Ortega amenaza con expulsar embajadores “que quieran darnos lecciones”
Ortega puso de ejemplo a Cuba, una brutal dictadura de corte marxista que pasó años aislada del resto mundo y aún mantiene muchas barreras con la mayoría de países.
Julio César Avilés, jefe del Ejército, junto a Daniel Ortega en el acto de ascenso de varios militares. 2 de junio, 2025.
El caudillo sandinista Daniel Ortega amenazó con expulsar a los embajadores que se atrevan a criticar al régimen que gobierno junto a su esposa, la “copresidenta” Rosario Murillo, durante un acto de ascenso de a varios militares sostenido en Managua el pasado lunes, 2 de junio.
“Embajador que quiera darnos lecciones aquí, que vayan a darlas afuera, pero aquí se respeta la bandera azul y blanco y la bandera rojo y negro“, declaró Ortega durante su discurso.
La inspiración para esta decisión proviene de un caso en el que el encargado de negocios de Estados Unidos en la embajada de ese país en Cuba, Mike Hammer, fuese llamado a consultas por presuntas declaraciones anti-imperialistas, que según la dictadura castrista “incitaban al crimen”.
“El encargado de negocios de Estados Unidos, que es el embajador que tiene en Cuba, empezó a querer mandar en Cuba. Ya se sentía delegado del imperio, se sentía un cónsul del imperio, y sentía todo su dominio en Cuba. Pero lo han llamado a la Cancillería”, continuó.
En su discurso, Ortega defendió hipócritamente a la bandera azuliblanco de Nicaragua, que su régimen durante años reprimió como si se tratase de un símbolo de odio luego de que manifestantes pro-democracia la ondeasen durante el estallido social de abril de 2018.
“Afuera que vayan a dar declaraciones, pero aquí se respeta la bandera azul y blanco y la bandera rojo y negro“, insistió Ortega, no tomando en cuenta las implicaciones diplomáticas que tendría para Nicaragua.
En cierto punto era esencialmente una ofensa criminal para el sandinismo ondear la bandera nacional, a tal punto que ciudadanos nicaragüenses fueron arrestados por ello.
Con la reforma constitucional formulada a finales de 2024 e implementada a principios de 2025, la bandera rojinegra del Frente Sandinista fue elevada a rango de símbolo patrio, equiparando el símbolo partidario a la bandera nacional.
El régimen sandinista ya ha expulsado embajadores con antelación. En 2022, impidió el regreso de la embajadora española María del Mar Fernández-Palacios; expulsó a la embajadora de la Unión Europea, Bettina Muscheidt; y al nuncio apostólico Waldemar Stanislaw Sommertag, representante de la Santa Sede de la Iglesia católica, entre otros.