Trump cancela apoyo para presos políticos de Nicaragua

Al menos 95 programas para apoyo a disidentes en países en dictadura, incluyendo a Nicaragua, fueron terminados o puestos en pausa a poco más de un mes del bloqueo de Trump a la cooperación internacional.

  • San José, Costa Rica
  • 11:41 am
  • Mar 6, 2025

El presidente estadounidense Donald Trump durante su discurso ante el Congreso estadounidense el 4 de marzo. Tras él, su vicepresidente (izq.) JD Vance y el presidente del Congreso (der.), Mike Johnson. En ese discurso, Trump, entre otros puntos, presentó su golpe contra la cooperación internacional como un logro de su administración.

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República 18

Un total de 92 programas de apoyo a presos políticos en Cuba, Venezuela y Nicaragua fueron suspendidos como consecuencia del congelamiento a la ayuda internacional impuesto por la administración de Donald Trump en Estados Unidos, según un reporte del diario floridano Miami Herald.

Otros tres programas fueron pausados temporalmente. Se tratan todas de iniciativas del Instituto Republicano Internacional (IRI) una organización no gubernamental fundada en 1983, de base republicana y con apoyo del gobierno federal estadounidense, particularmente a través del Departamento de Estado y la agencia nacional de cooperación de Estados Unidos (USAID).

Fue una revisión de esta primera institución, encabezada ahora por el exsenador republicano Marco Rubio, que determinó que los programas del IRI recortados “no eran de interés nacional”.

Los programas canceladas proveían apoyo a presos políticos en Cuba, grupos religiosos que se oponen a Daniel Ortega y Rosario Murillo en Nicaragua y a activistas que resisten la dictadura de Nicolás Maduro en Venezuela. Otros 175 programas del IRI están en un limbo a causa de la pausa a la cooperación impuesta por la administración Trump.

La Fundación Nacional por la Democracia (NED, por sus siglas en inglés), otra ONG que recibía fondos del Congreso estadounidense, elevó una demanda contra la administración Trump para poder acceder a los fondos, parte de los cuales iban dedicados a esos proyectos del IRI.

A pesar de que el miércoles la Corte Suprema de los Estados Unidos ordenó (con un voto 5-4) el desembolso de alrededor de dos mil millones de dólares en pagos pendientes a fondos de cooperación internacional, la administración no ha acatado, lo que podría desembocar en una crisis constitucional.

Otras organizaciones, como la contraparte demócrata del IRI, el Instituto Nacional Demócrata, han sufrido con la pausa, presuntamente temporal, que la administración Trump impuso sobre los órganos de cooperación de Estados Unidos.

“Un error estratégico”

Para Enrique Martínez, activista juvenil nicaragüense y vocero de la Plataforma de Unidad por la Democracia (PUDE), el cese a estos programas es “un error estratégico” para la administración Trump, puesto que el IRI, a través de ellos, contribuía “a la lucha contra el socialismo del siglo XXI”.

“Es una decisión que exige una reflexión crítica y urgente. Estos programas representaban un respaldo concreto a quienes han sufrido la brutalidad de regímenes autoritarios y un compromiso firme con los valores de libertad, democracia y justicia que han definido la política exterior de Estados Unidos“, dijo Martínez a República 18.

“Su eliminación no sólo deja desprotegidas a las víctimas de estas dictaduras, sino que también envía un mensaje preocupante sobre el papel de Estados Unidos en la lucha contra el socialismo del siglo XXI, ideología que ha sumido a América Latina en un ciclo de represión, violencia, migración forzada, crimen organizado y narcotráfico”, continuó.

El cese a la ayuda internacional fue establecido por Trump el mismo día que asumió la presidencia, el pasado 20 de enero, en una blitz de órdenes ejecutivas. La pausa se estableció para un plazo de 90 días mientras el Departamento de Estado, con liderazgo renovado, “revisa” cada uno de los contratos y subvenciones.

El entonces candidato a la presidencia, Donald Trump, y el entonces senador republicano por Florida, Marco Rubio, durante un acto de campaña en noviembre de 2024. Trump y Rubio han vuelto el cese a la cooperación internacional de los Estados Unidos un punto clave de su retórica, presentándolo como un logro en la cruzada de Trump para “hacer a Estados Unidos grande de nuevo”. Foto: Reuters 

USAID fue subordinada al Departamento de Estado, con el secretario de Estado, Marco Rubio, fungiendo como su presidente interino mientras se reestructura la agencia. Las consecuencias de este cese se han sentido en todo el mundo dado el alcance masivo de la cooperación estadounidense.

“Las personas beneficiadas por estos programas han soportado condiciones inhumanas: encarcelamiento arbitrario, torturas, expropiaciones, exilio forzado y una constante persecución política. Muchos, incluso tras recuperar su libertad, continúan siendo hostigados, separados de sus familias y marcados psicológicamente por la represión“, insistió Martínez.

Para Martínez, estos programas no eran sólo apoyo material, sino también una reafirmación de “esperanza” para “la causa de la libertad” de parte de los Estados Unidos, percibido, a través de estas iniciativas, como “un defensor de los derechos humanos y la democracia en el hemisferio”.

Es imperativo que Estados Unidos reafirme su apoyo inquebrantable a las víctimas de estos regímenes. La defensa de la libertad no puede ser selectiva ni oportunista; debe ser un principio rector de la política exterior estadounidense”, y por ello hace “un llamado a todas las instancias del gobierno de Estados Unidos para que reconsideren esta decisión y trabajen en la reinstauración de estos programas”, concluyó Martínez.