Murillo anuncia “intensas celebraciones” para abril, séptimo aniversario del estallido social de 2018
Murillo no especificó en qué consistirán las actividades, pero en años anteriores la militancia sandinista se ha movilizado para intentar borrar el recuerdo de las manifestaciones pro-democracia de 2018.
Rosario Murillo durante un acto partidario.
La “copresidenta” y vocera del régimen sandinista, Rosario Murillo, anunció un ciclo de “intensas celebraciones”, anticipándose al séptimo aniversario del estallido social del 17-19 de abril de 2018, según anunció en su alocución cotidiana el jueves, 13 de marzo.
“Abril es sagrado“, declaró Murillo, “para recordarles que ni pudieron, ni podrán jamás“, continuó, refiriéndose a las manifestaciones masivas que el régimen aplacó con violencia, dejando ese año un saldo de más de 350 muertos a manos de agentes policiales, militares y paramilitares.
“Traición a la patria, eso es lo que vimos en ese abril terrible“, reiteró Murillo.
A los manifestantes y opositores Murillo los declaró “renegados”, “indignos”, “vándalos”, “cobardes”, “lacayos y esclavos de los imperialistas de la tierra”, y aseguró que “no son nicaragüenses, gracias a Dios”, refiriéndose a la práctica del régimen de revocar la nacionalidad de opositores políticos.
Abril, según Murillo, será una “heroica conmemoración de la paz”.
Sin embargo, la líder sandinista no precisó en qué consistirían las “celebraciones”, si bien en años anteriores la militancia del Frente Sandinista, el partido de gobierno, ha convertido los días alrededor de aquella fecha en temporada de movilizaciones y declaraciones políticas.
En 2024, el régimen liberó a miles de reos comunes un propio 19 de abril. Un año antes había declarado el 19 de abril el Día Nacional de la Paz, aunque en 2021 lo había declarado Día Nacional del Deportista Nicaragüense en honor al tricampeón mundial Alexis Argüello.
El 19 de abril de 2024, Murillo realizó un “recuento de los daños” de las protestas, culpabilizando a los manifestantes y negando las atrocidades cometidas por las fuerzas del Estado.
Contradiciendo todas las investigaciones independientes realizadas tanto a nivel nacional como internacional, Murillo, en su afán de borrar el impacto de aquella fecha, declaró entonces que “nadie en tiempos de paz nos ha hecho tanto daños. Esto expone que no hubo protesta pacífica, sino un intento de derrocamiento“.