Condenan a 10 años de prisión a religiosos que acompañaban a monseñor Rolando Álvarez en Matagalpa
El régimen de Daniel Ortega también les inhabilitó de por vida el ejercicio de cargos públicos y de elección popular, algo que el Cenidh catalogó como “una nueva aberración jurídica” del régimen
El régimen de Daniel Ortega condenó a 10 años de prisión a los tres sacerdotes, dos seminaristas, un diácono y un camarógrafo de la Diócesis de Matagalpa que acompañaban a monseñor Rolando Álvarez cuando fue secuestrado.
Los seis religiosos fueron sacados a la fuerza de la Curia Episcopal de Matagalpa en agosto de 2022 y luego de seis meses de estar encarcelados, inició un maratónico juicio a puerta cerrada y sin interrupciones que se realizó desde el lunes 23 de enero hasta el miércoles 25, día que se decretó su culpabilidad, sin conocerse la sentencia.
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El Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) informó que la sentencia dictada para los seis religiosos fue de 5 años de prisión por el delito de “conspiración para cometer menoscabo a la integridad nacional” y otros 5 años por “propagación de noticias falsas”, así como 800 días multa.
La dictadura también les inhabilitó de por vida el ejercicio de cargos públicos y de elección popular, algo que el Cenidh catalogó como “una nueva aberración jurídica”.
Religiosos capturados en Matagalpa y condenados en Managua
Los condenados por el sistema judicial, controlado por operadores políticos sandinistas, son los sacerdotes Ramiro Reynaldo Tijerino, Sadiel Antonio Eugarrios y José Luis Díaz; los seminaristas Melkyn Antonio Centeno y Darving Esteyling Leyva; el diácono Raúl Antonio Vega; así como el reportero Sergio José Cárdenas.
Aunque los acusados fueron detenidos en la ciudad de Matagalpa, el caso se llevó a puerta cerrada en el Juzgado Segundo Distrito de lo Penal de Managua, a cargo de la jueza Nadia Camila Tardencilla Rodríguez.
Los testigos presentados por la Fiscalía fueron cuatro oficiales de la Dirección de Auxilio Judicial, dos peritos y siete presuntos testigos. El Ministerio Público también presentó al Estado de Nicaragua y a la sociedad nicaragüense como supuestas víctimas en el caso, a pesar de las muestras de apoyo por parte de la ciudadanía para con monseñor Álvarez, los religiosos y la Iglesia Católica.
“Es una sentencia espuria”, dice Cenidh
El Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) calificó la sentencia dictada por el régimen contra los sacerdotes, seminaristas y laico de la Diócesis de Matagalpa como “espuria” y alertó a la comunidad internacional sobre “los hechos criminales” que ocurren en el país.
“Alertamos a la comunidad nacional e internacional de estos hechos criminales del régimen en su afán de destrucción y persecución en contra de la Iglesia Católica y sacerdotes en Nicaragua, por su labor pastoral con el pueblo nicaragüense”, agregó.
Por su pare, el Centro de Asistencia Legal Interamericano de Derechos Humanos (Calidh) asegura que los procesos, declaratorias de culpabilidad y condenas son absolutamente nulos porque se producen en el marco de la inobservancia de las garantías del debido proceso.
De igual manera, el Centro de Asistencia Legal reiteró que la persecución de grupos o colectivos religiosos están prohibidos por el derecho internacional. “Las leyes con las que se ha condenado a los religiosos y laicos, como mencionamos, son inconstitucionales y quiebran las obligaciones internacionales del Estado”.