De niño migrante a becado en la mejor universidad de EE.UU: la historia de superación del nicaragüense Gabriel Samcam
Es hijo de Roberto Samcam y Claudia Vargas quienes junto a su hermana mayor lo montaron en un avión en junio de 2018 con el fin de preservar sus vidas. Se ganó una beca para estudiar Medicina en la Universidad Princenton, la número uno en el ranking US News.
Tenía apenas catorce años cuando sus padres Roberto Samcam y Claudia Vargas, dos nicaragüenses, decidieron montarlo, junto a su hermana Shantal, en un avión con destino a Estados Unidos como medida de seguridad para proteger su integridad física en junio de 2018, debido a que Nicaragua en ese año vivía los momentos más álgidos del estallido de la peor crisis sociopolítica en la historia nicaragüense. Gabriel Samcam Vargas se convirtió en un migrante más y en un niño refugiado en Estados Unidos.
“Soy un nicaragüense en el exilio en Estados Unidos, tengo 19 años”, dice Samcam desde New Jersey, EE.UU., donde estudia Biología Molecular en la Universidad de Princenton.
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A su llegada a Estados Unidos, Samcam y su hermana aterrizaron en California donde fue recibido por un pariente. Reconoce que “yo no hablaba Inglés, pero así llegué a EE.UU. empecé la secundaria, al comienzo fue difícil pero logré aprender Inglés y me gradué como el estudiante número uno de la secundaria, en la Tustin High School, en California”, compartió Samcam a República 18.
“Siempre siento que estoy cerca de mi familia”
Samcam al igual que miles de nicaragüenses tuvo que dejar atrás su familia, sus amigos, vecinos y su hogar que tenía en Jinotepe, Carazo, en Nicaragua. Afirmó que el llegar a un país ajeno al suyo “no es nada fácil para nadie” y que le llevó un buen tiempo para adaptarse a un país diferente y muy duro como EE.UU.
“Siempre sentí que estuve cerca de mi familia, de mis padres, aunque no estuviera presencialmente con ellos, y yo no tenía idea cuánto tiempo iba a estar mi mamá me había dicho que iba a venir aquí por tres meses, esos tres meses se convirtieron en cinco años”, mencionó.
Afirmó que lo más difícil de el exilio ha sido el comienzo “extrañar a mi país, mi familia, esa fue para mi la parte más dura, pero siempre sentí que tuve el apoyo de mis padres, nos mandábamos fotos, nos hablábamos”.
Sus padres viven refugiados en Costa Rica, Samcam dice que “no he sentido que estoy distanciado de ellos, yo estoy consciente de lo que ellos están haciendo y se que ellos están a una llamada”.

Su madre, Claudia Vargas afirmó que la despedida de Gabriel y Shantal fue como “volverlos a dar a luz”. Rememoró que “desde pequeño ha sido inquieto, tenía en el colegio dos o tres cartas de comportamiento de que él se iba a portar bien o lo iban a expulsar, estudiaba en un colegio de monjas, en Jinotepe, San José (…) un día fue porque andaba tirando huevos en el colegio”.
Como madre valora la valentía y la determinación de su hijo. “Me decía yo voy a estudiar para ir con una beca a estudiar, él cuenta que cuando llegó al colegio por primera vez medio hablaba Inglés, a él no le gustaba ir a las clases de Inglés, y yo le decía, todo lo que uno aprende en la vida le sirve (…) ahí medio iba en las clases, no pasaba del aprobado y un poquito más. Pero en EE.UU. él se propuso salir adelante y llegó a ser hasta asistente de su profesor de Inglés”.
La oportunidad para ser científico
Entre risas recuerda que desde niño no tenía muchas aspiraciones y que de hecho estuvo a punto de ser expulsado de secundaria.
“Casi me expulsan de mi secundaria, del colegio probablemente unas tres veces, no era el mejor alumno, salía bien en las clases, no me esforzaba y para mí no tenía ningún tipo de motivación para ser el mejor, fue aquí en Estados Unidos que de un día para otro veo que tengo la oportunidad de tomar el exilio que es algo muy duro y transformarlo en un potencial y ayudar a muchas personas, que es lo que hago. El momento en que mis aspiraciones vinieron fue cuando empecé la secundaria”, mencionó.
Le tocó empezar de cero la secundaria pero “entre como estudiante y termine los cuatro años, cada año salía siempre excelente como estudiante número uno”.
Su excelencia académica y dedicación logró que fuera ganador de una beca para estudiar Medicina en la Universidad de Princenton, entre otras becas.
“Han sido muchos los honores que saqué y decidí venir a Princenton, de costa a costa, desde California a New Jersey, aquí es donde estoy y donde tengo la oportunidad de ser un científico, un líder en el campo”, indicó.
Actualmente como estudia la metastasis del cáncer y el desarrollo de terapias, medicinas, de drogas para tratar el cáncer.

Se convirtió en uno de los 110 estudiantes ganadores , de 16,500 que aplicaron, de una beca con todos los gastos pagados en la prestigiosa Universidad de Princeton. En total la beca es de 81 mil dólares anuales, y son cuatro años los que estará ahí, Samcam debe graduarse en 2026.
A cinco años de su salida de Nicaragua, ya es un residente permanente en EE.UU. y aún la crisis sociopolítica sigue agobiando a las familias nicaragüenses y a muchas separándolas. A los 18 años, Samcam se independizó, buscó como alquilar un apartamento.
“Mi día a día se divide en dos, sino estoy en un salón de clases, estoy en un laboratorio, yo voy a clases de lunes a viernes, y también soy parte de un grupo de investigaciones de la universidad, donde hacemos experimento”, explicó.
Los fines de semana los dedica a descansar, le encanta leer manuscritos y planea lo que va a realizar durante la semana.
Samcam recomendó a los jóvenes y niños refugiados “tener determinación, disciplina, y sobre todo fe”.