como yo somos sobrevivientes de violencia”, confesó.

“A nivel personal comencé una lucha por mí y por mi hijo, y me di cuenta que hay un montón de mujeres en la misma situación. Ahí fue cuando el activismo, junto con otra compañera, se hace más tangible en El Blog Tu Madre“, un sitio dedicado a explorar las distintas facetas de la maternidad.

La crisis

“2018 me encontró como voluntaria en Artículo 66, hacía trabajo en La Tajona, un programa satírico en torno a la política del país y a la situación que vivía Nicaragua con la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo” contó Guevara.

“Como una mujer activista, defensora de derechos, feminista y también como periodista, me involucré en las protestas (de 2018) porque era muy difícil quedar al margen de lo que está sucediendo en Nicaragua, y lo sigue siendo, cuando ves que a los jóvenes los asesinan, a gente de bien, pero también cuando te persiguen a vos misma tan sólo por estar informando a la población”

expuso Guevara.

Y fue esa persecución la que la llevó a exiliarse para proteger su vida. “Simpatizantes del gobierno de Daniel Ortega habían publicado mi dirección y estaban alentando a las turbas para que llegaran a atacarme a mi casa” denunció.

“Pero yo me exilio más que nada porque mi familia me lo pidió. Ellos casi me rogaron, un 24 diciembre, para que me saliera del país porque ya habían empezado a apresar periodistas” refirió.

El nacimiento de La Lupa

Tres meses después de haber llegado a España, país que la acogió de la persecución en Nicaragua, Maryórit Guevara fundó La Lupa, un medio de agenda y enfoques expresamente feministas que se ha destacado precisamente por ser único en su clase.

“Era muy duro el exilio, el cambio de país, las costumbres, el clima, y además yo seguía viendo todo lo que pasaba en Nicaragua desde la lejanía; era doloroso no poder estar ahí”

expresó la periodista.

Fue un 1 de marzo, día del periodista en Nicaragua, en que decidió fundar un medio para apoyar al periodismo a hacer resistencia contra la dictadura, “pero también como un proceso personal de sanación y de aceptar el exilio”.

“Al principio (La Lupa) no fue un medio feminista, sino de cobertura del día a día, de la política del país, pero al ver que habían surgido muchos medios con el mismo perfil, nosotras pensamos en incluir una perspectiva de género transversal a nuestra información y a nuestra vida” dijo Guevara.

La Lupa es uno de los mayores orgullos de Maryórit Guevara.

Yo he vivido esa desigualdad en mi cuerpo, yo he vivido esa violencia” y a través de La Lupa, sintió que podía a señalar la realidad de mujeres como ella. “Las mujeres periodistas también tenemos una brecha en el tema de los salarios, por ejemplo, y las mujeres que dirigimos medios de comunicación somos relegadas” reveló.

Con la fundación de La Lupa, Guevara envía un mensaje de rechazo a la idea de que no se puede hablar de género desde la oposición. “Hay quienes dicen que no es una prioridad porque la prioridad es sacar a Daniel Ortega del poder, pero nosotras creemos que hay que levantar siempre la bandera y construir una trinchera para defender los derechos de la mujer” declaró.

La transición a esta nuevo enfoque de género ocurrió en 2020, tras la pandemia. No define su trabajo como meramente darle voz a las mujeres, sino “hacer eco”, porque “las mujeres tienen voz pero los medios de comunicación en su gran mayoría no quieren escucharlas“.

La Lupa es ese espacio seguro para que las mujeres desde ahí hagan las demandas y se replanteen su derechos”

así la describió Guevara.

S.O.S.

“Justo ahora La Lupa está pasando por un momento difícil. No solamente luchamos contra la falta de fondos, sino que también va contra una visión androcéntrica del periodismo en la que medios como La Lupa no son prioridad” lamentó.

El medio enfrenta problemas financieros, en parte debido a que “ciertos organismos donantes no han logrado sacar de sus indicadores el tema de género para darle el valor real en la construcción de sociedades más justa y democráticas mediante el periodismo“, según señaló Guevara.

“Somos periodistas y estamos comprometidas con las mujeres en Nicaragua porque están en una total desprotección” y por ello el trabajo de La Lupa es más necesario que nunca, apuntó. “Hay cada vez más casos de violencia contra las mujeres; están cada vez más empobrecidas y las madres autónomas en particular están en una situación de desprotección“, todo lo que han venido denunciando desde el medio.

A nombre de todo el equipo, Guevara dijo sentirse orgullosa de todo el trabajo que han hecho, de la manera en que han podido plantear un enfoque “tan difícil” de abordar en un país como Nicaragua, a la vez que lamenta no poder hacer más ante la difícil situación que ahora enfrenta el medio e insta a quienes puedan a ayudar al medio, así sea a través de donaciones o compartiendo el contenido para llamar la atención hacia su labor.

“Trabajamos notas informativas, carteles, videos, reportajes a profundidad e investigaciones periodísticas y académicas”, todo eso, lamentablemente, ahora corre el riesgo de perderse.

Puede encontrar más información sobre la situación de La Lupa aquí.