Brote de neumonía eleva sospechas sobre posible rebrote de COVID-19
Durante la pandemia por COVID-19, muchas muertes fueron reportadas como “neumonía atípica” por las autoridades sanitarias para reducir artificialmente los números.
Un brote de neumonía registrado en los últimos días en Nicaragua podría constituir un rebrote del virus de COVID-19, considerando la práctica documentada de las autoridades de reportar instancias y defunciones ocasionadas por el virus antes mencionado como “neumonía atípica” durante el brote inicial de la pandemia de 2019-2020.
La semana pasada, las autoridades del Ministerio de Salud (MINSA) reportaron 1 438 casos de neumonía, un aumento del 56% con respecto a la semana anterior (27 enero – 4 de febrero). El total de casos se ubica, para el domingo 11 de febrero, en unos 6 560 afectados.
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Estos números apuntan a unos 156 casos de neumonía diarios en los primeros 42 días del año. El hecho de que las autoridades no han publicado información referente a las muertes por neumonía hace imposible contrastar con los datos independientes recopilados durante la pandemia.
Durante la pandemia por el virus de COVID-19, el Observatorio Ciudadano, una iniciativa independiente dedicada a revisar las dimensiones reales de la pandemia al margen del gobierno sandinista, registró alrededor de 31 mil casos sospechosos, así como casi 6 mil muertes casadas por “neumonía sospechosa por COVID-19”.
El MINSA sólo registró 17 550 casos y 212 muertes, mientras paralelamente las muertes por “neumonía atípica” se acumulaban inexplicablemente. La mayoría de contagios se presentaban en personas de entre 20 y 60 años de edad, pero las muertes eran más comunes en personas mayores de 40 años.
El doctor Donald Moncada, de la Unidad Médica Nicaragüense en el Exilio, dijo a República 18 que se trata de una situación “sospechosa”.
“En el resto de países de Centroamérica y en los Estados Unidos hay un repunte de casos de COVID-19“, aunque “no es una variante con alta mortalidad”. Sin embargo, “como el proceso de vacunación en Nicaragua fue atípico, eso puede afectar la inmunidad de las personas a la variante actual.
Adicionalmente, hay presencia de influenza qué produce también neumonía”, explicó Moncada, quien considera que la información sobre este brote “debe estar disponible al público y a la comunidad científica pueda tomar cartas en el asunto, alertar al público y dar recomendaciones de prevención y cuidado“.