Régimen “opera cada vez con más saña” contra periodistas, concluye monitoreo de Voces del Sur
El monitoreo de Voces del Sur para el año 2022 reveló la terrible situación que enfrentan los periodistas en Nicaragua.
La red de organizaciones Voces del Sur presentó los resultados de su monitoreo de violencia contra periodistas para el año 2022, el más violento para la prensa en los cinco años que se realiza el monitoreo. Nicaragua se encuentra entre los países más violentos para el ejercicio del periodismo, según los datos compartidos por la red.
Las 17 organizaciones que integran Voces del Sur registraron 1953 agresiones y ataques contra periodistas en la región. “Las más graves agresiones se han registrado en el norte de la región, en Nicaragua, México, Cuba y Honduras” explicó Alicia Miller, integrante de la Comisión de Monitoreo de Voces del Sur.
El uso abusivo del poder estatal, la amenaza del crimen organizado, las agresiones y ataques contra periodistas son los indicadores más recurrentes en el estudio, según explicó Lourdes Arróliga, miembro de la Fundación por la Libertad de Expresión y Democracia (FLED), organización socia de Voces del Sur en Nicaragua.
“En Nicaragua documentamos el encarcelamiento de 9 periodistas, el cierre arbitrario de más de 30 medios de comunicación y un total de 497 alertas por uso abusivo del poder estatal” señaló Arróliga, haciendo énfasis “en el encarcelamiento de periodistas, que a partir de 2023 ha cambiado un poco en su modalidad”.
Arróliga explicó que este año el régimen lleva a cabo “encarcelamientos express” en los que detienen a los periodistas, los someten a procedimientos judiciales arbitrarios acelerados y se les obliga a presentarse diariamente ante la Fiscalía para firmar un documento corroborando su presencia dentro del país.
“Un temor constante”
“En Nicaragua opera un ‘Estado para-estatal’ que utiliza a los órganos policiales y también a los judiciales para perpetuar agresiones contra el periodismo crítico” denunció Arróliga.
De ahí que exista un “temor constante ante el acoso, la persecución, ante las amenazas de un Estado que cada vez opera con más saña, utilizando a los órganos judiciales y a los órganos policiales para callar a la prensa independiente”, lo que lleva a las víctimas y a sus familias a permanecer en silencio, concluyó Arróliga.
También este ambiente ha orillado a medios de comunicación a trasladar sus operaciones fuera de Nicaragua, como ocurrió con el diario La Prensa, uno de los más antiguos del país, en 2022. Casi un centenar de periodistas han tenido que abandonar Nicaragua para resguardar sus vidas.
El pasado 26 de junio, un informe del Coletivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca+ detalló, a través de testimonios de las víctimas, los métodos de tortura aplicados por el régimen sandinista de Nicaragua en cárceles y centros de detención clandestinos, donde han retenido a centenares de ciudadanos desde que inicio la crisis en 2018.
Todavía mantiene el régimen unos 64 presos políticos, entre ellos el periodista Víctor Ticay, detenido el pasado mes de abril por cubrir una celebración religiosa realizada bajo represión.