Inexplicada ausencia de Ortega en actos partidarios enciende rumores

Ortega ya se ha ausentado del ojo público durante periodos prolongados, pero la cancelación de un evento ha levantado cejas entre internautas.

  • San José, Costa Rica
  • 8:52 am
  • May 20, 2025

Daniel Ortega en un acto partidario el 15 de abril de 2020, tras una ausencia de 33 días.

Medios Oficialistas
República 18

Un evento partidario programado en homenaje al 130 aniversario del natalicio de Augusto Calderón Sandino fue cancelado sin previo aviso la tarde-noche del pasado 19 de mayo, encendiendo rumores por la ausencia del mandatario sandinista Daniel Ortega, que siempre ha presidido uno de los actos más significativos para el Frente Sandinista.

Fue el pasado viernes, 16 de mayo, que la “copresidenta” Rosario Murillo anunció en su alocución habitual el evento para la tarde del 19 de mayo, acto central de las efemérides partidarias de este mes de mayo en honor a Sandino. Pero el evento no tuvo lugar y ninguna presunta cancelación fue anunciada por los canales oficialistas.

Se presume, como ha ocurrido en otras ocasiones, que Ortega haya presentado problemas de salud que le imposibilitaran asistir al evento. A sus 79 años, el dictador sandinista es el mandatario más antiguo en la historia de Nicaragua y uno de los más ancianos en el mundo.

Ortega presenta múltiples condiciones médicas, según ha declarado el doctor  Richard Sáenz Coen, quien fuera médico personal de la pareja dictatorial entre 2014 y 2018, cuando fue apresado injustamente por el régimen sandinista. Para empezar, Ortega tiene historial de problemas cardíacos con su máxima expresión el infarto que sufrió en 1994.

Como consecuencia del infarto, Ortega desarrolló angina de pecho, lo que ha afectado su movilidad y estado físico. Estos son los únicos padecimientos que se conoce con certeza, pero también se ha especulado un diagnóstico de lupus e insuficiencia renal crónica.

También posee una serie de padecimientos mentales. En 1987, en entrevista con la revista Playboy, confesó haber desarrollado claustrofobia tras pasar siete años en prisión entre 1967 y 1974, cuando la dictadura somocista lo condenó por actividades delincuenciales que ejecutó en beneficio de la guerrilla sandinista.

Sus allegados lo describen como una persona con costumbres ermitañas, que presenta dificultades en las interacciones sociales y tiende al aislamiento. Especialistas en salud mental han señalado que Ortega muestra rasgos de narcisismo y Síndrome de Hubris, un trastorno caracterizado por un ego desmedido y un desprecio por las opiniones y necesidades de los demás.

Ortega se nota visiblemente demacrado en sus últimos años, en particular desde el estallido social de abril de 2o18, que puso a prueba la capacidad de control de su régimen. Pero no se ha perdido ninguno de los actos en memoria del natalicio o muerte de Sandino. El más reciente, el de 2024, fue su primera aparición tras una ausencia de 56 días.