Voces en disidencias por una Nicaragua más igualitaria

Cuatro personas diversas nicaragüenses, que han transgredido las normas de un sistema patriarcal, resistido a la violencia estatal y enorgullecidos de sí mismos al poder manifestar libremente su identidad, nos comparten sus testimonios.

  • 10:57 pm
  • Jun 27, 2022
lgbtiq Nicaragua
República 18

Este 28 de junio, día internacional del Orgullo LGBTIQ+ cuatro personas diversas de Nicaragua, que han transgredido las normas de un sistema patriarcal, resistido a la violencia estatal y enorgullecidos de sí mismos al poder manifestar libremente su identidad, nos comparten sus testimonios de transgresión, resistencia y orgullo.

Antínoo, desde su identidad gay

Marcha de la Diversidad en Costa Rica, 2022. Foto: República 18

Antínoo, es un hombre gay (seudónimo que emplearemos a solicitud del entrevistado para evitar represalias), proveniente de una familia donde los principios de solidaridad, el deporte, la unión y la motivación por el activismo comunitario fueron parte de su educación, llevándolo a comprometerse por el cambio y el desarrollo social; y por más de 26 años en la lucha del movimiento LGBTIQ+.

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Para este activista, vivir en Nicaragua ha sido retador: ser gay en la década de los años 80, en un contexto de servicio militar, era objeto de burla, de discriminación y rechazo. Tuvo la oportunidad de estudiar ciencias del mar en el extranjero, una carrera poco convencional, y al regresar, justo para la década de los 90, significo batallar en una atmósfera que apenas estaba estabilizándose democráticamente, donde el capital humano estaba orientado a otras áreas y el machismo seguía siendo parte del sistema. En consecuencia, tuvo que migrar a Costa Rica, lugar donde fue víctima de xenofobia, diez meses que califica como “muy duros”. Al final tuvo que regresar a Nicaragua.

Es para el año 2005, que, Antínoo comenzó hacer activismo LGBTIQ+ de manera independiente. Siendo participe de los primeros plantones que se organizaban en avenidas principales de Managua, en aquellos entonces organizados por la naciente colectiva: Iniciativa Desde la Diversidad Sexual por los Derechos Humanos – IDSDH.

“Solíamos reunirnos en Las Oficinas del Programa Feminista La Corriente, éramos un grupo de maricas, queriendo ser un movimiento, una colectiva, con una preocupación en común, la comunidad LGBTIQ+ ante un sistema inoperante”, señaló.

Así se vivió la Marcha de la Diversidad en San José, Costa Rica. 27 de junio de 2022.

Investigación e incidencia

Comparte que para el año 2005, ya laboraba en la Red De Desarrollo Sostenible (Organización a la que el gobierno recientemente le cancelo la personería jurídica), cuyo objetivo era apoyar iniciativas de cambio, de mejoras para la calidad integral de vida de las personas. Siendo una de sus iniciativas el impulsar la agenda ambiental del país con apoyo de las Naciones Unidas. Para el año 2010 hicieron la primera investigación consultiva al territorio nacional, en particular a las comunidades LGBTIQ+, a través de grupos focales, talleres, sobre sus prioridades, sus demandas, experiencias y principales limites; surgiendo la agenda de derechos humanos de estos cuerpos disidentes:

“Entre 300 y 400 personas participaron en todo el proceso de consulta” – compartió

También destacó que entre 2010 y 2015, desde diferentes colaboraciones y programas con organizaciones, se dieron a la tarea de aportar al empoderamiento juvenil LGBTIQ+ “Teníamos espacios de formación en Derechos Humanos, sigue siendo vital sensibilizar, promover y posicionarnos desde la disidencia sexual y de género”.

Mesa Nacional LGBTIQ de Nicaragua documenta patrones de violencia

Desde el 2019, La Mesa Nacional LGBTIQ+ nicaragüense, espacio conformado por varias representaciones del movimiento social diverso, donde Antínoo también colabora, se presentó un informe de afectaciones a personas diversas debido a su participación política a raíz de la insurrección cívica del 18 de abril del 2018.  En dicho informe se destacan patrones de violencia física, psicología, institucional y digital, enfatizando en el recrudecimiento de la violencia por razones de identidad de género y sexual, son más de 200 casos documentados y sustentados con testimonios de las propias víctimas.

“Ante esta crisis sociopolítica surgieron mucho liderazgo LGBTIQ, salieron desde la indignación, la solidaridad, de manera masiva en todo el país a apoyar la protesta, eso no fue orquestado, la gente fue de manera espontánea y de todos lados. Tuvo un rol beligerante de mucha proyección. Incluso a coordinar tranques, puesto de médicos, de alimentos y un sinnúmero de cosas a las que nos sumamos”, dice el activista.

Como parte de la Mesa Nacional LGBTIQ+, considera que es necesario estar en los espacios de confluencia, unificar esfuerzos para la pronta salida a esta crisis, ¨Nos hemos visto involucrados en la formación de la Articulación de Movimientos Sociales, así como en la Unidad Azul y Blanco”.  Aunque manifiesta que ha sido complejo para ellas y ellos, ya que existen actitudes conservadoras por parte de quienes dicen estar a la cabeza de la oposición.

Athiany: “Ahora me siento libre, soy una mujer”

Athiany Larios, mujer nicaragüense transgénero. / Foto: cortesía

Roxanne Athiany Larios Zúñiga, es una mujer nicaragüense transgénero feminista, abogada y activista LGBTIQ+, nacida en el barrio San Cristóbal de la capital nicaragüense. Ya hace más de 20 años que tomó la decisión de transicionar a la identidad que realmente sentía: “ahora me siento libre, soy una mujer”, dijo Athiany a República 18.

“Fue a mis 17 años que descubrí que no me gustaban las mujeres”

Para Athiany Larios, ha sido todo un viaje donde reconoce la paciencia y valentía de la que se ha hecho a lo largo de su vivencia familiar, pues confesarle a su familia su identidad ha sido una batalla, donde “por dicha no fui corrida de casa, como en otros casos”. Ella expresa que ha triunfado, que el amor de madre e hija fue el que triunfo, pero también refiere la importancia del empoderamiento y apoyo organizacional feminista. “Enseñarle a mi mamá que no iba a cambiar nada, que el amor que le tengo a ella sigue igual o hasta más fuerte”.

Activismo transfeminismo

Larios, tenía 25 años cuando inicio con el activismo, cuenta que asumió el compromiso de educarse, de conocer sobre temas relacionados al género, a la sexualidad, a la identidad, así como sobre las reglas y normas políticas y leyes nicaragüenses, mejor dicho, a cuestionarse y cuestionar al sistema. “Mi activismo lo inicie desde casa, educando a mis hermanos, a mi madre, a la gente de mi alrededor”, sostiene.

La situación de discriminación y violencia a nivel social e institucional es terrible, manifestó Athiany Larios, ya que, las personas transgéneros son rechazadas, totalmente excluidas de los espacios por el hecho de transgredir la norma, algunos de los argumentos por mencionar : es que se visten coloridas, hablan duro, se visten vulgar, agresivas, etc.; omitiendo el profundizar, en la raíz, en la estructura, de la que provienen estas personas, de la falta de empatía; siendo la mayoría de veces el resultado del rechazo, de la falta de garantías de derechos humanos.

Nicaragünese participando en el Pride CR 2022. / Foto: República 18

Athiany recuerda que hace 20 años, varias organizaciones LGBTIQ+ como la Asociación de Mujeres Trans Nicaragüenses – ANIT, la Iniciativa Desde la Diversidad Sexual por los Derechos Humanos y Grupo Lésbico Safo, estaban realizando diferentes acciones pacíficas y públicas con el objetivo de reivindicación de Derechos Humanos, en ese entonces, se estaba luchando por la despenalización de la sodomía, la cual fue derogada en el año 2008.

También refiere que si bien en el año 2008, se da la derogación de la ley de sodomía, años más tarde y bajo el mismo gobierno de Daniel Ortega, surge el tema de las uniones familiares, la reforma al código de familia, en el cual se reconoce solo como familia al núcleo hetero normado, excluyendo por completo a las familias diversas.

“La violencia estatal contra las personas LGBTI+ en Nicaragua no es nueva, históricamente hemos resistido y seguiremos demandando el cumplimiento de nuestros derechos, ya que ningún gobierno nicaragüense ha hecho algo bueno. Es el pueblo quien se ha accionado”, destacó Athiany.

Una más en Costa Rica

Actualmente Athiany se encuentra exiliada en Costa Rica desde el año 2019 debido a su participación política. “Y es que, en Nicaragua no se puede demandar, quienes alzan sus voces son víctimas de represalias, además de acuerdo a la última reforma de la constitución política, en el año 2020, la garantía de Derechos Humanos paso de ser una responsabilidad de garantizar a ser una responsabilidad de procurar los Derechos Humanos, esto quiere decir que es alarmante, la integridad humana está expuesta”, exclamó Larios.

Para Athiany estar en Costa Rica ha sido reinventarse, tejer redes y seguir alzando su voz ante la violación de Derechos Humanos perpetuada por el régimen nicaragüense.  “Tuve que salir de Nicaragua porque me querían callar, no lo han logrado, por eso soy solicitante de refugio”. Cabe mencionar que el documento de identidad de Athiany en Costa Rica si reconoce su sexo como femenino, su identidad de ser mujer.

Así mismo, Athiany, trabaja para una empresa del sector de producción, dice sentirse una más, una colaboradora al igual que el resto de personas. También manifiesta que socialmente ha podido integrarse, hacer amistades y estar en una relación, tener una familia: “Él, nuestra hija perruna y yo”.

Jeaffrey, desde su identidad y el arte

Jeffrey Alexander Lara Chávez, joven nicaragüense bisexual. / Foto: cortesía

Jeffrey Alexander Lara Chávez, es un hombre bisexual de 26 años, que radica en uno de los barrios de Managua. También es antropólogo, artista del teatro y activista por los derechos de las juventudes, de la niñez, de la comunidad LGBTIQ+ y las mujeres.

Ha tenido la oportunidad de formarse en temas de análisis de género, de la no  violencia, de derechos sexuales y reproductivos; lo que lo ha llevado a participar en diferentes espacios organizacionales, en espacios regionales-latinoamericanos, en programas feministas, comunicacionales, de investigación y educativos.

“Mi activismo ha estado en constante formación y de cara a la incidencia política, a la participación ciudadana, a la conciencia social, al cambio y el desarrollo social”.

Abraza su identidad desde el amor

Hablar de género implica hablar del contexto en el que se vive y para Alexander Lara ha implicado trabajar a nivel interno el sentimiento de culpa, el pensamiento de que está mal y abrazar su identidad desde el amor, desde la escucha de su cuerpo, de sus emociones y la reivindicación de sus derechos humanos.

De acuerdo a la Organización Mundial de La Salud, conocida por sus siglas OMS, el género se refiere a los conceptos sociales de las funciones, comportamientos, actividades y atributos, con los que cada persona sin importar el sexo, es decir, masculino o femenino, decidan identificarse.

Pride CR 2022, tras dos años de inactividad a consecuencia de la pandemia. / Foto: República 18

Pero en Nicaragua, el machismo es parte de la cultura, “vivimos en una sociedad violenta, donde el género es binario, donde decir no soy heterosexual pues es caer en franca rebeldía y con eso conlleva vivir discriminación”. Es por ello que Lara, ha asumido el compromiso con los derechos humanos, está convencido que primero debemos trabajar a nivel interno para luego trabajar por el resto de personas.

Para Alexander el amor debe ser concebido desde la libertad de decisión y el consenso, “pero que en Nicaragua parece estar institucionalizado puesto que te dicen a quién vas amar, cuando el amor es sinónimo de libertad. Ahora, a nivel de auto reconocerse, con la identidad, con el género, con la sexualidad; el amor es vital, sobre todo el acompañamiento, el cuido. Ideal sería el de tu familia, pero no todos los tenemos”, enfatizó Lara.

Una nueva Nicaragua con la participación de todes

Alexander Lara, nos comparte, que, durante este tiempo de crisis, él, rescata varios puntos, sobre todo el de la movilidad y accionar humano LGBTIQ+, “aún recuerdo la marcha del pasado 28 de junio del 2018, hubo mucha gente diversa, nos juntó la demanda común: justicia, libertad y democracia”. Al mismo tiempo, destaca las múltiples acciones expresivas y disidentes, sobre todo en redes sociales, por parte de la comunidad nicaragüense en general.

Ciertamente Nicaragua vive un estado de indefensión, retando a la población disidente a reinventarse en los espacios de manifestación, de incidencia, de participación, de arte y denuncia; sigue siendo una situación alarmante en materia de Derechos Humanos.

“Yo hago teatro cabaret, y desde el teatro cabaret, nos llenamos de ideas que surgen a partir de la crisis, donde nos burlamos del poder, donde reconocemos también las causas estructurales de la violencia, pero podemos también ahora, de manera consciente decir esto está mal en Nicaragua”.

Para Alexander Lara, es necesario que se trabaje a nivel interno, estructural y político, sobre todo de la oposición que busca derrocar a la dictadura, es decir, que se reconozca la participación de todos los sectores, de todas las personas y que se creen agendas inclusivas y consultivas, que se respete las identidades LGBTIQ+.

Ximena, mi libertad de ser quien yo quiera ser…

Ximena Castilblanco, comunicadora nicaragüense, cofundadora de la Colectiva Volcánicas. / Foto: cortesía.

Ximena Castilblanco Morazán, de 26 años, se identifica como una mujer amorosa, bisexual, creativa, comunicadora, ambientalista y feminista. Nacida en Nicaragua y actualmente exiliada en Costa Rica desde hace ya cuatro años.

Hace cinco años decidió compartir su identidad como mujer bisexual en espacios públicos.

Para Castilblanco haber nacido en un núcleo familiar donde el pensamiento de libertad era parte de la educación, así como, el haber tenido durante su adolescencia, amistades de confianza, sin juicio y sin prejuicios, amistades mujeres, “que me escucharon y no me señalaron”, representó grandes fortalezas para su identidad sexual.

Aunque fue también durante su adolescencia, mientras cursaba la educación secundaria que vivió situaciones de discriminación: “La psicóloga del Instituto me comunicó que querían hacerme el test de orientación sexual, debido a quejas por mi comportamiento inadecuado con otras chicas”.

Nicaragua, mucho por avanzar

“Desde la comunicación, desde el activismo, desde la identidad”, son palabras con las que inicia Ximena al visualizar una nueva Nicaragua, ya que ha sido un país complejo que, históricamente ha estado marcado por la falta de democracia, de garantías de derechos humanos.

Aunque Ximena Castilblanco reconoce que es a raíz de la crisis sociopolítica que se ha reposicionado las luchas, las demandas y la resistencia a mayor escala, “desde los diversos sectores de sociedad civil, que luchamos por la defensa de los derechos humanos, de todas las personas en Nicaragua, para mí ha sido muy emocionante, estamos rompiendo con el silencio histórico, que nos ha marcado a nivel de cultura política”, destaca.

Al mismo tiempo, señaló, que la sociedad nicaragüense ha empezado a mostrar mayor apertura en conocer las luchas de los cuerpos disientes diversos, de las feministas, de la resistencia ambientalista, de toda la crisis climática, de los movimientos estudiantiles, del movimiento indígena, de todas aquellas personas que defienden derechos humanos desde otras plataformas, “ya no solo las convencionales, y es que somos parte de la historia”, manifestó Castilblanco.

“Somos muchas voces que estamos por la dignificación de nuestras vidas, queremos vidas más seguras, trabajos dignos y sin exclusión, queremos que los derechos se respeten para todas las personas nicaragüenses, anhelamos estar libres, sin discriminación y violencia, entonces para mí un gran reto y desafío en esta historia es romper con los patrones de un sistema autoritarito y construir juntas y juntos una democracia donde todas las voces se sientan parte”.

Integrante de colectiva feminista Volcánicas

Para Ximena, estos cuatros años de exilio han significado seguir luchando por sus ideales de libertad, justicia, democracia e igualdad para todas las personas. Es cofundadora de la colectiva feminista Volcánicas, integrada por diversas mujeres migrantes, solicitantes de refugio y refugiadas Centroamericanas y del Caribe, la mayoría nicaragüenses.

Desde Vocánicas, Ximena produce contenidos audiovisuales incluyendo nuevas narrativas desde los feminismos interseccionales para visibilizar la migración, el desplazamiento forzado, la resiliencia y la salud mental, entre otros temas.