Régimen no decretó ni un día de duelo nacional para doña Violeta

Una normativa del año 2000 mandaba rendir los honores apropiados al fallecer funcionarios de alto rango del Estado nicaragüense, pero fue derogada en 2015 por el régimen sandinista.

  • San José, Costa Rica
  • 9:10 am
  • Jun 16, 2025

Violeta Barrios de Chamorro, presidente de la República de Nicaragua entre 1990 y 1997.

Cortesía
República 18

El régimen sandinista de los “copresidentes” Daniel OrtegaRosario Murillo no decretó ni un sólo día de duelo nacional por el fallecimiento de la expresidente (1990-1997) Violeta Barrios de Chamorro el sábado, 14 de junio.

Como emérita de la más alta oficina del Estado nicaragüense, a la expresidente Barrios le corresponde protocolariamente no sólo el duelo nacional, sino también un funeral de Estado.

Anteriormente, el Decreto Ejecutivo 66-2000, en su capítulo XXIV, mandaba disponer “los honores y ceremonias que sean oportunas”.

Pero esta normativa fue derogada en 2015, en el segundo mandato de Ortega, con el Decreto Ejecutivo 22-2015, limitada entonces a asuntos de relaciones internacionales. Crucialmente, la normativa sandinista no exige ningún honor particular a ningún funcionario.

El mismo día del fallecimiento, el régimen sandinista emitió una nota de condolencias reconociendo “que su figura representó un aporte para la necesaria paz en nuestro país” tras más de una década de dictadura sandinista combatida por las armas de la Resistencia Nicaragüense.

Reconocieron su servicio como presidente y como miembro de la Junta de Gobierno de Reconciliación Nacional tras la violenta toma del poder sandinista en 1979, sin mencionar que la expresidente se retiró de ella a menos de un año de ser integrada por la usurpación sandinista de la misma.

“Al reconocer su gobierno”, tras las históricas elecciones de 1990 que acabaron con una década de guerra civil, “nos dispusimos a trabajar todos por la estabilidad y la seguridad de la vida de las familias nicaragüenses”, dicen los copresidentes en la nota, a pesar del violento historial del Frente Sandinista como oposición durante la presidencia de Barrios y sus sucesores.

Además de ese comunicado, de parte del régimen no hubo ninguna otra expresión de duelo, ningún homenaje o reconocimiento. En contraste, el régimen sí decretó duelo de tres días por el fallecimiento del expresidente (2002-2007) Enrique Bolaños Geyer un día después de fallecer este también un 14 de junio, pero de 2021.

Negar el duelo protocolario a exfuncionarios se ha convertido en una práctica cada vez más común en el régimen sandinista. Recientemente, en octubre de 2024, no hubo tampoco duelo para el general en retiro, fundador del Ejército Popular Sandinista (EPS) y hermano del “copresidente” Ortega, Humberto Ortega Saavedra, quien falleció tras pasar meses detenido por el régimen.

No habrá tampoco funeral de Estado. La expresidente Barrios fue trasladada a San José, Costa Rica, en octubre de 2023 tanto por razones de salud como para acercarla a su familia, en su mayoría exiliada por la persecución sandinista. Estas mismas condiciones de represión implican la imposibilidad de un funeral de Estado, que el régimen tampoco ha ofrecido públicamente.

Su familia ha dejado claro que “Doña Violeta volverá a Nicaragua cuando vuelva a ser República” por lo que, entre tanto, sus restos descansarán en Costa Rica.