Más de 500 nicaragüenses fueron deportados de Estados Unidos en mayo
El régimen sandinista de Daniel Ortega y Rosario Murillo aceptó estos vuelos en secreto en un principio, para luego convertirlos en parte de su propaganda partidaria.
Un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos frente a un avión al servicio de la agencia.
Cinco vuelos de la aerolínea Global X arribaron en Nicaragua entre el 1 y el 29 de mayo desde los Estados Unidos, cargando con un total de 529 ciudadanos del país centroamericano deportados por la administración del presidente Donald Trump, en una campaña de deportaciones masivas iniciada por el mandatario al asumir el pasado 20 de enero.
El dato proviene del analista y observador del actual proceso anti-inmigrante estadounidense, Thomas Cartwright, colaborador de la iniciativa Witness at the Border (“Testigo en la frontera”).
De los cinco vuelos, tres partieron del aeropuerto de Alejandría, Luisiana, con una parada en la base militar bajo control estadounidense en Guantánamo, Cuba, donde la administración Trump aloja a varios migrantes. Cartwright estima que un pequeño grupo de nicaragüenses, entre 13 y 16, abordaron el avión en la base militar, con la posibilidad de que permanezcan más aún.
Estos vuelos no figuran en los tableros públicos de aviación puesto que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) “ha tomado algunas medidas para bloquear los vuelos en la mayoría de los tableros de vuelos públicos”, según explicó Cartwright al medio digital independiente Confidencial.
Ese mismo medio ha estimado el total de deportaciones de nicaragüenses en lo que va del año en unas 1189 personas, aunque hay estimados superiores que alcanzan los 1600 deportados.
El pasado 2 de junio, el caudillo sandinista Daniel Ortega confirmó el recibimiento de estos vuelos de deportados, que en un principio mantuvo en secreto hasta revelarlo a finales de abril. “Han estado ingresando (deportados) en vuelos y aquí se les atiende muy bien, de parte de Migración se les atiende, se les recibe; se les revisa la salud”, describió Ortega en un discurso durante un acto de ascenso de varios militares sandinistas.
Pero Ortega también ha negado la entrada al país a varios de sus ciudadanos, así como ha encarcelado a al menos tres de estos ciudadanos deportados, según una denuncia del Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca Más, por meras razones políticas.