Investigación revela opacidad en cifras de la Covid-19 en Nicaragua

El Observatorio Pro Transparencia Y Anticorrupción visibiliza las debilidades estructurales del sistema de salud nicaragüense y la poca transparencia en los datos suministrados a la población, así como la sub ejecución de los fondos

  • 2:24 pm
  • Dic 7, 2021
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República 18

El Ministerio de Salud, Minsa, ha manejado con hermetismo las cifras de contagios por la Covid-19, desde su llegada a Nicaragua, contando con un subregistro de más de 9,000 decesos de la enfermedad que no son reconocidas oficialmente.

El Observatorio Pro Transparencia Y Anticorrupción divulgó un informe en el que se visibilizó que el Estado nicaragüense ha cometido una sub ejecución de los fondos predispuestos para atender el coronavirus así también como los financiamientos recibidos.

El informe titulado “Covid-19 y opacidad: la fórmula de la muerte de Nicaragua” critica al ministerio de salud y la poca transparencia en los datos suministrados a la población, y el gobierno de Nicaragua en la ejecución de los fondos dispuestos para atender la pandemia, porque podría volver vulnerable a un gran grupo poblacional de Nicaragua.

“En Nicaragua todo es opaco, lamentablemente es que el factor de discrecionalidad que, es necesario a veces, se ha convertido en arbitrariedad. No se está publicando la información presupuestaria necesaria ni la relacionada a las adquisiciones que se están realizando en el contexto de la pandemia”, señala.

Régimen subejecutó el presupuesto para respuesta Covid

El estudio expone que para este 2021 el Presupuesto General de la República aprobado por el gobierno de Nicaragua destinó 5,014.7 millones de córdobas y de estos se ha ejecutado apenas el 20.5%. 

El observatorio se pregunta por que no han ejecutado los fondos pero también hay otras interrogantes sobre los detalles del gasto de los fondos proveídos por la cooperación internacional.

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El organismo concluye con que “la crisis de la Covid-19 mostró las debilidades estructurales del sistema de salud nicaragüense, pero también del régimen político gobernante caracterizado por su autoridad, secretismo, violaciones graves de derechos humanos que han causado una grave crisis humanitaria, una de las más destacables de la región”.

Metodologías en plena restricción de cifras

Para la realización de esta investigación, se construyó una base de datos desde cero donde se incluyeron los reportes semanales de contagios y muertes por la covid-19, que el Ministerio de Salud (Minsa) comparte a través de breves notas de prensa divulgadas en el medio oficialista, El 19 Digital.

La estructuración de estos datos, que no existe en el sitio web del Minsa ni es compartida por el Gobierno de Nicaragua, permitió analizar el comportamiento de la pandemia en Nicaragua, estudiar las tendencias y comparar la estadística oficial con el monitoreo semanal del independiente Observatorio Ciudadano COVID-19, que también fue estructurado en forma de base de datos.

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Asimismo, se retomó el análisis de cifras de exceso de mortalidad realizado por el extinto Comité Científico Multidisciplinario, Confidencial, el Observatorio Ciudadano COVID-19 y la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides), que estimaron entre 6000 y 9000 muertes atribuibles a la covid-19 durante los meses de marzo a septiembre de 2020. No se incluyó un análisis nuevo porque el Minsa no publicó los datos de mortalidad ocurridos en los primeros ocho meses de 2021, como sí lo hizo en 2020, que permitirían conocer si se siguió esta tendencia. 

variante Covid Nicaragua
En Nicaragua circulan las cuatro cepas de Covid-19 según la OMS. Foto: República 18

También se creó una base de datos con el reporte de los 29 lotes de vacunas que llegaron a Nicaragua entre febrero y noviembre de 2021. 

Régimen calla ante cifras de muertes por Covid

El informe expone que entre el 18 de marzo de 2020 y el nueve de noviembre, la cifra oficial de muertes en Nicaragua por la covid-19 registró una letalidad del 1,22%. Las estadísticas muestran una incidencia más baja que el porcentaje mundial de la pandemia (2%), lo que constituye un milagro médico que rápidamente se cae en pedazos delante de las decenas de testimonios de familiares de víctimas que denunciaron una labor de ocultamiento del Estado, que registró con otras enfermedades las causas de los decesos.

Los funcionarios del Ministerio de Salud (Minsa) registran un total de 17,275 casos positivos y 210 fallecidos a causa del coronavirus. 

“La precisión era matemática: durante más de un año se registró un muerto cada semana, una cifra que es improbable estadísticamente por el comportamiento mundial de la pandemia, la posibilidad de sobrevivir de los pacientes graves en la Unidad de Cuidados Intensivos, el incremento de contagios, así como la exposición de infectarse, todos estos factores importantes a tomar en cuenta a la hora de un análisis a profundidad”, señala el informe.

Falta de pruebas de Covid-19

El estudio argumenta que las pocas cifras de contagios registrado por las autoridades responde a la poca aplicación de pruebas de laboratorios que no permiten identificar focos de contagios.

“Esto provoca que los casos asintomáticos y leves no se identifiquen, lo que unido al registro de padecimientos como causa de muertes ayuda a disminuir en las estadísticas el impacto del coronavirus”, señala.

Además señala que las pruebas de covid-19 están centralizadas en el Ministerio de Salud y tienen un costo elevado. Además, que no se realizan pruebas rápidas no serológicas, que son más económicas y de mayor acceso a la población, para buscar infecciones. 

“Los informes semanales brindan poca información. Con lo mencionado por el Ministerio de Salud es imposible hacer un mapeo sobre la incidencia del virus, conocer por género y edades la población más afectada”, añade.