¿Murillo asume el control? Régimen publica mensaje oficial sin firma de Ortega
En medio de una ausencia no explicada de más de 20 días. Como “copresidenta” de Ortega, Murillo es la sucesora evidente del mandatario sandinista.
La esposa y "copresidenta" de Ortega la convierten en la sucesora evidente del mandatario sandinista.
Un mensaje oficial de la presidencia del régimen sandinista de Daniel Ortega y Rosario Murillo fue emitido sólo con la firma de esta última la tarde del jueves, 22 de mayo, entre rumores de un posible decaimiento del líder sandinista luego de más de 20 días de ausencia ante el público y la inusual cancelación —no anunciada— de un evento que debía presidir el pasado 19 de mayo.
El mensaje es una felicitación a Margarita Simonián, redactora en jefe del medio de propaganda rusa Russia Today (RT) y directora de Rossiya Segodnya, la red de medios estatales al servicio del dictador ruso Vladimir Putin, quien extendió la Orden al mérito por la Patria, la máxima distinción civil que otorga la Federación Rusa.
El mensaje es posterior a otro, una nota de condolencias emitida al gobierno de Vietnam por el fallecimiento de Trần Đức Lương, expresidente (1997-2006) de ese país. Dicha nota sí posee la firma de ambos, aunque esto puede deberse a que fue redactada antes, pues el mandatario vietnamita falleció el 20 de enero.
Se presume en el ciberespacio y el entorno mediático nicaragüenses que Ortega haya presentado problemas de salud que le imposibilitan comparecer en público, un rumor común en sus habituales desapariciones, en algunos casos de hasta meses enteros. A sus 79 años, el dictador sandinista es el mandatario más vetusto en la historia de Nicaragua y uno de los más ancianos en el mundo.
Los rumores se derivan de sus múltiples problemas de salud, desde una angina de pecho ocasionada por un infarto en 1994 hasta posiblemente insuficiencia renal crónica y lupus, según comentarios de su ex-médico personal, el doctor Richard Sáenz Coen.
En los últimos 7 años de mandato, Ortega ha permanecido fuera del ojo público durante periodos de hasta 56 días, sumando un total de 355 días en los que, incluso siendo líder de todo un país y debiéndose a la población, no dio señales de vida ni tampoco se justificó.
Pero esta aunque Ortega se ha ausentado en otras ocasiones, esta sería la primera vez que Murillo asume unilateralmente los poderes de la presidencia, empoderada por la constitución rehecha a su voluntad por medio de reformas que crearon la figura de “copresidenta”, su presente cimiento en el poder político tras pasar de primera dama a vicepresidente en 2016.
Aunque se trata de un gesto pequeño, la situación deja ver una autonomía de Murillo que no se refleja en Ortega y los rumores auguran una sacudida para la estructura de poder sandinista, que por tantas décadas ha utilizado a Ortega como pegamento para su coalición.