Reforma a subsidio por maternidad “no plantea ningún beneficio significativo” a mujeres nicaragüenses

La reforma, en la práctica, constituye un aumento de una semana a lo anteriormente estipulado y hace concordar la ley con lo estipulado en la constitución “chamuca” del régimen.

  • San José, Costa Rica
  • 9:57 am
  • Abr 25, 2025

El subsidio por maternidad sólo aumentó aproximadamente una semana más en relación a lo anteriormente estipulado.

Cortesía
República 18

El régimen sandinista de Daniel Ortega Rosario Murillo extendió los beneficios por maternidad en Nicaragua, que ahora serán de 4 semanas anteriores y 9 posteriores al parto de descanso obligatorio para mujeres embarazadas y en puerperio, garantizando la remuneración salarial y las prestaciones.

Se trata de una reforma a la Ley de Seguridad Social, en concreto a los artículos 95 y 96 del Decreto 974

La reforma fue aprobada en la Asamblea Nacional, controlada por el Frente Sandinista, armonizando la legislación con el artículo 67 de la constitución política reformada a finales de 2024. En la práctica, la reforma sólo aumenta una semana posparto al tiempo ya establecido anteriormente y el subsidio es equivalente al 60 por ciento de la remuneración semanal promedio.

El texto de la ley fue presentado por Ortega y por Murillo, y aprobado de forma unánime por el Legislativo al día siguiente.

Poco significativo

Por un lado, aunque bien recibida, la reforma ha sido criticada por no ser un beneficio substancial. “Es horrible dejar a tu bebé de menos de 3 meses para ir a trabajar. Es algo que deben de verificar, porque en otros países regresan hasta que el bebé tiene 6 meses de vida“, dijo una madre al anunciarse en redes sociales de medios oficialistas la noticia.

La socióloga feminista, María Teresa Blandón, aseguró a República 18 que “no será trascendental ni tendrá un efecto significativo” en el trabajo de cuidado.

Esto, primero, porque “la inmensa mayoría de las mujeres en edad reproductiva trabajan en el sector informal de la economía“, precisó la experta. “Esta reforma beneficia a un número muy reducido de mujer”, particularmente las que laboran para el Estado y algunas empresas privadas.

El promedio de baja por maternidad en el mundo se ubica en 16.3 semanas. Al menos un 62% de los países la tienen fijada en 14 semanas, el mínimo establecido por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), de la cual el régimen se apartó a finales de febrero por señalamientos de tolerar y perpetuar abusos laborales y violaciones a los derechos humanos generalizados.

Un selecto grupo de países, como Noruega o España, exigen que el subsidio por maternidad equivalga al 100% del salario.

Por ello Blandón criticó que la reforma mantuviese el 60% de promedio salarial, aunque “sabemos perfectamente que cuando una mujer pare un bebé, asume más gastos. Gastos para ella, para recuperarse ella misma, para cuidarse y atender cualquier problema de salud y también para atender las necesidades de la criatura”.

“Una mujer que gane el salario mínimo, con el 60% de su salario, ¿cómo completa las necesidades que ya de por sí eran deficitarias?“, cuestionó. “Es seguir pariendo en condiciones de pobreza y precariedad”, concluyó.

Blandón señaló que el sandinismo, en casi 19 años de gobierno no haya tratado la cuestión de forma substancial y que ahora presente esta reforma en un momento donde hasta 600 mil hogares se sostienen de la economía informal.

Existe también la práctica constante de discriminación laboral en contra de mujeres embarazadas, con la cual muchas empresas optan por no contratar o directamente despedir a mujeres una vez quedan embarazadas, mientras “el Estado mira para otro lado porque las mujeres eran las que pagaban el costo por empresas, como las maquilas, bastante acostumbradas a incumplir con las regulaciones laborales”.

“Hacerlo ahora, cuando la fuerza laboral, y particularmente de las mujeres, es mínima, y no están en el sistema de seguridad social, donde también son minoría, no plantea ningún beneficio significativo“, concluyó Blandón.