¿Qué tanto afectaría el impuesto a las remesas de Trump a la economía nicaragüense?
La propuesta de ley “grande y hermosa” de Trump pretende fijar un impuesto del 3.5% a las remesas de quienes no sean ciudadanos. Otros legisladores republicanos proponen un impuesto de hasta el 15%.
El presidente estadounidense Donald Trump y el LVI Presidente de la Cámara de Representantes, el congresista republicano por el IV distrito de Luisiana, Mike Johnson, brindan declaraciones previo a aprobarse en el Congreso la "única, grande y hermosa" propuesta de ley. 21 de mayo, 2025.
La “única, grande y hermosa ley” (“One Big Beautiful Bill”) propuesta por el presidente Donald Trump, aprobada por el Congreso y actualmente considerada por el Senado de los Estados Unidos fijaría, entre varios otros aspectos presupuestarios, un impuesto del 3.5% a las remesas enviadas al extranjero por individuos que no sean ciudadanos del país.
La tasa inicial era del 5%, pero las negociaciones en el Congreso lograron bajarlo al actual cargo. Aún así, legisladores republicanos, como Eric Schmitt, representante por Missouri en el Senado, han propuesto alzarlo hasta un 15% por otros medios legislativos fuera de la propia propuesta de ley de Trump.
La medida tendría la consecuencia directa de reducir la cantidad de dinero que entra al país por esa vía. Datos del I Trimeste de 2025, divulgados por el Banco Central de Nicaragua (BCN), fijan el monto total de remesas provenientes de los Estados Unidos en 1.2 mil millones de dólares, 83.8% del total de remesas que llegan al país.
Una reducción del 3.5% de ese número —que no ha hecho más que aumentar de forma consistente desde que se tiene registro—, asumiendo, para efectos prácticos, una totalidad de productores de remesas siendo no ciudadanos —que no es el caso— implicaría una pérdida de por lo menos 42 millones 280 mil dólares.
Aunque en términos absolutos la cantidad perdida es relativamente poca (menor incluso, teniendo en cuenta la cantidad de nicaragüenses naturalizados que envían remesas), sí tendrá efecto en el día a día de muchos hogares que dependen del dinero que reciben de las remesas.
Desde el advenimiento de la crisis sociopolítica iniciada en abril de 2018, aunque siguiendo tendencias macro-económicas anteriores, la economía nicaragüense ha aumentado su dependencia a las remesas extranjeras de forma considerable. El monto por sí solo ha aumentado más del 300% en los últimos siete años.
En primera instancia, sin embargo, “todo seguirá medianamente igual“, según explicó el economista nicaragüense Braudy Sánchez a República 18. “Reducirá los ingresos de las familias dependientes de las remesas pero eso no es un incentivo tan grande para repatriarse“, el objetivo principal de la ley.
“De cada 100 dólares, que te lleguen 97 o incluso 85, sigue siendo mucho en comparación de las pocas oportunidades en Nicaragua“, señaló el experto. “Lo que si puede hacer es motivar el envío de bienes en vez de dinero, o de ahorrar aquí y sacarlo todo luego. O, al revés, que la gente que tiene dinero guardado lo envíe ahorita antes de que entre en vigencia”, añadió.
Otras consideraciones
Principalmente ha sido el éxodo de nicaragüenses, ubicado en el equivalente al 12% de la población del país para 2024, lo que ha provocado este aumento. De tal forma que no sólo la propuesta de reestructuración tributaria de Trump amenaza con afectar la vida económica de los hogares nicaragüenses, sino también la actual campaña de deportaciones masivas que ha emprendido desde asumir la presidencia en enero.
Por el momento, las deportaciones de la administración Trump no se ha reflejado en una reducción del monto de remesas. Todo lo contrario: en lo que va del año las remesas han aumentado siguiendo las tendencias habituales. Esto debido a la relativamente poca cantidad de nicaragüenses deportados (en lo que va del año, alrededor de 1180 nicaragüenses han sido removidos del país).
Pero la propuesta de ley de Trump también contiene un aumento considerable al presupuesto de las agencias encargadas con la seguridad fronteriza y el control migratorio.
La propuesta igualmente llevaría a financiar al menos “un millón de remociones (deportaciones) anuales” y contratar “10 mil nuevos empleados de ICE (la Agencia de Inmigración y Control de Aduanas), 5 mil nuevos oficiales de aduanas y 3 mil agentes de la Patrulla Fronteriza”, lo que la administración espera aumente la cantidad de migrantes irregulares de todas las nacionalidades expulsados.
La propuesta aún debe debatirse y aprobarse en el Senado estadounidense, actualmente dominado apenas por una mayoría de 53/100 republicanos, y necesitaría al menos 51 votos para pasar, siendo una propuesta de “reconciliación presupuestaria“. Trump pretende lograr su aprobación antes del 4 de julio, Día de la Independencia de los Estados Unidos, como una forma de propaganda política.