Dictadura recibe a periodistas extranjeros mientras encarcela a los nicaragüenses
Al menos cuatro periodistas nicaragüenses figuran entre los 52 presos políticos aún bajo poder del régimen sandinista.
Periodistas del medio Russia Today (RT) recibidos en Nicaragua por Daniel Edmundo Ortega Murillo, hijo de la pareja dictatorial, el lunes, 11 de mayo, 2025.
Una delegación de comunicadores y periodistas del medio Russia Today (RT) fue recibida por las autoridades del régimen sandinista de Daniel Ortega y Rosario Murillo el pasado lunes, 12 de mayo, como parte de un programa de alianza con medios oficialistas y la Red de Jóvenes Comunicadores de la dictadura.
La delegación fue recibida personalmente por Daniel Edmundo Ortega Murillo, hijo de la pareja de dictadores. Se trata del sexto encuentro de su tipo, con anteriores iteraciones también incluyendo a medios de la China comunista y dedicadas al fortalecimiento de lazos, el adoctrinamiento en universidades públicas o usurpadas y la capacitación de propagandistas al servicio de la dictadura.
“La alianza busca defender la verdad, promover la paz y fortalecer la amistad entre Rusia y Nicaragua“, replicó un medio oficialista, acorde a la propaganda que deriva de presidencia.
Al mismo tiempo, las fuerzas de seguridad del régimen sandinista mantienen un asedio constante en contra de periodistas y comunicadores independientes. El más reciente informe de Reportes Sin Fronteras, uno de muchos otros organismos monitoreando la situación en Nicaragua, lo declaró el peor país para la libertad de prensa en el continente.
“Nicaragua (en 2024) se convierte en el país con la peor puntuación de América Latina, incluso por detrás de Cuba“, señalan los hallazgos de RSF. El régimen de Ortega-Murillo “ha erradicado los medios independientes, ha retirado la nacionalidad a numerosos periodistas y ha empujado a centenares al exilio“.
“La prensa independiente sigue viviendo una auténtica pesadilla: censura, intimidaciones, amenazas… Los periodistas están estigmatizados y afrontan campañas de acoso, detenciones arbitrarias y amenazas de muerte, que los fuerzan al exilio” reitera la organización en su informe.
Sandinistas también son víctimas
Otros informes corroboran estos hechos y, además, señalan que los mismos periodistas oficialistas son víctimas de esta represión. Varios informes de la Fundación para la Libertad de Expresión y la Democracia (FLED) diagnosticando la situación de la libertad de prensa en el país, registran testimonios de periodistas oficialistas que figuran como víctimas del régimen.
“Se nos ha prohibido la apertura de líneas telefónicas, para que la ciudadanía exprese sus opiniones e inquietudes sobre cualquier temática; ahora la modalidad es enviar audios, los que son evaluados previamente“, señaló un periodista oficialista.
Por otro lado, tampoco se siente seguros. “En cualquier momento una patrulla llega a tu casa, te saca o te agarra en las calles y uno no sabe por qué“, señaló otro periodista, el cual había sido visitado por agentes de la Policía Nacional, apuntó el informe.
Un informe reciente de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) reitera la persistencia de “medidas que reforzarían el aparato represivo y la cooptación de todas las instituciones” diseñadas para “perpetuar el régimen totalitario de concentración del poder en la familia” presidencial.
Un panorama desolador
Desde el estallido social que dio pie a la crisis en abril de 2018, el sandinismo ha establecido un brutal régimen en Nicaragua, dejando un saldo desolador: más de 350 asesinatos, más de 2000 detenidos arbitrariamente, más de 2000 heridos y más de 450 despojados de su nacionalidad, varios de ellos condenados al destierro.
A esto se suma el desplazamiento forzado de más de 250 mil personas, violencia que ha ido acompañada de un desmantelamiento sistemático de la sociedad civil, con el cierre de más de 5000 de las 7200 organizaciones registradas antes de 2018, eliminando cualquier posibilidad de autonomía para nuevas organizaciones.
Para febrero, al menos 4 periodistas permanecen bajo prisión por motivos políticos, con muchos más habiendo sido ya desterrados tras sufrir prisión igualmente sin acusaciones verificables en su contra. Centenares más han sido obligados a partir al exilio, con varios departamentos del país sin cobertura periodística independiente alguna.