Migración detiene a más de 100 migrantes en Florida, incluyendo nicaragüenses
Ortega ha admitido recibir vuelos de migrantes deportados desde los Estados Unidos, algunos de los cuales fueron detenidos presuntamente por motivos políticos.
Imagen ilustrativa. Un presunto migrante irregular es detenido por agentes migratorios de Estados Unidos en Clark Gables, Florida. Enero, 2025.
Un operativo ejecutado principalmente por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) dejó más de 100 migrantes detenidos en varios sitios de construcción en Tallahassee, capital del Estado de la Florida, el pasado jueves, 29 de mayo.
Entre los detenidos figuran nicaragüenses, salvadoreños, guatemaltecos, mexicanos, venezolanos, colombianos y hondureños, según informaron las autoridades, quienes no ofrecieron una lista o conteo de las nacionalidades. La operación se ejecutó en el marco de la campaña de deportaciones masivas puesta en marcha por la administración Trump tras asumir su segundo mandato presidencial el pasado 20 de enero.
Al menos uno de los detenidos, un migrante cuya nacionalidad no fue mencionada, fue puesto bajo custodia de las autoridades estatales por resistirse al arresto, imputándosele cuatro cargos penales de agresión a oficiales. Otro fue detenido por apuntar con un arma a los agentes de la ley.
Como en otros operativos de esta clase, el acto contó con apoyo inter-institucional de la Patrulla de Caminos de Florida, el Buró Federal de Investigación (FBI, por sus siglas en inglés), la Administración de Control de Drogas (DEA, ibid.) y el Departamento de Policía de Florida, entre otras agencias.
La agencia de Investigaciones en Seguridad Nacional de ICE en Tallahassee asegura que las redadas de esta clase “buscan eliminar el empleo ilegal, responsabilizar a los empleadores y proteger las oportunidades de empleo para la fuerza laboral legal de Estados Unidos“, en palabras de Nicholas Ingegno, agente especial adjunto a cargo de la oficina en Tallahassee.
Varios nicaragüenses han sido arrestados en operativos similares realizados en todo Estados Unidos. Muchos de ellos podrían enfrentar procesos de deportación, dependiendo de su estatus migratorio al momento de su captura.
En lo que va de 2025, más de 1100 nicaragüenses ya han sido deportados de los Estados Unidos, según un conteo independiente del medio digital Confidencial. Otro estimados hablan de más de 1600 ciudadanos nicaragüenses deportados en lo que va del año, al menos 3 de los cuales fueron detenidos por la dictadura sandinista por motivos políticos no bien tocaron suelo nicaragüense.
Se estima que en Estados Unidos viven alrededor de 450 mil nicaragüenses, según datos oficiales de 2021, al menos 93 mil de los cuales llegaron a partir de la instalación del programa de parole humanitario en enero de 2023, que recientemente fue aplacado por la administración Trump tras aprobarlo la Corte Suprema.
De esas 93 mil llegadas recientes, al menos 60 mil estarían en riesgo inminente de deportación, sumado a los demás que se encuentran sin estatus migratorio regular desde antes de 2023, un número difícil de precisar.
Opositores en peligro
Opositores del régimen sandinista de Daniel Ortega y Rosario Murillo también se han visto afectados por las políticas de mano dura de la administración Trump, en algunos casos a pesar de haber solicitado asilo político en Estados Unidos por temor a las represalias que pudieran sufrir en Nicaragua.
Tal es el caso de tres miembros del Movimiento Campesino de Nicaragua, según contó uno de sus dirigentes, Medardo Mairena, al diario La Prensa. “Uno fue detenido en un centro comercial, andaba de compras con su familia y fue detenido y ahora está enfrentando el tema migratorio desde el centro de detención“, relató.
“A los campesinos, por el hecho de no ser mediáticos, obviamente les cuesta mostrar las pruebas de que son perseguidos políticos, pero sí sabemos que la dictadura, a través de los mismos secretarios políticos, ya sea en los barrios o en las comarcas, sí los tienen en sus listas”, añadió Mairena.
A principios de abril, el régimen sandinista retuvo a tres migrantes deportados sin antecedentes penales, según una denuncia del Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca Más. Se presume que fueron detenidos por motivos políticos.
A pesar de esto, Ortega denunció las deportaciones y redadas en Estados Unidos como “una persecución brutal, inhumana, que no tiene nada de democrática, ni de cristiana, sino que es un comportamiento fascista, el comportamiento fascista“, a pesar de que su régimen ha ejecutado operativos similares, constituyendo violaciones a los derechos humanos, en contra de opositores, según han constatado varias investigaciones independientes.
Asimismo, el caudillo sandinista destacó que los nicaragüenses deportados “han estado ingresando en vuelos y aquí se les atiende muy bien, de parte de Migración se les atiende, se les recibe; se les revisa la salud…” y expresó “nuestra solidaridad con todas esas Familias que se encuentran en los Estados Unidos, perseguidas. Nuestra solidaridad con los que han regresado a Nicaragua“, agregó, sin hacer menciones de los migrantes detenidos por su régimen.
Tampoco hizo mención de las negativas de entrada al país que ha impuesto contra muchos otros. A finales de enero, investigaciones de medios independientes pudieron corroborar varios ciudadanos a quienes el régimen negó la entrada al país, así como hubo reportes de la necesidad de “un perdón” de parte de la presidencia, así como una compensación económica, para regresar.