Nicaragua suma más de 9 mil casos de neumonía en tan sólo 2 meses
Hay motivos para creer que semejante ascenso en los casos de neumonía podría esconder un rebrote del virus de COVID-19.
Las principales víctimas mortales de la neumonía son niños menores de cinco años.
El Ministerio de Salud (MINSA) de Nicaragua reportó un total de 9 341 casos de neumonía en lo que va de 2024, aumentando en 1 440 tan sólo en los últimos 7 días, lo que eleva las alertas de profesionales de la salud ante la situación.
Estos números apuntan a unos 167 casos de neumonía diarios en los primeros 56 días del año.
De continuar con este ritmo, la enfermedad podría llegar hasta los 54 mil casos hasta fin de año, casi el doble de los registrados en 2022, último año contemplado en los datos del MINSA. Según el Mapa Nacional de Salud del MINSA (actualizado hasta 2022), la neumonía supuso la principal causa de hospitalización en 2022, con unos 27 mil casos.
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También hay motivos para creer que detrás de la neumonía pueda esconderse una enfermedad diferente.
Durante la pandemia por el virus de COVID-19 (2020-2023), el Observatorio Ciudadano, una iniciativa independiente dedicada a revisar las dimensiones reales de la pandemia al margen del gobierno sandinista, registró alrededor de 31 mil casos sospechosos, así como casi 6 mil muertes casadas por “neumonía sospechosa por COVID-19”.
El MINSA sólo reconoció 212 muertes por el virus, mientras paralelamente las muertes por “neumonía atípica” se acumulaban inexplicablemente.
Dada una serie de síntomas comunes a ambas enfermedades (fatiga, dificultad para respirar, tos, fiebre, escalofríos, náuseas), existe la plausibilidad al intercambiar un diagnóstico por otro y el hecho de que las autoridades no han publicado información referente a las muertes por el reciente brote neumonía hace imposible contrastar con los datos independientes recopilados durante la pandemia.
En declaraciones anteriores a República 18, el doctor Donald Moncada, de la Unidad Médica Nicaragüense en el Exilio, evaluó la situación de “sospechosa” dado que en países como Estados Unidos y el resto de Centroamérica, desde concluida la pandemia, ha habido un repuntes endémicos de casos de COVID-19.
En todo caso, incluso si la variante actual no es de alta mortalidad, el médico considera que “el proceso de vacunación en atípico” que vivió Nicaragua podría comprometer la inmunidad de las personas a una posible variante actual que estuviese detrás de estos contagios.