Régimen recibirá 25 millones de dólares de UNICEF
Naciones Unidas determinó en marzo que en Nicaragua se cometieron crímenes de lesa humanidad
“El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) aprobó “el nuevo Programa País para Nicaragua período 2024 y 2028” durante el segundo periodo ordinario de sesiones de la institución el pasado miércoles, 6 de septiembre, en la sede de UNICEF en Nueva York, Estados Unidos.
Los fondos para la ejecución de este programa, que tiene como objetivo declarado “cumplir plenamente con la Agenda 2030 y el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible“, ascienden aproximadamente a 25 millones de dólares.
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El documento del programa, elaborado por el Consejo Económico y Social de Naciones Unidas, no menciona la grave crisis de derechos humanos iniciada por la represión del régimen de Daniel Ortega contra la oleada de protestas en 2018. Más bien se limita a hablar de los efectos económicos de la crisis sin ahondar en sus causas.
“En 2018, tras un período de crecimiento, el país comenzó a sufrir una recesión económica. El PIB disminuyó un 3,4% ese mismo año y un 2,9% en 2019. En 2020, la pandemia de enfermedad por coronavirus de 2019 (COVID-19) prolongó la crisis”, es todo lo que dice el documento sobre la severa crisis social y política del país.
El programa abarca el periodo de 2024 a 2028 y, según medios oficialistas, financiará iniciativas clientelistas del régimen, en particular al Plan Nacional de Lucha contra la Pobreza y para el Desarrollo Humano 2022-2026.
El régimen, por su parte, celebra esta aprobación como una victoria. Jaime Hermida, embajador representante permanente de Nicaragua en Naciones Unidas, aprovechó para alabar la “eficiente gestión” del régimen sandinista, así como la “excelente coordinación” entre este y UNICEF.

El Director Regional del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia, Garry Conille, alabó el “compromiso y la implementación en la protección y bienestar de la niñez nicaragüense” por parte del régimen, destacando que este va “en sintonía con las prioridades” del régimen sandinista.
Proyecto para “la tiranía más extrema”
En marzo de este año, el Grupo de Expertos en Derechos Humanos sobre Nicaragua, conformado por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, concluyó en un informe que, “desde las manifestaciones que buscaban reformas sociales en el año 2018 se han cometido, y se siguen cometiendo graves violaciones y abusos“.
“Estas violaciones y abusos fueron perpetrados de manera generalizada y sistemática por motivos políticos, constituyéndose en crímenes de lesa humanidad de asesinato, encarcelación, tortura, incluyendo violencia sexual, deportación forzosa y persecución por motivos políticos”, determinaron los expertos de la ONU.
Con esto en mente, el proyecto de UNICEF para Nicaragua pone al descubierto “grandes preocupaciones sobre cómo las agencias de cooperación internacional, ya sean multilaterales o nacionales, están evaluando la situación-país en Centroamérica”, dijo a República 18 el especialista salvadoreño en Relaciones Internacionales, Napoleón Campos.
“Hay cuestiones de perspectiva y conceptuales que me dejan profundamente preocupado, sobre todo porque estamos hablando sobre Nicaragua en 2023 y 2024, donde está entronizada la tiranía líder, la tiranía más extrema en estos momentos en la región“, señaló Campos.
Campos también comentó que UNICEF es “paradójicamente una de las agencias de Naciones Unidas con mayores problemas para la recaudación de fondos” y que depende en gran medida de contribuciones voluntarias.
Niñez y adolescencia son víctimas del régimen
“Encuentro gravísimo que en ese documento de UNICEF no se habla de la violencia gubernamental, no se habla de los abominables abusos a los derechos humanos y el clima generalizado de terror que vive Nicaragua y que afecta a la niñez nicaragüense“, expresó el experto.
Durante el punto álgido de la crisis de 2018, al menos una veintena de niños, niñas y adolescentes perdieron la vida a manos de violencia estatal y para-estatal. Casos emblemáticos como el asesinato del joven de 15 años, Álvaro Conrado; el del bebé, Teyler Lorio o el de los menores asesinados en el incendio en el barrio Carlos Marx fueron reconocidos internacionalmente por su brutalidad.
Todo esto, así como el mal manejo de la pandemia por la COVID-19, señaló Campos, “se ha pasado por alto en los documentos de proyectos-país de las agencias de cooperación internacionales; dada la fecha del documento, septiembre de 2023, me parece inadmisible que UNICEF no hable del cierre de instituciones educativas, que es un eje de la represión de Daniel Ortega contra el pueblo de Nicaragua“, denunció Campos, refiriéndose a la política de confiscación contra instituciones de educación superior del régimen, cuya más reciente expresión surgió tras la acusación de terrorismo contra la Universidad Centroamericana (UCA) el pasado 16 de agosto.
“Son más de veinte universidades privadas confiscadas y una cantidad de colegios católicos intervenidos donde se educaban los niños. Que eso no lo mencione UNICEF me parece absolutamente inadmisible“, concluyó Campos, a la vez que espera que los mecanismos de rendición de cuentas y de transparencia de estas agencias puedan corregir este tropiezo.