Constitución “Chamuca” publicada con más de dos semanas de retraso
La nueva Constitución formaliza los abusos de poder ya ejercidos por el régimen sandinista desde hace años. Fue aprobada de forma irregular como una supuesta “reforma” parcial”.
La Asamblea Nacional había ratificado los cambios a la Constitución el 30 de enero, pero el texto pasó más de dos semanas sin publicarse.
El texto íntegro de la Constitución Política de Nicaragua fue publicado este miércoles, 19 de febrero, 18 días después de que sus reformas fuesen aprobadas en la Asamblea Nacional, controlada por el régimen sandinista. La reforma cimenta el poder que Daniel Ortega y Rosario Murillo han perpetuado desde el regreso al poder del Frente Sandinista en 2007.
Los cambios ya habían sido puestos en vigor a pesar de la falta de publicación, pero ahora, con una edición especial de La Gaceta, diario oficial del Estado nicaragüense, se consuma la reforma caracterizada por el sandinismo como “parcial”, pero que en realidad cambia más de un centenar artículos.
Más del 90% de los 198 artículos del texto fueron cambiados y 37 fueron eliminados, cambiando de forma fundamental la estructura del Estado. Algo así, en circunstancias normales y apegándose a la legalidad, sólo pudo haberse llevado a cabo convocando a una Asamblea Constituyente.
A pesar de que Gustavo Porras presidente de la Asamblea, admitió que se hizo una revisión “artículo por artículo” cuando se presentó la iniciativa en noviembre de 2024, nunca justificaron los legisladores sandinistas el anómalo proceso de reforma que permitió eludir la convocatoria a una constituyente.
Con esto el régimen instituye un ejecutivo bicéfalo, la pareja presidencial es ahora “co-presidencia” con autoridad acrecentada para “coordinar” a los demás poderes del Estado, efectivamente negando el principio de separación de poderes y facilitando una sucesión dinástica de Ortega a Murillo.
Entre otros cambios, la prohibición a la tortura fue eliminada; grupos armados para-policiales fueron reconocidos y legalizados, y la censura a medios de comunicación se institucionalizó. El preámbulo de la Constitución ahora incluye evocaciones a líderes comunistas y socialistas, como los dictadores Fidel Castro y Hugo Chávez.
También la nueva Constitución denomina a Nicaragua como un “Estado revolucionario” e impone como símbolo patrio la bandera rojinegra del Frente Sandinista, el partido de gobierno; así como faculta al Ejecutivo a desplegar a las fuerzas armadas contra su propia población.
La reforma ha sido condenada por organismos internacionales como la Organización de Estados Americanos (OEA) y el Grupo de Expertos en Derechos Humanos sobre Nicaragua (GHREN) de la Organización de Naciones Unidas (ONU), así como por la oposición nicaragüense.