Solicitantes encaran un mundo hostil este Día Mundial del Refugiado 2025

Pausas al programa de refugiados de los Estados Unidos y al financiamiento dedicado a iniciativas de protección de solicitantes persisten este Día Mundial de los Refugiados.

  • San José, Costa Rica
  • 3:09 pm
  • Jun 20, 2025

Trabajadores del ACNUR y de la Organización Nacional para la Migración (OIM) en labores en Costa Rica.

ACNUR
República 18

Cada 20 de junio desde el año 2001 se conmemora el Día Mundial del Refugiado, una iniciativa de Naciones Unidas para honrar y “enaltecer la fuerza y ​​el coraje de las personas que han sido forzadas a abandonar su hogar para escapar de conflictos o persecuciones“. En todo el mundo, sin embargo, los refugiados encaran retos únicos y complejos este 2025.

El año abrió con el ascenso de Donald Trump a la presidencia de los Estados Unidos por segunda ocasión. Trump, uno de los candidatos con retórica anti-inmigrante más férrea de la historia reciente, abrió su presidencia a finales de enero con una pausa indefinida al Programa de Refugiados de los Estados Unidos.

De los más de 935 mil nicaragüenses que desde el inicio de la crisis a la fecha han dejado el país, según datos de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) publicados en mayo, unos 500 mil tendrían pendiente una solicitud de refugio en Estados Unidos para el 21 de enero, día que se pausó el programa.

Otros 195 mil siguen con una solicitud de refugio pendiente en Costa Rica para mayo de 2025.

Fue también en los primeros días de la administración Trump que se declaró un cese “temporal” de la cooperación internacional, afectando las iniciativas coordinadas por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, por sus siglas en inglés). Las consecuencias para organizaciones sin fines de lucro a nivel mundial fueron severas.

El cese de financiamiento implicó además un golpe para distintas instancias internacionales cuyas operaciones eran apoyadas con fondos de USAID, como el propio ACNUR. Tan sólo en 2023, USAID proporcionó 1.9 mil millones de dólares para los fondos de ACNUR, según datos de la plataforma recopiladora Statista, por mucho el principal donante.

El 13 de junio, el régimen sandinista de Daniel Ortega y Rosario Murillo, responsable directo —vía represión— e indirecto del éxodo masivo, retiró a Nicaragua del ACNUR argumentando que la organización está “llena de engaños y manipulaciones” y aplica “valoraciones dispares entre los países, siendo permisivos, tolerantes y totalmente indiferentes con las barbaries irracionales que cometen las potencias”.

Dictaduras son las culpables

Braulio Abarca, abogado defensor del Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca Más, explicó a República 18 que este día conmemorativo es “para solidarizarnos con todos los nicaragüenses, pero también de otras nacionalidades que debido a la persecución política, asedio, discriminación, violencia generalizada, han tenido que buscar refugio y protección internacional en otros países”.

“En el siglo XXI continuamos teniendo gobiernos dictatoriales que no respetan los derechos fundamentales de la población y que, evidentemente, esto es lo que genera el desplazamiento forzado“, apuntó.

En el caso nicaragüense, algunos estos migrantes encaran una doble estigmatización, como ocurrió con el excarcelado político Lenín Salablancacuya solicitud de refugio fue negada a pesar de contar con más de 130 documentos, así como fotos y videos que corroboran sus afirmaciones.

Lo mismo ocurrió con varios desterrados en un grupo de 135 presos políticos expulsados a Guatemala en septiembre de 2024. A ellos las autoridades estadounidenses, incluso antes de la llegada de Trump a la presidencia, les negaron la solicitud alegando una “historia no creíble”, a pesar de la amplia evidencia a su favor.

Abarca nota que más de 20 millones de personas a nivel mundial se encuentran solicitando asilo o refugio, según estimados de Naciones Unidas, y nota que los desafíos impuestos por las acciones de administraciones anti-inmigrantes en países poderosos suponen un ambiente hostil.

La administración Trump es sólo una de varias administraciones anti-inmigrantes que han surgido en oleadas alrededor del mundo, en un paradigma que ha causado preocupación en todo el mundo.