Jhoswell Martínez, de defensor de derechos humanos voluntario a “abogado In Fiere” y coordinador de una organización en Costa Rica

Es un joven activista de 21 años llegó a Costa Rica siendo un adolescente migrante que huyó de la represión gubernamental. Esta es su historia

  • 2:55 pm
  • Jun 29, 2023
República 18

Sus docentes en Costa Rica lo llaman “Abogado In Fieri“. Jhoswell Martínez, es estudiante de la carrera de Derecho en la nación del sur, tiene 21 años y salió de Nicaragua en 2018 huyendo de la represión y persecución por parte del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo a abogados defensores de derechos humanos.

“Llevo ya casi cinco años aquí, los cumplo el 4 de agosto, vine cuando apenas tenía 16 años. Salí por claros motivos de persecución y orden de captura pues trabajaba como defensor de derechos humanos voluntario en la Asociación Nicaragüense Pro-Derechos Humanos (ANPDH), me involucré en protestas y demás, fui parte de la organización en el tema de denuncia fue algo que incomodó al régimen y le dieron orden de captura a todo el equipo, ya la persecución y el hostigamiento era constante”, explicó Martínez a República 18.

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Martínez rememoró que junto al equipo de la ANPDH primero buscaron como solicitar refugio en las embajadas de los países en Nicaragua, pero muchas no respondieron o no podían por lo que salieron rumbo a Honduras “porque el camino a la frontera con Costa Rica estaba cercada por retenes policiales, y con el cónsul de Costa Rica en Nicaragua coordinaron que nos dieran en Honduras la visa tica para viajar a Costa Rica, fue un país de tránsito”. Llegó al suelo costarricense vía aérea a San José, tres días después de haber abandonado Nicaragua, el 1 de agosto de 2018.

Su vida en el exilio

Martínez se define como un joven activista y mencionó que sin duda los primeros meses del exilio “fue muy fuerte”, porque sintió que “un bloqueo, por no aceptar la realidad, tenía siempre el pie en Nicaragua, pero yo estaba en Costa Rica tranquilo, un poco de paz, pero me sentía como que estaba en Nicaragua tomando medida y precauciones”.

El joven defensor de derechos humanos denunció que las personas con quienes se vino al exilio le marcaron enormemente la vida y el exilio en Costa Rica.

“No fue lo más grato, porque termine poniendo una denuncia penal a las dos personas con las que estuve por explotación laboral, malos tratos y hasta secuestro infantil, que en la Fiscalía tomaron como trata de persona en segundo grado. Yo salí al exilio con el equipo directivo de la ANPDH con Álvaro Leiva y José Luis y estando acá la oficina se montó en Costa Rica se comenzó a trabajar en el área de denuncia todo el trabajo de atención a las víctimas lo hacía yo, y sumado a eso los malos tratos, nunca me pagaron, la explotación laboral me levantaba a las 5:00 a.m y me dormía a las 11:00 p.m y cuando había que entregar informe me dormí a las 3:00 a.m. y no me despertaba solo a trabajar sino para ser el doméstico del apartamento porque me tenía que levantar a limpiar, a hacer el desayuno a plancharle la ropa y si se levantaba y no estaba listo se enojaban, no fue una cosa grata porque salí de un régimen que me iba a matar de un balazo y estos a pasos por la explotación”, denunció Martínez.

Martínez migró cuando era un adolescente. Huyó de la represión por ser voluntario como defensor de DD.HH. República 18

Ante la situaciones vividas, tomó la decisión de escapar de los malos tratos lo hizo cuando se quedó solo y castigado. “Me dejaron castigado y si salía lo hacía custodiado, sin embargo, ese hecho me afectó demasiado, me prohibían salir hasta a comer y decidí huir y dormí una noche en el parque de San Pedro, en Costa Rica, tenía 17 años apenas”, recordó.

Por otra parte aseguró que “adaptarse a un país distinto en cultura, y el estar solo se convirtió en un gran reto”. Sin embargo, empezó a estudiar la secundaria, específicamente el quinto año en el turno nocturno en una institución pública de Costa Rica. “Me sentía cómodo en el espacio, pero fue difícil porque tuve que adaptarme a toda la historia costarricense, me la aprendí en menos de un año, y me gradué a finales del año haciendo mis exámenes de bachillerato”, compartió.

El nacimiento de Asidehu

Martínez afirmó que la Asociación Intercultural de Derechos Humanos (Asidehu) nació de la necesidad de no dejar de hacer lo que a él le apasionaba en el marco de los derechos humanos y su experiencia como migrante en Costa Rica.

“Logré encontrar una asociación que me presentaron yo quería hacer un taller o espacio informativo gratuito para migrante basado en las políticas migratorias, algunos conocidos me comenzaron a conectar con una organización que tenía un local, me acerqué a ellos y me dijeron que me iban a apoyar, di mi charla de paso a paso para solicitar refugio (…) se formó un observatorio de derechos humanos en febrero de 2019 de la Asociación Nicaragüense para un Futuro Mejor que trabajó hasta finales de 2019, y dejó de funcionar por diversos motivos, como censura por parte del equipo porque nos prohibieron hablar de violación de derechos humanos en Costa Rica hecha por ticos a migrantes, nos prohibieron hablar de xenofobia”, manifestó.

Se encuentra en Costa Rica desde 2018, logró retomar sus estudios y estudia Derecho. República 18

Enseguida agregó que “en 2020, decido en conjunto con el equipo del extinto observatorio de que nos emancipáramos considerando lo caro que es Costa Rica para que inscribiéramos en el registro en el 2021, porque pasamos un año ahorrando, y todo proceso legal y como migrantes nos tenemos que esforzar para sobrevivir porque aquí no nos dan nada de gratis, al final logramos inscribir a Asidehu, pasamos desde 2021 a 2022 discutiendo con registro porque no nos permitían inscribir la asociación pero después de unas reformas correspondientes en noviembre de 2022 se nos da la cédula jurídica de Asidehu”.

Actualmente Martínez preside la Junta Directiva de Asidehu que trabaja desde la interculturalidad para con los migrantes nicaragüenses en materia de asesorías migratorias y acompañamiento de protección internacional en Costa Rica. “Hemos estado trabajando en oficinas abiertas desde febrero y esperamos seguir atendiendo, visto de una censura a la emancipación y a la independencia de una asociación, trabajamos en redes para hacer incidencia en materia pública en el Estado de Costa Rica, recibimos denuncias de las violaciones de derechos humanos que ocurrieron en Costa Rica”, precisó.

** Foto principal de Elison Altamirano, de Intertextual