Nicaragua debe estar alerta ante enfermedades provocadas por mosquitos
El epidemiólogo Leonel Argüello advierte que tras las lluvias ocasionadas por la tormenta Bonnie hay un incremento de criaderos de zancudos, lo que favorece la ocurrencia de casos de dengue, chikungunya y zika.
Nicaragua debe estar alerta ante el posible incremento de casos de enfermedades de Dengue, Zika y Chikungunya luego de las lluvias provocadas por la tormenta tropical Bonnie, que azotó al país centroamericano el pasado 1 y 2 de julio; y que a la vez elevan la reproducción de zancudos.
Aunque actualmente no se conocen las cifras reales del Zika y Chikungunya, el mapa salud del Minsiterio de Salud (Minsa), revela que la Malaria Falciparum tuvo un repunte en 2020, año en que llegó la pandemia de la Covid-19.
“El mosquito que transmite el dengue, Zika y Chikungunya, se reproduce más en épocas de lluvia. Como hay lluvias, hay mayor cantidad de agua en el invierno, entonces hay más criaderos, por lo que el mosquito Aedes Aegypti”, expresó a República 18, el epidemiólogo Leonel Argüello.
El especialista aseguró que en muchas viviendas se almacena agua en recipientes sin tapa.
“Hay que limpiar el barril incluyendo alrededor de la línea de agua que se forma. Cada semana hay que lavar las pilas y donde almacenamos agua”, señaló.
Argüello expresó que el mosquito de la malaria duerme de día y “trabaja de noche”, poniendo sus huevos en agua sucia.
“Se oculta en lugares oscuros durante el día, por lo que hay que mantener podado el zacate para evitar que se esconda ahí”, expuso.
Falta abordaje sobre enfermedades en Nicaragua
Argüello considera que en Nicaragua ha faltado un abordaje adecuado de las enfermedades transmitidas por mosquitos y que es inminente que, a raíz de los huracanes Eta e Iota, se incrementen los casos de dengue, malaria, zika y chikungunya.
Le puede interesar: Piden identificar a sospechosos de asesinar a nicaragüense
“La malaria estaba subiendo y con el huracán Eta e Iota subió. No hay mucha información. Lo único que se sabe es que están cantando victoria de que Nicaragua eliminó la Malaria, lo cual no es cierto”, señaló.

Con relación a las políticas estatales, Argüello considera que la malaria debió haber sido controlada hace cinco años.
“Nicaragua debería haber eliminado y controlado la malaria hace cinco años. Estaban todos los fondos necesarios, pero se descuidaron y no hicieron las actividades que debían hacer. Debe haber un abordaje integral, incluyendo obras de ingeniería, drenaje, educación, diagnóstico temprano, eliminación del mosquito adulto a través de fumigación o a través de mantener la biodiversidad”, aseguró.
Leer además: Pinita Gurdián pide la liberación de su hija y nieta presas políticas
En 2018, la malaria vivax registró 14,556 casos y tres fallecidos, mientras que el dengue, hubó 2,103 contagios con seis fallecimientos; y la malaria falciparum 1,371 contagios sin ningún deceso, según datos del Ministerio de Salud de Nicaragua.
En 2019, la malaria vivax registró una caída, con 10,703 casos y un fallecido, mientras que el dengue registró un repunte a 10,596 casos y 30 decesos. Por otro lado, la malaria falciparum sumó 2,516 casos.
En 2021, la malaria vivax alcanzó 12,153 casos; la malaria falciparum 10,418; y el dengue sumó 512 casos.

La fumigación es efectiva de la mano de otras acciones
Argüello expresó que más allá de la fumigación, las autoridades de Nicaragua deberían garantizar mejores drenajes y crear campañas de concientización.
“Hay que hacer drenajes para que el agua no se acumule, incluyendo aguas de las botellas que se ponen en los patios, o cualquier bloque que acumula agua. Si cada uno hace estos pasos, eliminamos el dengue y nos ahorramos los millones de dólares que se gastan para fumigar”, añadió.
“Si llevamos años en esto y no hay cambios, algo estamos haciendo mal. La Alcaldía, en lugar de andar recogiendo basura, debería andar promoviendo actividades de educación y multando a las personas que botan basura”, concluyó.
Le puede interesar: Pruebas Covid-19 ya no serán requisito para entrar a Nicaragua
Nicaragua recibe reconocimiento por lucha contra la malaria
El régimen nicaragüense “sacó pecho” de un reconocimiento otorgado en mayo por la Organización Panamericana de la Salud (OPS), por la lucha contra la malaria, dedicado a los voluntarios.
A criterio de Argüello, esto no significa que los organismos internacionales consideren que en Nicaragua se ha superado la epidemia, sino que es un reconocimiento a los voluntarios que luchan contra ella.
El premio es una de las seis distinciones que otorga el Consejo Ejecutivo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) cada año durante la Asamblea Mundial de la Salud, con el fin de reconocer la contribución de diversas personas o instituciones de todo el mundo a la salud pública.